El eclipse solar del 12 de agosto de 2026 va a ser uno de los grandes fenómenos astronómicos del año en España y, como suele pasar con estos eventos, la primera duda no es cuándo verlo, sino cómo grabarlo sin cargarse la cámara o el móvil. La respuesta corta es sencilla. Durante las fases parciales necesitas un filtro solar homologado delante del objetivo; en cámaras, la referencia práctica es un filtro de 16 a 20 pasos, y en móviles también conviene proteger la lente con un sistema específico o con una solución certificada equivalente.

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Antes de empezar

Lo importante es no confundir "ver" con "fotografiar". Para mirar directamente al Sol hacen falta gafas para eclipse con certificación EN ISO 12312-2:2015, pero para apuntar una cámara o un teléfono al eclipse hace falta además proteger el sensor, porque la luz solar puede dañarlo incluso si tú no estás mirando por el visor.

En el caso del eclipse total, el matiz clave es la fase. Durante la totalidad, cuando el Sol queda cubierto por completo, puede retirarse el filtro de la cámara de forma puntual para captar la corona solar; antes y después, el filtro vuelve a ser obligatorio.

El filtro exacto

Para cámaras, la base más repetida por los especialistas es un filtro solar de entre 16 y 20 pasos, una densidad muy alta pensada para bloquear la radiación intensa del Sol. En la práctica, dos filtros de 8 pasos pueden sumar un efecto similar al de uno de 16. Aun así, lo recomendable sigue siendo usar material pensado para astronomía y fotografía solar, no inventos improvisados.

Ese filtro no es un accesorio opcional ni un capricho para ver el eclipse solar, es la barrera que evita que el sensor reciba demasiada luz y se queme. Si se trabaja sin él, el riesgo no es solo obtener una foto mala, sino dañar el equipo de forma seria.

Cómo hacerlo con móvil

En un smartphone, la lógica es la misma aunque cambie el formato del accesorio. La opción más prudente es colocar un filtro solar delante de la lente o usar un adaptador ya preparado para móvil. También existen soluciones económicas tipo lámina o tarjeta, y otras más completas con soporte fijo y filtros de mayor densidad.

Aquí hay dos consejos que se repiten entre astrónomos y fotógrafos; usar trípode o apoyar bien el teléfono, y evitar el zoom digital como solución principal. Si quieres acercar el eclipse, mejor un teleobjetivo o un zoom óptico real, porque el digital solo recorta la imagen y no mejora el detalle.

Lo que sí y lo que no

No conviene mirar a través de la cámara o el móvil como si eso sustituyera la protección ocular. Si no hay filtro delante del objetivo, el eclipse puede afectar al sensor y, además, la propia imagen transmitida al ojo puede resultar peligrosa si se encuadra mirando la pantalla o el visor sin la protección adecuada.

Tampoco hace falta complicarse con grandes cifras si el objetivo es obtener una imagen usable. Suele ser suficiente con poner el modo manual, ISO bajo, exposición contenida, enfoque bloqueado y disparo con temporizador o a distancia. Son los ajustes que ayudan a evitar trepidaciones y a compensar el cambio brusco de luz.

Cómo enfocarlo mejor

Si vas a publicar la foto o el vídeo en web o redes, el reto no es solo técnico, también es narrativo. Una imagen de eclipse funciona mejor si muestras el contexto (cielo, horizonte, silueta, corona durante la totalidad) en lugar de obsesionarte con un disco solar minúsculo en medio del encuadre.

Conviene además hacer pruebas antes del 12 de agosto. Entre ellas, montar el filtro, comprobar el encuadre, revisar si el móvil o la cámara mantienen el enfoque y ensayar una secuencia corta de vídeo. La improvisación, en este tipo de fenómenos, suele salir cara.