El conjunto de joyas intervenidas a José Luis Rodríguez Zapatero alcanza un valor de 1.023.320 euros. Así lo recoge el informe pericial elaborado por YANES al que ha tenido acceso El Independiente, que analiza las características gemológicas y de fabricación de las piezas y apunta a un probable origen asiático. Los expertos concluyen, además, que las joyas no se habrían fabricado antes de 2007, a partir de la composición del metal, aunque advierten de que no es posible establecer una fecha exacta ni determinar el país de procedencia.

PUBLICIDAD

La tasación supera el millón de euros y se distribuye en cuatro lotes. El primero, compuesto por esmeraldas y diamantes, está valorado en 373.100 euros; el segundo, con gemas rojas y diamantes, en 203.000 euros, y el tercero, con zafiros y diamantes, en 362.400 euros. El cuarto lote, integrado por piezas de joyería menor, suma otros 84.820 euros. La cifra corresponde al valor de reposición actual calculado por los peritos, no necesariamente al importe que se pagó por las joyas. El documento tampoco establece quién las adquirió ni cuál fue su procedencia económica.

El níquel, clave en la investigación

Uno de los elementos que los expertos utilizan para acotar la antigüedad de las piezas es la composición de la aleación metálica. El análisis detecta un bajo contenido en níquel, circunstancia que lleva a los peritos a situar su fabricación después de la entrada en vigor de la normativa europea REACH, en 2007. El informe no permite, sin embargo, concretar el año. Los especialistas señalan que el estilo clásico y atemporal de las joyas impide adscribirlas a una época determinada.

El estudio encuentra también similitudes técnicas entre los tres primeros lotes. Las piezas comparten características en el metal, la aleación, los engastes, el estilo y los acabados. A juicio de los expertos, estos elementos permiten plantear que pudieron ser elaboradas por un mismo orfebre y en un mismo periodo. El análisis técnico les lleva a considerar que se trata de piezas de fabricación comercial y que su origen asiático es “muy probable”, sin que puedan atribuirlas de forma concluyente a un país concreto.

El diseño del punzón

El informe identifica, además, una marca común en las joyas examinadas. El punzón “18K”, acompañado de una letra “T” de diseño particular dentro de un rectángulo con los extremos redondeados. Los peritos consideran que esa señal podría servir para localizar al fabricante mediante una investigación internacional exhaustiva.

Entre los países compatibles con las características observadas, el documento menciona Tailandia, India y China, además de otros territorios de Asia central y Turquía. Se trata de posibles procedencias, no de una identificación definitiva del lugar en el que se elaboraron las piezas.

La valoración gemológica introduce también matices sobre las piedras. Los peritos describen el conjunto como homogéneo y de calidad comercial. Las esmeraldas son naturales, aunque han recibido tratamientos para mejorar su aspecto, y los zafiros también son naturales y han sido sometidos a tratamiento térmico. En el lote de gemas rojas, el análisis detecta corindón natural con relleno de vidrio de plomo, por lo que los expertos consideran que esas piedras no pueden calificarse como rubíes.

Los especialistas destacan asimismo que las piezas carecen de firma de un joyero o de una marca reconocida de alta joyería. Tampoco se han aportado certificados de calidad e identidad ni los estuches originales. El informe ofrece una tasación y una caracterización técnica de las joyas, pero no permite determinar su comprador, el precio abonado ni el origen de los fondos con los que pudieron adquirirse.