Mayo vuelve a traer uno de los espectáculos más interesantes del cielo primaveral: la lluvia de meteoros de las Eta Acuáridas. Se trata de un fenómeno asociado al cometa Halley que, aunque es más favorable en el hemisferio sur, también puede disfrutarse desde España en condiciones adecuadas.

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¿Qué son las Eta Acuáridas?

Las Eta Acuáridas son una lluvia de estrellas que recibe su nombre de la constelación de Acuario, concretamente de la estrella Eta Aquarii, que marca el punto del cielo desde el que parecen originarse los meteoros, conocido como radiante.

Se trata de fragmentos dejados por el paso del cometa Halley, uno de los cuerpos más conocidos del sistema solar. Estos restos permanecen dispersos a lo largo de la órbita del cometa y la Tierra atraviesa esa región cada año por estas fechas, lo que provoca la aparición de los meteoros.

El cometa Halley completa una órbita alrededor del Sol aproximadamente cada 76 años, y su última visita al interior del sistema solar fue en 1986. A pesar de ello, los fragmentos que dejó en sus múltiples pasos siguengenerando actividad meteorítica dos veces al año. Además de las Eta Acuáridas en primavera, también deja las Oriónidas en octubre.

Estos meteoros destacan por su gran velocidad, que puede alcanzar aproximadamente 66 kilómetros por segundo. Esa rapidez hace que muchos de ellos sean breves pero muy brillantes, dejando trazos visibles durante unos segundos en el cielo nocturno. En condiciones óptimas, la actividad puede situarse entre 40 y 85 meteoros por hora, aunque esta cifra es teórica y varía mucho según la oscuridad del cielo, la posición del radiante y la fase lunar.

Cuándo y cómo verlas desde España

El máximo de las Eta Acuáridas en 2026 se espera durante la madrugada del 5 al 6 de mayo, con el punto de mayor actividad en torno a las primeras horas del día 6, aproximadamente hacia las 4:00 de la madrugada. A partir de ese momento, el radiante va ganando altura en el cielo conforme se acerca el amanecer, por lo que la última parte de la noche es el momento más favorable para su observación.

Desde latitudes como la de España comienza a ser visible unas horas después de la medianoche. Se mantiene hasta que la luz del amanecer reduce la visibilidad. Esto se traduce en que el tramo más recomendable para la observación es entre las 3:00 h. y el amanecer.

Aunque el fenómeno está activo durante varias semanas, la diferencia entre observarlo en el máximo o en días posteriores es notable, ya que la tasa de meteoros disminuye progresivamente.

Recomendaciones para su observación

No es necesario ningún tipo de instrumento óptico para observar esta lluvia de meteoros. De hecho, el uso de prismáticos o telescopios no es recomendable, ya que reducen el campo de visión y dificultan la experiencia. Lo más importante es encontrar un lugar lo más oscuro posible, alejado de ciudades, farolas o cualquier fuente de luz artificial. Las zonas rurales, playas o espacios naturales suelen ser las mejores opciones.

Aunque el radiante se encuentra en la constelación de Acuario, los meteoros pueden aparecer en cualquier parte del cielo, por lo que no es necesario mirar en una dirección fija todo el tiempo. De hecho, observar amplias zonas del cielo aumenta las posibilidades de ver más meteoros.

La influencia de la Luna

Este año, las condiciones lunares no son especialmente favorables para la observación. La Luna se encontrará en fase prácticamente menguante, con alrededor de un 82% de iluminación, lo que implica una presencia notable en el cielo nocturno.

Su brillo puede dificultar la visión de los meteoros más débiles, especialmente en zonas con algo de contaminación lumínica. Sin embargo, no impide completamente la observación, ya que los meteoros más brillantes siguen siendo visibles incluso con luz lunar. En este contexto, la orientación de la observación y la búsqueda de zonas de cielo más oscuro se vuelven especialmente importantes.

Próximas lluvias de estrellas

Tras las lluvias de estrellas de abril y mayo, las Líridas y las Eta Acuáridas respectivamente, el calendario astronómico continúa con otros eventos destacados que marcarán los próximos meses. Entre ellos destacan las Perseidas en agosto, una de las lluvias de meteoros más populares y activas del año. Las Gemínidas, en diciembre, también tendrán especial relevancia, conocidas por su alta tasa de meteoros y su gran fiabilidad anual.

Estos fenómenos, junto con otros eventos como eclipses o conjunciones planetarias, hacen que el cielo de 2026 ofrezca múltiples oportunidades para la observación astronómica.