La ciudad autónoma de Ceuta se encuentra sumida en una emergencia humanitaria sin precedentes debido a la saturación extrema de sus recursos de acogida para la infancia. El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, ha alertado de que la situación es "absolutamente insostenible" ante la llegada incesante de niños y niñas no acompañados. El mandatario ha reclamado con urgencia el amparo de la administración central para poder gestionar una crisis que sobrepasa con creces las capacidades de la infraestructura local.

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Actualmente, la ciudad autónoma está atendiendo a unos 1.100 menores migrantes, una cifra que ha escalado rápidamente desde los 750 que tutelaba anteriormente. Según la legislación vigente, el límite máximo que Ceuta debe asumir en situaciones de contingencia y emergencia migratoria está fijado en apenas 90 plazas. Esta tremenda brecha sitúa la ocupación real de los centros de acogida en un astronómico 2.600% por encima de su capacidad crítica.

Ante este alarmante escenario, Vivas ha defendido la gestión que se está llevando a cabo desde el ejecutivo local, asegurando que se están realizando derivaciones de niños a la Península y que están "cumpliendo la ley". No obstante, el presidente autonómico ha advertido de forma tajante que "no hay ley que resista lo que signifique una avalancha", sugiriendo que los marcos normativos actuales se quedan cortos ante la magnitud del flujo migratorio.

El principal obstáculo administrativo radica en que la entrada física de menores "desborda hasta la propia ley" por el ritmo de los trámites. El presidente de Ceuta argumenta que los procedimientos normativos exigen una serie de fases documentales minuciosas para autorizar la salida de los niños a otras comunidades autónomas, así como un lento proceso de maduración de los expedientes de traslado. Este engranaje burocrático resulta "mucho más lento que la llegada" constante de los jóvenes a la frontera.

En relación con el reparto solidario entre las distintas autonomías, Vivas ha confirmado su apoyo al real decreto que fija medidas urgentes para garantizar el interés superior de la infancia frente a estas contingencias extraordinarias. El dirigente ha remarcado que la norma estatal ya se está aplicando y que los menores están siendo transferidos de forma progresiva, manteniendo además una relación de "absoluta colaboración" con el Ministerio de Juventud e Infancia.

No obstante, la posición de los diferentes gobiernos regionales introduce ciertas complejidades, dado que algunas comunidades autónomas de signo popular han decidido recurrir las resoluciones de traslado. Aunque Vivas admite que los territorios tienen derecho a emplear "todos los resortes que la ley permite en defensa del interés general", insiste en que la normativa debe seguir aplicándose de manera efectiva para aliviar la presión sobre Ceuta.

Ante lo que califica como una crisis límite que compromete la integridad territorial, el mandatario local ha lamentado la respuesta "tardía y manifiestamente insuficiente" por parte del Gobierno de la Nación. En una llamada desesperada a la solidaridad nacional, Vivas ha clamado por el "auxilio del resto de España" para afrontar una realidad desbordante que ya no puede sostenerse únicamente con los medios de la ciudad autónoma.