El Ayuntamiento de Madrid, a través de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), ha puesto en marcha hoy una iniciativa para "vestir" de gala la ciudad durante la celebración de la Pasión. Desde este 27 de marzo y hasta el próximo 5 de abril, cuatro marquesinas estratégicas han sido customizadas con imágenes religiosas y detalles de los recorridos procesionales. Esta acción busca no solo embellecer el mobiliario urbano, sino también invitar a madrileños y turistas a acudir a los eventos religiosos utilizando el autobús como una alternativa de transporte sostenible y eficiente.

Las paradas seleccionadas para esta transformación se encuentran en puntos neurálgicos de la capital: la plaza de Cibeles, Neptuno (Cánovas del Castillo), Puerta de Toledo y la plaza de España. Cada una de estas ubicaciones ha sido elegida por la empresa municipal debido a su proximidad a los itinerarios de las procesiones más representativas. Los vinilos instalados muestran imágenes de gran potencia visual, como las de Jesús Nazareno de Medinaceli, el Cristo de los Alabarderos o Nuestra Señora de la Soledad, sumergiendo a los usuarios en la atmósfera de estas fechas.

Bajo el lema ‘Déjate llevar por la Semana Santa de Madrid, déjate llevar por EMT’, la campaña pretende facilitar el acceso de los ciudadanos a las tradiciones locales. La doble marquesina ubicada en Cibeles funciona como el principal centro informativo, ofreciendo mapas detallados de cada recorrido y sus conexiones con la red de autobuses municipales. Por su parte, el resto de las paradas seleccionadas se centran en ofrecer datos específicos sobre los pasos que transcurren más cerca de su ubicación geográfica, permitiendo a los fieles desplazarse exclusivamente en transporte público.

La oferta informativa abarca una amplia lista de procesiones que dan comienzo hoy mismo. Entre las citas destacadas figuran los pasos de la Soledad y el Desamparo, el Divino Cautivo, o Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y la Esperanza Macarena. También se incluyen recorridos tan populares como los del Cristo de los Alabarderos, Jesús Nazareno 'El Pobre' o la procesión de los Gitanos, asegurando que tanto visitantes como residentes dispongan de toda la información necesaria para seguir las celebraciones en la calle.

Con esta medida, Madrid refuerza su identidad cultural a la vez que apuesta por una movilidad responsable en días de gran afluencia de público. La customización de las marquesinas no es solo un gesto estético, sino una herramienta de proximidad que acerca las fiestas tradicionales al día a día de quienes transitan por el centro. De este modo, la capital se prepara para vivir una Semana Santa donde la devoción y la eficiencia del servicio de autobús se dan la mano en las principales arterias de la ciudad.