La intensa ola de calor que ha marcado el inicio del verano en España entra en su fase final tras varios días de temperaturas extremas, registros históricos en el norte peninsular y un impacto directo en la salud pública. Desde el pasado fin de semana, el episodio ha dejado máximas por encima de los 40 grados en amplias zonas del país, noches tropicales persistentes y, según los últimos datos disponibles, al menos dos fallecimientos vinculados a las altas temperaturas.

PUBLICIDAD

Este episodio no solo ha destacado por la intensidad del calor en el sur y centro peninsular, algo habitual en estas fechas. También lo hace por la extensión del fenómeno hacia el norte, donde comunidades como Cantabria o Navarra han vivido valores térmicos absolutamente excepcionales para un mes de junio. La combinación de aire cálido africano y estabilidad atmosférica ha provocado un escenario extremo que ha puesto en alerta a buena parte del territorio.

A lo largo de los últimos días, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado avisos de nivel rojo en varias zonas, especialmente en el Cantábrico oriental. Ahí el calor ha sido tan inusual como persistente. Todo ello en un contexto de creciente preocupación por los episodios meteorológicos extremos cada vez más frecuentes al inicio del verano.

Sin embargo, este miércoles 24 de junio marca un punto de inflexión. Aunque todavía será una jornada de calor muy intenso en amplias áreas del país, la entrada de masas de aire atlántico más frescas comenzará a provocar los primeros descensos térmicos, anticipando el final de la ola de calor.

El miércoles, el último día de calor extremo en España

Según ha explicado Rubén del Campo, portavoz de Aemet, a EFE, este miércoles seguirá siendo una jornada "muy calurosa" en gran parte del territorio. Lo será especialmente en el norte y nordeste peninsular, donde el episodio alcanza su punto álgido.

Las temperaturas en esta ola de calor superarán los 40 grados en zonas del interior de Cantabria, Guipúzcoa y Vizcaya, que continúan en aviso rojo. En el resto del interior peninsular, el nordeste, la zona centro y el valle del Guadalquivir se rondarán los 39 grados, manteniendo un ambiente sofocante.

En contraste, el oeste peninsular comenzará a notar un ligero alivio térmico. Ciudades como Badajoz o Sevilla registrarán máximas más contenidas, en torno a los 35 o 36 grados, debido a la llegada de aire más fresco de origen atlántico.

Además del calor, este miércoles también estará marcado por la inestabilidad en el norte. A partir del mediodía se desarrollarán tormentas localmente fuertes, con posibilidad de granizo, en el interior de Galicia, Asturias y puntos de Castilla y León.

Récords históricos y dos víctimas mortales

El episodio de calor ha dejado cifras extremas en distintos puntos del país. Este martes se alcanzaron, según la Aemet, 45 grados en Montoro (Córdoba) y 44 grados en Andújar (Jaén), confirmando la intensidad del episodio en el sur.

No obstante, uno de los datos más llamativos de esta ola de calor se ha registrado en el norte: Tama (Cantabria) alcanzó los 43,7 grados, la temperatura más alta registrada en esta comunidad desde que existen mediciones, superando no solo récords de junio, sino de cualquier época del año.

También en Navarra, concretamente en Irurita, se registraron máximas de entre 42 y 43 grados, valores extremadamente inusuales en esa zona.

Este contexto extremo ha tenido consecuencias trágicas. Se han confirmado dos fallecimientos relacionados con las altas temperaturas, una persona de 90 años en una residencia en Bizkaia y un hombre de 68 años en Almería.

El jueves empieza el descenso térmico

El cambio de tendencia será claro a partir del jueves, cuando Aemet prevé un "descenso térmico notable" que marcará el final oficial de la ola de calor en España.

La bajada será especialmente significativa en el oeste, centro y zonas cantábricas, donde las temperaturas descenderán más de 8 grados respecto al día anterior. Este cambio estará impulsado por la consolidación de las masas de aire atlántico más frescas.

En ciudades como Sevilla, las máximas caerán por debajo de los 30 grados. Mientras, en Madrid y Badajoz se situarán en torno a los 32 grados y Jaén en unos 31 grados.

Sin embargo, el alivio no será uniforme. En el área mediterránea, el nordeste peninsular y Baleares, el descenso será más suave, manteniéndose un ambiente caluroso. Bilbao y San Sebastián registrarán entre 33 y 35 grados, mientras que en ciudades como Zaragoza, Lleida, Pamplona o Logroño se alcanzarán entre 38 y 40 grados.

Además, la jornada del jueves vendrá acompañada de cierta inestabilidad, con posibilidad de chubascos tormentosos, localmente intensos.

El viernes habrá alivio nocturno y calor contenido

De cara al viernes, y según la Aemet, continuará la tendencia hacia la normalización térmica, especialmente en las temperaturas nocturnas. Las noches tropicales (aquellas en las que no se baja de los 20 grados) quedarán más restringidas al nordeste, el área mediterránea y algunos puntos del centro y sur.

Durante el día, las temperaturas experimentarán un ligero repunte en algunas zonas, con valores de entre 32 y 34 grados en la franja central. Por su parte, habrá más de 35 grados en el nordeste y Baleares, y hasta 38 grados en el valle del Ebro.

También se espera mayor nubosidad en Galicia y áreas cercanas, con lluvias, así como tormentas en zonas montañosas del norte peninsular.