El actor y director estadounidense Timothy Busfield, de 68 años y conocido por series como Treinta y tantos (1987-1991) y El Ala Oeste de la Casa Blanca (1999-2006), ha sido puesto en libertad bajo supervisión judicial tras ser acusado de abuso sexual infantil y contacto delictivo con menores en Nuevo México. El caso ha conmocionado al mundo del entretenimiento y ha afectado de inmediato a sus proyectos profesionales.

Contexto del caso: así se desarrollaron las acusaciones

La orden de arresto contra Busfield se emitió el pasado 9 de enero de 2026 por autoridades de Nuevo México. Se le imputaban tres cargos: dos de contacto sexual delictivo con un menor y uno de abuso infantil. Las acusaciones se relacionan con dos gemelos de 11 años que formaban parte del elenco de la serie The Cleaning Lady (La chica de la limpieza). En ella, Busfield trabajaba como director y productor durante varias temporadas.

Según los documentos judiciales, los presuntos hechos ocurrieron mientras los niños participaban en la producción de la serie, un proyecto televisivo que se grabó en Nuevo México entre 2022 y 2025. Las autoridades indicaron que la denuncia se presentó tras comunicaciones con profesionales de la salud y terapeutas que sugirieron posibles señales de abuso.

Desde el inicio del caso, la defensa ha sostenido que las acusaciones carecen de fundamento y responden a una posible venganza de los padres de los menores tras la decisión de la producción de dejar de contratar a los gemelos para nuevos episodios. Los abogados del actor han señalado que los progenitores tienen un historial de fraude y antecedentes legales, lo que, según ellos, pone en duda la veracidad de sus denuncias. Además, destacan que no existen antecedentes de mala conducta de Busfield en otras producciones.

El 13 de enero, Busfield se entregó voluntariamente a la policía en Albuquerque, acompañado por su equipo legal, y compareció en el tribunal local. Desde entonces, ha negado categóricamente los cargos, calificándolos de infundados y asegurando que su intención es demostrar su inocencia en el proceso judicial.

Liberación y condiciones judiciales

Ayer, en una audiencia ante un juez de distrito de Nuevo México, se decidió que Busfield podía quedar en libertad bajo supervisión judicial mientras se desarrolla el proceso penal. El magistrado consideró que la evidencia presentada hasta ese momento no justificaba mantenerlo en prisión preventiva, y ordenó que el actor fuera liberado con condiciones.

Entre los términos de su liberación figuran varias restricciones. Se le prohíbe tener contacto con los supuestos menores implicados, así como la obligación de presentarse ante todas las futuras audiencias programadas. Además, se le impuso la supervisión obligatoria por parte de los servicios de libertad condicional y otras medidas relacionadas con su desplazamiento y actividades.

Apoyo de Melissa Gilbert y el resto de familiares

La esposa de Busfield, Melissa Gilbert, conocida por su papel en la famosa serie La casa de la pradera (1974-1983), estuvo presente durante la audiencia y se mostró visiblemente emocionada. Gilbert, que contrajo matrimonio con Busfield en 2013, ha acompañado al actor desde el inicio del proceso. Expresó públicamente su apoyo y rompió a llorar en la sala al conocer la decisión del juez que liberaba a su marido. Familiares cercanos también estuvieron presentes, subrayando la unidad de la familia ante la situación.

Antes de la audiencia, la actriz había enviado al tribunal una carta solicitando protección para su esposo. Destacaba su carácter y solicitaba un trato justo durante el proceso. Su presencia en la sala y sus gestos de emoción reflejan el respaldo firme y público que ha ofrecido mientras continúa el procedimiento judicial.

Impacto profesional: eliminado de su próxima película

Las acusaciones han tenido repercusiones inmediatas en la carrera del actor. Amazon MGM Studios anunció que eliminará digitalmente todas las escenas de Busfield en la película You Deserve Each Other, prevista para estrenarse este año. Asimismo, la NBC retiró de su programación un episodio de Ley y Orden en el que Busfield figuraba como estrella invitada.

Estas decisiones se enmarcan en un contexto en el que estudios y productoras, frente a acusaciones de gravedad, prefieren apartar a implicados de lanzamientos o estrenos hasta que el proceso legal quede resuelto, tanto por consideraciones éticas como por riesgo reputacional.

Próximos pasos legales

El proceso judicial sigue abierto y se espera que se celebre una audiencia preliminar para determinar si hay base suficiente para avanzar hacia un juicio formal. De ser condenado, Busfield podría enfrentarse a penas de prisión significativas según la legislación de Nuevo México.

En Estados Unidos, el sistema penal distingue claramente entre acusación formal y condena. Por ello, Busfield sigue siendo presunto inocente hasta que se demuestre lo contrario ante un tribunal.

Debate público y repercusiones

El caso ha generado un debate sobre la protección de menores en entornos de producción artística y sobre la presunción de inocencia frente al escrutinio mediático. Mientras la defensa insiste en que se trata de acusaciones infundadas y motivadas por la venganza de los padres, la fiscalía continúa investigando para determinar la veracidad de los cargos.

La evolución del caso se seguirá de cerca tanto por la industria del entretenimiento como por el público, que observa con atención cómo se manejan acusaciones de esta naturaleza cuando involucran figuras públicas.