Pilar Baselga, historiadora del arte y figura controvertida del activismo digital, ha comparecido este jueves, 12 de marzo de 2026, en el Juzgado de lo Penal número 22 de Madrid. Se enfrenta a un juicio por delitos de injurias y calumnias graves con publicidad. Esto deriva de afirmaciones en las que calificó de "transexual" a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El caso, que ha polarizado a la sociedad española, pone en el foco la delgada línea entre la libertad de expresión y la difamación en el debate público español.

El caso judicial

El litigio se remonta a finales de 2022, cuando Baselga intervino en el canal DistritoTV, dirigido por Eurico Campano. Allí afirmó que Begoña Gómez, "en un inicio Begoño", había sido nombrada directora de un máster en la Universidad Complutense al llegar Sánchez a La Moncloa, y que perdió su puesto por implicación en narcotráfico marroquí. Estas declaraciones, consideradas falsas por la acusación, se viralizaron en redes y Telegram, donde Baselga las reiteró pese a sus disculpas parciales posteriores.

Begoña Gómez presentó una querella en febrero de 2023 contra Pilar Baselga y el canal. En ella se solicitaban dos años de prisión, multa de 21.000 euros e indemnización de 100.000 euros por injurias y calumnias graves. Todas las denuncias previas de Baselga contra Gómez por presuntas irregularidades en la Complutense fueron archivadas. Se incluye aquí una querella de junio de 2023 inadmitida por defectos formales. En abril de 2024, durante la fase de instrucción, Baselga ejerció su derecho a no declarar. El juicio, fijado para hoy, exige que la acusada difunda la sentencia en DistritoTV si es condenada, como reparación pública.

Pilar Baselga, su trayectoria académica y profesional

Pilar Baselga Calvo es una historiadora del arte con una sólida formación académica. Posee un máster en Arte Moderno por la Universidad de la Sorbona de París y un diploma de Estudios Avanzados en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid. Ha impartido clases en instituciones prestigiosas como la Escuela Diplomática de Madrid, el Museo Thyssen-Bornemisza y el Museo del Prado, además de Historia del Traje en el Instituto Europeo de Diseño.

Exprofesora y académica, Baselga ha publicado obras como "Arte, profanación y magia negra" (2017), donde analiza la desacralización del arte occidental. Pionera en educación alternativa, fundó la Univeritas Libre Hispánica. Este sistema de homeschooling panhispánico busca contrarrestar lo que denomina "adoctrinamiento oficial" en historia, economía y religión católica.

Del activismo digital a las denuncias

Su notoriedad creció en redes sociales y YouTube, donde gestionaba el blog "No morir idiota" y un canal cerrado en 2020 por críticas a la pandemia de COVID-19. Baselga se erigió como denunciante de irregularidades en la cátedra extraordinaria de Begoña Gómez en la Complutense, solicitando información vía Ley de Transparencia en 2023, años antes de la querella de Manos Limpias. Ha abordado temas como hispanofobia, fraude electoral y corrupción, posicionándose contra la "pederastia institucionalizada" y la manipulación climática.

Su activismo la ha convertido en figura de ultraderecha para críticos, propagando bulos como el del "Bar España", una falsa red de pederastia en Castelló vinculada a políticos como Carlos Fabra. Condenada en 2018 por intromisión en el honor de una magistrada, enfrenta otro juicio en Valencia con posible pena de siete años y medio de cárcel y 2,4 millones en responsabilidad civil.

Posibles consecuencias judiciales

En este caso concreto, si el tribunal considera probados los delitos de injurias y calumnias graves, Pilar Baselga podría enfrentar hasta dos años de prisión. Sin embargo, las penas inferiores a dos años suelen sustituirse por multas o trabajos en beneficio de la comunidad para reincidentes no habituales. La multa solicitada asciende a 21.000 euros, más la indemnización de 100.000 euros a Gómez, con obligación de publicar la sentencia. Dado su historial de bulos archivados o condenas menores, una condena agravaría su situación en procedimientos paralelos, como el de "Bar España".