La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha reconstruido el recorrido del dinero de la trama de las mascarillas que Víctor de Aldama presuntamente empleó para financiar una flota de vehículos de alta gama vinculada a la presunta organización criminal dedicada al fraude de hidrocarburos. El informe policial, al que ha tenido acceso El Independiente, sigue el rastro de 850.000 euros transferidos por Soluciones de Gestión y Apoyo a Empresas SL a una sociedad patrimonial del empresario, una cantidad que entró en una operativa inmobiliaria cuyo rendimiento acabó repartido entre varias empresas de su entorno, incluida la mercantil que compró los coches.
La investigación, detalla cómo MTM 180 Capital SL, utilizada por Aldama para administrar su patrimonio, recibió el dinero en enero de 2021 por parte de Soluciones de Gestión. Cabe recordar que esta empresa habría sido la compañía utilizada para las comisiones de las mascarillas durante la pandemia de Covid-19. Casi tres años después, tras una operación de compraventa de un terreno en Madrid, la sociedad transfirió 565.030 euros a Gestlux 2000 SL, mercantil vinculada al presunto comisionista. Esta última mercantil destinó 450.210,04 euros a la adquisición de tres vehículos de alta gama que, según los investigadores, utilizaban habitualmente Aldama y Claudio Rivas, considerados los principales responsables de la trama de hidrocarburos.
La UCO identifica el recorrido de los fondos en el marco de su investigación sobre la presunta organización criminal que habría defraudado más de 182 millones de euros a la Hacienda Pública mediante operaciones en el mercado de los hidrocarburos. Los agentes describen una estructura societaria que permitía canalizar el dinero entre empresas del entorno de los investigados y adquirir bienes de lujo sin que estos figurasen directamente a nombre de sus principales usuarios.
De las comisiones de las mascarillas a una operación inmobiliaria
El rastro financiero comienza el 20 de enero de 2021. Ese día, MTM 180 Capital SL recibió una transferencia de 850.000 euros procedente de Soluciones de Gestión y Apoyo a Empresas SL, la compañía investigada en la causa conocida como 'caso Koldo' por los contratos de suministro de mascarillas durante la pandemia.
Dos días después, el 22 de enero, la sociedad patrimonial de Aldama ingresó además un millón de euros procedente de un préstamo bancario. Con esos fondos adquirió por 1,6 millones de euros un terreno situado en el número 18 de la calle Juan Pérez Zúñiga, en Madrid. La operación se formalizó mediante una transferencia de 1.600.150,50 euros, incluidos los gastos bancarios.
La compraventa terminó generando un importante rendimiento. El 11 de diciembre de 2023, MTM 180 Capital vendió el terreno a la promotora Nuevo Mundo Hogar SL por 2,5 millones de euros. Tras la operación y la cancelación de las cargas correspondientes, la sociedad recibió el 12 de diciembre un cheque bancario por importe de 1.526.436,63 euros.
La UCO siguió el destino de ese dinero. De la cantidad ingresada, 565.030 euros se transfirieron a Gestlux 2000 SL; otros 330.000 euros se destinaron al Zamora Club de Fútbol SAD, que Aldama presidía hasta junio de 2024; 302.500 euros se enviaron a Proyectos Orense SL, administrada por su socio Luis Alberto Escolano Marín, y otros 225.000 euros terminaron en la cuenta personal del empresario.
Tres vehículos de alta gama para los cabecillas
Gestlux 2000 SL desempeñó un papel central en la adquisición de los coches. La sociedad, dedicada formalmente al alquiler y compraventa de vehículos y administrada por personas del entorno de Aldama, recibió los 565.030 euros procedentes de MTM 180 Capital. De ese importe, destinó 450.210,04 euros al concesionario Bruselas Motor SL para adquirir tres vehículos de alta gama mediante transferencias realizadas los días 14, 20 y 29 de diciembre de 2023.
El primero era un Land Rover Range Rover de color naranja, adquirido y matriculado el 20 de diciembre de 2023 y utilizado habitualmente por Aldama. El segundo, un Audi A8 negro, también lo usaba el empresario. El tercero, un Land Rover Defender, lo utilizaba Claudio Rivas, el otro principal investigado en la trama de hidrocarburos.
Los investigadores sostienen que Gestlux fue instrumentalizada para adquirir y mantener a su nombre bienes de lujo utilizados por los responsables de la organización. La titularidad formal de los vehículos correspondía así a una sociedad distinta de quienes los utilizaban.
La relación entre Aldama y el concesionario no se limitaba a estas compras. Las intervenciones telefónicas recogidas por la Guardia Civil incluyen conversaciones entre el empresario, Rivas y empleados de Bruselas Motor para gestionar incidencias y nuevas adquisiciones. Entre ellas figura un Land Rover Defender 130 valorado en más de 100.000 euros que terminó registrado a nombre de Villafuel SL, la operadora de hidrocarburos vinculada a la investigación.
El Range Rover que Aldama quiere recuperar
El recorrido del dinero vuelve a cobrar actualidad por la petición de Aldama para recuperar el Range Rover naranja. El vehículo fue intervenido el 7 de octubre de 2024 durante los registros practicados por la UCO en una nave de San Agustín de Guadalix (Madrid), utilizada por el empresario para estacionar y custodiar coches. La instalación había sido adquirida meses antes por Gestlux a MTM 180 Capital, aunque Aldama continuó utilizándola.
En mayo de 2026, la representación procesal del empresario solicitó que se le entregara el todoterreno en calidad de depositario, alegando razones de seguridad y autoprotección. Para respaldar la petición aportó un informe elaborado por el Grupo GEES Spain, que recogía la versión de que el Audi A8 utilizado por Aldama había sufrido un tiroteo en Madrid.
Un tiroteo que no pasó
Sin embargo, el análisis de las comunicaciones privadas del empresario permitió a la UCO reconstruir lo sucedido el 28 de septiembre de 2024, cuando el Audi sufrió daños en una ventanilla mientras estaba estacionado en el entorno de la estación de Atocha. En los mensajes intercambiados con su entorno, Aldama contempló inicialmente que pudiera tratarse de un intento de robo o de disparos. Posteriormente, al comunicar los daños a su aseguradora, explicó que habían intentado romper el cristal con un punzón y que no había presentado denuncia porque consideraba que hacerlo suponía perder varias horas.
La UCO utiliza estas comunicaciones para contrastar la versión del incidente que se aportó al solicitar la devolución del Range Rover. El informe vincula, además, el vehículo reclamado con los fondos procedentes de la trama de las mascarillas y con la estructura societaria empleada para adquirir los coches de lujo utilizados por los responsables de la red de hidrocarburos.
La investigación financiera realizada ahora por la UCO y entregada al magistrado instructor permite conectar el dinero de las mascarillas adjudicado durante la pandemia con la presunta trama de fraude fiscal en el sector de los hidrocarburos. En ambas tramas, el nombre de Aldama se repite en numerosas ocasiones.
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