Francesc Augé recibirá finalmente la eutanasia el próximo viernes 27 de noviembre tras más de dos años paralizada por la justicia debido al recurso que presentó su padre contra la muerte asistida de su hijo.

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La Generalitat catalana autorizó en agosto de 2024 la muerte digna de Augé, que en la actualidad tiene 56 años, al estar aquejado de importantes secuelas en el movimiento y el habla derivadas de tres ictus y dos infartos. Sin embargo, su padre paralizó la eutanasia con un recurso en el que se oponía a la muerte asistida de su hijo.

A mediados del pasado mes de septiembre, Francesc Augé intentó suicidarse, por lo que tuvo que ser ingresado en un centro hospitalario, según EFE.

Tras más de dos años de proceso judicial, el pasado 1 de octubre, el progenitor presentó un escrito en el juzgado número 5 de lo contencioso de Barcelona en el que renunciaba a proseguir con la batalla en los tribunales, por lo que se abría la puerta a que la justicia reactivase la muerte asistida de Augé.

Finalmente, el juzgado archivó el pasado 19 de octubre la causa que impedía su eutanasia. El próximo 27 de noviembre, el hombre recibirá la eutanasia, según ha avanzado El País.

El Supremo pidió un cambio legislativo para acortar plazos

El caso de este hombre discurrió en paralelo en los juzgados catalanes al de Noelia, la joven afectada por una paraplejia cuyo padre también logró paralizar in extremis su muerte asistida, aunque finalmente la justicia autorizó que se le aplicara la eutanasia.

A raíz de este caso, el Tribunal Supremo reconoció por unanimidad el pasado mes de mayo que una persona está legitimada para recurrir ante la justicia la concesión de la eutanasia de un tercero si tiene una "vinculación particularmente estrecha" con el solicitante de la muerte asistida.

De esta manera, el Supremo avalaba que el padre de Augé, mayor de edad y con plenas capacidades, impugnase la muerte asistida que se le concedió a su hijo.

Sin embargo, el alto tribunal pidió también un cambio legislativo que recorte los plazos de los procedimientos judiciales sobre la eutanasia para agilizar estos recursos y que el retraso en estos procedimientos no suponga un factor añadido de sufrimiento a la persona solicitante, como el caso de Augé.