La actriz Nicole Kidman, ganadora de seis Globos de Oro, está inmersa en dar un giro radical a su vida. La estrella de Hollywood se está formando como 'doula de la muerte', una profesión que compaginará con su brillante carrera como actriz.

La decisión llega tras haber vivido un duro momento personal, tal y como recoge el periódico estadounidense, San Francisco Chronicle. Kidman no pudo acompañar como le habría gustado a su madre Janelle Ann Kidman —quien falleció a los 84 años en septiembre de 2024— durante sus últimos días de vida.

Las razones de Nicole Kidman para ser 'doula de la muerte'

A sus 58 años, Kidman confesó su deseo de ser doula de la muerte durante una conferencia en el War Memorial Gym ubicado en el campus de la Universidad de San Francisco. En la charla, Kidman contó que esta necesidad llega por su experiencia ante la pérdida de su madre: "En sus últimos días, se sentía sola y la familia podía apoyar hasta cierto punto". "Mi hermana y yo tenemos a nuestros hijos y nuestras carreras; queríamos cuidar de ella porque mi padre ya no estaba", continuó la actriz.

Fue en ese momento cuando la idea se le vino a la cabeza: "Comencé a pensar que ojalá hubiera personas en el mundo que estuvieran ahí para sentarse de forma imparcial y simplemente brindar consuelo y acompañar". Por eso ahora está formándose como acompañante al final de la vida o doula de la muerte como parte de su "expansión personal y profesional".

¿Qué significa ser 'doula de la muerte'?

Una doula de la muerte es una persona que acompaña y asiste en el momento de la muerte, al igual que existe la figura profesional de la matrona que acompaña durante el nacimiento.

Las doulas de la muerte cumplen un papel fundamental dentro de la sociedad, sobre todo en Estados Unidos, donde la práctica es más común. Aquellas personas que ejercen como doulas de la muerte ayudan a superar el duelo por la pérdida de un ser querido reconociendo la muerte como una parte importante y natural de la vida.

Estos profesionales realizan una amplia variedad de servicios, incluyendo la creación de documentos de voluntades anticipadas, suministro de apoyo espiritual, psicológico y social y, en algunos casos, asistencia física. Además, también pueden brindar asistencia logística como ayudar en los servicios fúnebres y conmemorativos así como en los trámites legales que deban llevar a cabo los herederos.

Las controversia alrededor de la profesión

En los últimos años, el papel de doula de la muerte ha evolucionado. El aumento de interés trae también controversias. La polémica más reciente fue en torno al sobrenombre 'matrona de la muerte' que la Universidad de Matronas de British Columbia pide que dejen de usar. En concreto, se lo han pedido a la Red Canadiense Integrativa para la Educación y Alternativas a la Muerte (CINDEA).

El caso se centra en la petición de Louise Aerts, directora ejecutiva de la Universidad de Matronas, reclama que el término 'matrona' esté específicamente reservado para el sentido tradicional de la palabra en relación con el nacimiento. En respuesta a la petición, el CINDEA añadió la siguiente aclaración en su página web oficial: "La función y las prácticas de las matronas de la muerte se mencionan frecuentemente en este sitio web. Las matronas de la muerte no son matronas convencionales (quienes se ocupan del parto) o profesionales de la salud, ni están registradas en ninguno de los Colegios de Matronas de Canadá".

La regulación legal sobre esta figura es escasa, en comparación con la multitud de cuerpos reguladores que aseguran la educación y buenas prácticas de las matronas tradicionales.

A pesar de ello, en Estados Unidos existen ciertas medidas para regular y autorizar las prácticas de las doulas de la muerte. En 2009, la senadora Vicki Walker de Oregón introdujo el Proyecto de Ley del Senado 796 con el objetivo de "regular a las asesoras de cuidado de la muerte".

Después de aprobarse en julio de ese año, se exigió a las doulas de la muerte que obtuvieran la licencia de la Junta de mortuorios y cementerios de Oregón, para obtenerla deben pasar una prueba que les permite ejercer.