Dos de los principales socios del PSOE para sostener el actual Gobierno de coalición durante la última legislatura, los partidos de Sumar, ahora integrados en el Frente Amplio, y ERC, a través de Gabriel Rufián, incidieron en una máxima tras la comparecencia del ministro de Transportes, Óscar Puente. En su dimisión. El republicano de forma indirecta. Después de sus explicaciones, amplias y técnicas sobre el accidente ocurrido el pasado miércoles en la línea de AVE que une Madrid y Andalucía, a la altura de Urda y Los Yebenes (Toledo) entre un tren de alta velocidad y un Iryo, que dejó 69 fallecidos, los socios aseguraron que no culpan directamente al ministro de lo ocurrido y que rechazan contribuir a "un ajuste de cuentas político" a la "carroña". Pero creen que es necesario que "alguien asuma responsabilidades".

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Tras la intervención de PP y Vox, Sumar, a través de los diputados Toni Valero, de IU y Verónica Martínez Barbero, portavoz de los magentas en la Cámara, llegó esa primera petición formal entre los partidos aliados del PSOE. "Demuéstrele al PP que usted no es como ellos. Como [Alberto Núñez] Feijóo en Angrosi. Demuéstrelo a la ciudadanía. Dé todas las explicaciones, facilite que se conozca toda la verdad y presente su dimisión hoy mismo. Ese paso no borra el trabajo realizado ni supone admitir una culpabilidad que corresponde determinar a la investigación. Es una forma de asumir la responsabilidad que acompaña al cargo", determinó Martínez Barbero.

"Le pedimos que dimita, lo hacemos con respeto y reconociendo su trayectoria. No le atribuímos la culpa del accidente. Pero usted está al frente del ministerio del que depende nuestro sistema ferroviario y debe responder desde esa posición", añadió. Valero, por su parte, cuestionó la "liberalización" del sistema durante los últimos años, mientras que el servicio, el mantenimiento o las condiciones laborales de los trabajadores, "el último eslabón" de ese sistema se ha deteriorado. "Sus explicaciones son insuficientes, no por la falta de detalle, sino porque omite" los efectos de esa liberalización, le reprochó Valero.

Rufián cargó contra el marco del "error humano"

Tras la intervención de los magentas, fue el turno de Rufián, como único representante de ERC en la Diputación Permanente del Congreso. Cargó contra el marco del "error humano" al que el PSOE se agarró tras las primeras horas posteriores al accidente. "Un error humano refleja un sistema de seguridad fallido, no otra cosa. Un error humano en un AVE debería ser que te pusieran un té en vez de un café, no que se estrelle un tren contra otro a 300 km por hora".

Se posicionó en la línea de Valero, definiendo a Adif como "una cáscara vacía llena de contratas y subcontratas que han precarizado el servicio". Señalando al PP y Vox, aseguró que "no nos equivoquemos". "No hay dilema, aquí la solución no es que venga esta gente. Si gobernasen habría 45 empresas más, los trenes serían de plástico y las vías de madera. Los de la dana, el Prestige, el Yak42... ellos no son la solución". Y en la línea de Martínez Barbero, apuntó que considera a Puente "un buen político que da la cara", pero aseguró que "alguien se tiene que hacer cargo de esto". "¿Qué pediríamos si fuese el PP?".

Rufián, en todo caso, fue más contenido, sin una petición expresa de dimisión. "Su continuidad o no es una distracción, aquí el debate es si la Alta Velocidad es sostenible, suficiente". Dio algunos datos, como que ahora un trabajador que asumía la actividad de 15 AVE ahora tiene 40 bajo su supervisión por la liberalización y la subida del tráfico. Además, remarcó que siete de cada diez víctimas de la Alta Velocidad se han dado en España y que ha habido 115 entre Adamuz (Córdoba) y Urda solo en el último año, tras una "liberalización salvaje" de la red. Culpa de ello a los recortes iniciales del PP, y a la aplicación posterior de liberalización del PP en estos últimos cinco años. Todo mientras no se ha invertido en mantenimiento. Pidió "una inversión masiva".

Como Rufián, EH Bildu y su portavoz Mertxe Aizpurua negó que se señale a los trabajadores del servicio y también a reclamar la salida de Puente. "Nos negamos a reducir la tragedia a un error individual". Aizpurua exigió una revisión de protocolos, procedimientos y condiciones laborales del personal del sector ferroviario, algo que casa con las medidas que Puente anunció en ese sentido durante su intervención inicial. Desde la izquierda abertzale se le reprocha por una falta de aplicación previa.