Tras dos días de reuniones y encuentros de alto nivel, Madrid pone fin a la XXX Cumbre Iberoamericana. España le pasa el testigo a Honduras de la Secretaría Pro Tempore de la Conferencia Iberoamericana, que ha ostentado durante estos dos últimos años. Sin embargo, la cita ha estado marcada por las ausencias de líderes como Abelardo de la Espriella, Claudia Shienbaum, Lula da Silva o Keiko Fujimori.
También por el abismo ideológico que separa a algunos de los mandatarios iberoamericanos, como ha reflejado la falta de consenso a la hora de firmar la declaración final de la cumbre. Tal y como refleja el documento, Argentina, Paraguay, Colombia y Costa Rica no han querido firmar el cuarto apartado de la declaración: "Rechazamos la coerción y la aplicación de medidas contrarias al Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas que obstaculicen la capacidad de los Estados para hacer frente a sus necesidades y prioridades en materia de desarrollo".
Preguntado por esta ruptura, el presidente de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), Andrés Allamand, ha reafirmado que es "absolutamente normal" que, existiendo consenso en el núcleo fundamental de la declaración, algunos países expresen "disconformidad" en algunos asuntos. Así, el presidente de la SEGIB ha querido dejar claro que esta es la cumbre de la "reafirmación", en un momento "convulso" para el planeta. "Esta cumbre reafirma la importancia del multilateralismo en este mundo en reconfiguración", ha subrayado
Al pasarle la presidencia Secretaría Pro Tempore a Honduras, Pedro Sánchez ha puesto en valor "la voluntad de construir un mundo mejor" que une a los miembros de la Comunidad Iberoamericana, por encima de las diferencias ideológicas. El presidente hondureño, Nasry Asfura, ha expresado su agrado por recibir este mandato por primera vez. Su país era el único de los 22 que forman la alianza que no había ostentando el cargo.
Así, Asfura ha manifestado su deseo de "hacer una Iberoamérica mas fuerte y mas unida", con más oportunidades. En este sentido, ha mostrado su compromiso de trabajar "muy fuerte" en esta dirección, hacia una "unidad" que deben construir todos los países iberoamericanos. "Que dios bendiga a Iberoamérica", ha concluido.
Alianza para la IA y una estrategia de cooperación renovada
Sánchez ha sido el encargado de anunciar los acuerdos alcanzados en el seno de la cumbre. "Avances concretos en beneficio de la mayoría social de nuestros países", ha dicho. Uno de ellos es una "Alianza Iberoamericana de la Inteligencia Artificial", para que la revolución tecnológica respete "los valores y principios que caracterizan a la comunidad iberoamericana", ha enfatizado.
También habrá una "Red Iberoamericana de reducción del riesgo de desastres y protección civil", para luchar contra los efectos de la emergencia climática, así como una "Carta Iberoamericana de movilidad académica" y una "Carta Iberoamericana de cuidados y apoyos".
Además, se ha acordado una estrategia de cooperación "mas ágil y cercana a las necesidades de nuestros países", en palabras de Sánchez. Allamand se ha referido a esta estrategia, subrayando que la actual reflejaba las prioridades del año 2014 y necesitaba actualizaciones. "El tema de la seguridad estuvo muy presente en la mayoría de las intervenciones que escuchamos en la mañana; la estrategia de cooperación es perfectamente compatible con esas inquietudes", ha dicho en referencia a las intervenciones de líderes como los de Chile o Bolivia.
Milei, protagonista
El principal protagonista del encuentro ha sido Javier Milei. El presidente argentino ha vuelto a España unas semanas después de su anterior visita, en la que llamó a Pedro Sánchez "impresentable dictador". En esta ocasión, ha equiparado el socialismo con el fascismo durante su intervención en el plenario de esta mañana, donde también ha celebrado los recientes avances electorales de las fuerzas conservadoras en América Latina.
Preguntado por las palabras de su homólogo argentino, Sánchez se ha limitado a contestar que "el insulto no forma parte" de su forma de hacer política. En este sentido, ha asegurado que, bajo su punto de vista, los presidentes están para "unir a los países", después de poner en valor el pluralismo político de los diferentes jefes de Estado y de Gobierno presentes en Madrid.
Antes de este cruce de acusaciones, Sánchez y Milei han protagonizado un frío saludo, de apenas unos segundos. Aun así, el presidente argentino ha optado por no atacar directamente al jefe de Gobierno español en esta ocasión.
Las ausencias
En la cumbre de Madrid, diez de los 22 países llamados a la cita han estado representados al máximo nivel. Los anfitriones, Felipe VI y Pedro Sánchez; junto a Javier Milei (Argentina), Rodrigo Paz (Bolivia), José Antonio Kast (Chile), Laura Fernández (Costa Rica), Bernardo Arévalo (Guatemala), Nasry Asfura (Honduras), Luis Abinader (República Dominicana), Luís Montenegro (Portugal) y Xavier Espot (Andorra). El resto de países han enviado a sus vicepresidentes o ministros de Exteriores.
Como representantes de gobiernos de izquierda, solo han viajado hasta Madrid los presidentes dominicano y guatemalteco. Han sido notables las ausencias de Lula da Silva y Claudia Sheinbaum. Desde el Gobierno han argumentado que la presidenta mexicana es poco dada a salir de su país, y achacan la ausencia del brasileño al cansancio y el desgaste por las elecciones. Tampoco ha estado en Madrid la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, que era una de las invitadas más incómodas para el Ejecutivo de Sánchez.
Aun así no deja de ser mejor balance que en la cita anterior. A la XXIX Cumbre Iberoamericana, que se celebró en noviembre de 2024 en Cuenca (Ecuador), solo acudieron en calidad de jefes de Estado y de Gobierno el rey Felipe VI, el presidente portugués, Marcelo Rebelo de Sousa, y el jefe de Gobierno de Andorra, Xavier Espot. Ningún mandatario latinoamericano quiso asistir a la reunión, salvo el anfitrión, Daniel Noboa.
Ucrania corteja a los países latinoamericanos
Además de los líderes iberoamericanos, hasta Madrid se han trasladado también otras importantes figuras de la política internacional como el secretario general de la ONU, António Guterres, o Volodímir Zelensk. La llegada por sorpresa del presidente ucraniano –no se hizo pública por motivos de seguridad– ha impulsado la relevancia de los encuentros paralelos que se están manteniendo estos días en la capital.
Desde que Rusia lanzó su invasión contra Ucrania en febrero de 2022, los países latinoamericanos han adoptado una postura de perfil bajo ante el conflicto entre Kiev y Moscú. Al otro lado del Atlántico, la guerra se ve como un asunto lejano, con poca trascendencia para los intereses de la región. No es de extrañar que Zelenski busque mantener encuentros con los mandatarios de la región, con la esperanza de atraerlos hacia su causa.
Preguntado por la presencia de Zelenski en las conversaciones, Sánchez ha asegurado que ha habido "una manifestación unánime" de apoyo hacia Ucrania. Asimismo, ha trasladado el "rechazo" de todos los presentes a "equiparar al agredido con el agresor" en lo que se refiere a la guerra iniciada por Putin. Tras agradecerle el esfuerzo de venir a Madrid, el presidente del Gobierno español ha avanzado que mantendrá una reunión bilateral con su homólogo ucraniano en las próximas horas.