Los partidos independentistas han apelado al precedente del Guernica de Picasso, cuyo traslado temporal al País Vasco fue descartado la semana pasada por el ministro de Cultura Ernest Urtasun, para tratar de frenar el traslado de las pinturas murales del monasterio de Sijena, después de que una jueza de Huesca haya fijado un plazo máximo de 56 semanas para su devolución a Aragón en ejecución de las sentencia firme del Supremo de 2025.
La resolución, dictada el pasado viernes por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Huesca y conocida este lunes, ha ordenado al Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) cumplir “de forma exacta” la restitución de las obras a su emplazamiento original, la sala capitular del monasterio oscense. El plazo comienza a contar desde su notificación y reduce en ocho semanas el calendario planteado por el propio museo.
Las cuestiones técnicas quedaron avaladas por el Supremo
La magistrada ha subrayado que el objeto del procedimiento no admite reinterpretaciones y ha reiterado que la titularidad aragonesa de las pinturas está acreditada, así como la viabilidad técnica de su traslado, cuestiones ya avaladas por el Tribunal Supremo en 2025. Además, ha establecido que el MNAC deberá asumir íntegramente el coste de las operaciones y justificar documentalmente cada fase del proceso.
La decisión judicial resuelve así la discrepancia entre los plazos propuestos por las partes –64 semanas por parte del museo catalán y 28 por el Gobierno de Aragón– y abre la fase definitiva de ejecución. En caso de incumplimiento, la resolución prevé que el Ejecutivo aragonés pueda asumir la ejecución a costa del MNAC.
Desde Aragón, el director general de Cultura, Pedro Olloqui, ha valorado la resolución como un paso “irreversible” hacia el retorno de las pinturas y ha incidido en que la juez cierra el debate sobre su traslado, que considera plenamente acreditado desde el punto de vista técnico y jurídico.
"Doble vara de medir"
En Cataluña, en cambio, la reacción política ha sido crítica. El portavoz de Junts, Josep Rius, ha instado al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, a oponerse al traslado “con la misma contundencia” con la que ha rechazado mover temporalmente el Guernica de Picasso a Bilbao con motivo del noventa aniversario del bombardeo de Gernika el próximo año. A su juicio, permitir el traslado de Sijena evidenciaría una “doble vara de medir” en función de si una obra está en Madrid, como el Guernica, o si está en Barcelona. "Y todo con base en criterios políticos", ha añadido.
Rius ha calificado la operación de “barbaridad” que pondría en riesgo la integridad de los frescos, en línea con las advertencias de técnicos del MNAC y expertos internacionales. En la misma línea, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha rechazado cualquier decisión que pueda “estropear” las pinturas y ha defendido priorizar su conservación.
Por su parte, la consellera de Cultura de la Generalitat, Sònia Hernández, ha señalado que aún no dispone del contenido oficial de la resolución y ha anunciado que contactará con el MNAC para analizarla. El museo, por su parte, ha confirmado que está estudiando el alcance del fallo.
Pese a la sentencia firme del Supremo, la devolución de las pinturas de Sijena ha seguido siendo cuestionada desde Cataluña por razones técnicas pero también políticas. Diversas organizaciones independentistas han hecho suya la causa de la permanencia en el MNAC. Y recientemente, un grupo de cinco exconsejeros de Cultura representados por el exabogado de Carles Puigdemont Jaume Alonso Cuevillas presentaron una querella contra la devolución de las pinturas.
La providencia del juzgado de Huesca permite interponer recurso de reposición en un plazo de cinco días, aunque este no suspende ni la ejecución ni los plazos fijados para el traslado.
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