El Gobierno de Aragón ha iniciado el despliegue de un nuevo sistema de atención tributaria que permitirá prestar servicio presencial en más de 50 puntos distribuidos por toda la comunidad. El nuevo modelo sustituye a las antiguas Oficinas Liquidadoras, cuya actividad pasa a ser gestionada directamente por la Administración autonómica, aunque se mantiene la atención al contribuyente y se amplía la red territorial.

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El servicio ya funciona en las ocho Oficinas Delegadas del Gobierno de Aragón situadas en Jaca, Alcañiz, Fraga, Ejea de los Caballeros, Tarazona, Calamocha, Barbastro y Calatayud. En esta última localidad se han presentado ya las primeras autoliquidaciones dentro del nuevo sistema.

La implantación continuará durante las próximas semanas en las Oficinas Comarcales Agrarias y Alimentarias (OCAs), dentro del periodo transitorio fijado hasta el 30 de junio. El servicio incluye la gestión y tramitación de tributos como Sucesiones y Donaciones o Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.

El Ejecutivo autonómico ha defendido que la reorganización permitirá ofrecer una atención “más accesible, eficiente e integrada” en la red pública de la comunidad, adaptándose además al aumento de los trámites telemáticos, que ya representan dos de cada tres gestiones tributarias. Aragón se convierte además en la primera comunidad autónoma que permite presentar autoliquidaciones tributarias a través de un puesto de registro.

Sustitución de las antiguas Oficinas Liquidadoras

El nuevo sistema duplica la red presencial existente hasta ahora. Frente a los 25 puntos donde operaban las Oficinas Liquidadoras, el despliegue prevé superar los 50 centros de atención mediante oficinas delegadas y oficinas comarcales, con una ampliación progresiva a otros espacios administrativos.

Por provincias, Zaragoza pasará de 10 a 20 puntos de atención; Huesca, de 8 a 15; y Teruel, de 7 a 16. El nuevo mapa incorpora además municipios que hasta ahora no formaban parte de la red de atención tributaria.

En Huesca se suman Ayerbe, Binéfar, Castejón de Sos, Grañén, Graus, Huesca y Monzón. En Teruel, Alcorisa, Alfambra, Andorra, Cantavieja, Cella, Mas de las Matas, Monreal del Campo, Montalbán, Muniesa, Teruel y Valderrobres. En Zaragoza, la ampliación alcanza a Alagón, Ariza, Bujaraloz, Cariñena, Épila, Illueca, Quinto, Sádaba, Sos del Rey Católico, Tauste, Zaragoza y Zuera.

La no renovación del convenio con las Oficinas Liquidadoras responde a una decisión adoptada durante la legislatura 2019-2023, aunque su desarrollo se produjo posteriormente y culmina ahora con la implantación del nuevo modelo. Para facilitar la transición, el Gobierno de Aragón mantuvo el convenio durante dos años adicionales y estableció después un periodo transitorio de seis meses, que finalizará el próximo 30 de junio.

Con este sistema, el Ejecutivo autonómico pretende reforzar la prestación directa del servicio tributario, ampliar la atención presencial y mejorar la cobertura territorial en el conjunto de Aragón.