La Generalitat Valenciana ha destinado 48,2 millones de euros a la creación de 118 aulas específicas para alumnado con necesidades educativas especiales en centros ordinarios durante la actual legislatura, el doble de las 56 habilitadas en la etapa del anterior gobierno del Botànic.

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La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades ha informado de que 82 de estas aulas, conocidas como UECO, ya han entrado en funcionamiento en los dos últimos cursos, mientras que otras 36 abrirán en el curso 2026-2027. Con ello, la Comunitat Valenciana alcanzará un total de 373 aulas de este tipo en 2027.

Las aulas UECO están dirigidas a estudiantes que requieren una atención más intensiva, aunque pueden permanecer escolarizados en centros ordinarios. Cada unidad tiene una ratio máxima de ocho alumnos y dispone de tres profesionales especializados: un docente de pedagogía terapéutica, un especialista en audición y lenguaje y un educador de Educación Especial, además de materiales adaptados y equipamiento tecnológico.

La directora general de Innovación e Inclusión Educativa, Xaro Escrig, ha defendido que la inclusión educativa constituye “una prioridad” para el actual Consell y ha contrapuesto la inversión del actual Ejecutivo autonómico con la gestión del Botànic. Según ha señalado, la Comunitat Valenciana se sitúa además como “la autonomía con una menor ratio de orientadores de todo el Estado”.

Más de 800 nuevos docentes vinculados a la inclusión

La Conselleria ha destacado también el refuerzo de profesionales especializados desde el inicio de la legislatura. En este periodo se han incorporado 700 docentes vinculados a la inclusión educativa y el próximo curso se sumarán otros 135 profesionales.

Además, el personal no docente de apoyo educativo ha aumentado un 37%, con 393 educadores de Educación Especial más. También se han incrementado un 41% los fisioterapeutas, un 12% los intérpretes de lengua de signos y un 59 % los educadores de Educación Infantil.

El departamento autonómico ha incorporado igualmente 22 educadores sociales y seis terapeutas ocupacionales para ampliar la atención especializada en los centros.

En el ámbito de la salud mental, Educación ha puesto en marcha 22 unidades de detección precoz dotadas con 56 psicólogos generales sanitarios y una inversión anual de cuatro millones de euros. Según la Generalitat, estos equipos ya han atendido a más de 3.000 alumnos.

La Conselleria también ha vinculado la aplicación del decreto de convivencia, que regula el uso de teléfonos móviles en los centros educativos, con una reducción del 60 % de los casos de ciberacoso en las aulas.