Dolly Parton, posiblemente la figura más transversal y querida de la música estadounidense, ha fallecido este martes a los 80 años en Nashville. La noticia de su muerte ha sido anunciada por su sobrino Bryan Seaver a través de un vídeo difundido en redes sociales. Con su marcha, la música despide no solo a la indiscutible reina del country, sino a una creadora que supo convertir el dolor de sus orígenes en un mensaje universal de empatía, libertad y optimismo.

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El fallecimiento de la artista se produce tras meses de preocupación por su estado de salud. Parton venía arrastrando complicaciones que se agravaron en el último año, obligándola a cancelar una esperada residencia en Las Vegas e impidiéndole acudir a los múltiples homenajes que se organizaron para celebrar sus 80 años, entre ellos las conmemoraciones en el Grand Ole Opry o la declaración oficial del Dolly Parton Day en Tennessee. Su última etapa ha estado marcada por el duelo tras la muerte en 2025 de Carl Dean, su marido y compañero en la sombra durante más de seis décadas.

De una cabaña a la gloria global

Nacida el 19 de enero de 1946 en una pequeña cabaña sin agua ni electricidad en el condado de Sevier (Tennessee), Dolly Rebecca Parton fue la cuarta de doce hermanos en una familia tan humilde que su padre tuvo que pagar al médico que atendió a su madre con un saco de harina de maíz. De esa infancia de privaciones nacieron algunas de sus canciones más memorables, como Coat of Many Colors o In the Good Old Days (When Times Were Bad).

Con la ayuda de su familia materna y de su tío Bill Owens, aprendió a tocar varios instrumentos y debutó en el emblemático Grand Ole Opry, el templo del country por excelencia, con apenas trece años. Al día siguiente de graduarse en el instituto, hizo las maletas y se mudó a Nashville para perseguir su sueño.

Su gran oportunidad llegó en 1967, cuando se incorporó al popular programa de televisión de Porter Wagoner. Aunque la pareja artística cosechó un éxito rotundo, el talento y la ambición de Parton pronto desbordaron el formato. En 1974 firmó su independencia creativa publicando I Will Always Love You, una sobrecogedora carta de despedida a Wagoner que dos décadas más tarde Whitney Houston transformaría en uno de los sencillos más vendidos de la historia del pop. En ese mismo año magistral vio la luz Jolene, confirmando a Parton como una de las letristas más brillantes de su generación.

Icono feminista, actriz y visionaria de los negocios

A lo largo de casi seis décadas de carrera, Parton rompió barreras de género en una industria históricamente dominada por hombres. Construyó un personaje caracterizado por el glamour extravagante, las pelucas rubias y los trajes de lentejuelas, tras el cual se escondía una mente empresarial prodigiosa y una prolífica creadora que llegó a componer más de 3.000 canciones a lo largo de su vida. "Tengo un aspecto artificial, pero soy totalmente real", solía bromear sobre sí misma.

El impacto cuantitativo de su obra resulta demoledor: colocó 25 sencillos en el número uno de las listas de country y acumuló 10 premios Grammy sobre más de 50 nominaciones, además de ser reconocida con el galardón a toda su carrera por la Academia de la Grabación en 2011. Su trascendencia musical quedó inmortalizada con su ingreso en el Country Music Hall of Fame en 1999 y en el Rock & Roll Hall of Fame en 2022.

Su versatilidad la llevó al cine con éxitos inmediatos como 9 to 5 (1980) –cuyo tema principal se convirtió en un himno de la lucha de las mujeres en el entorno laboral–, La casa más divertida de Texas (1982) o Magnolias de acero (1989). Paralelamente, erigió un imperio comercial que incluyó producciones de televisión y su propio parque temático, Dollywood, inaugurado en 1986 en sus nativas Smoky Mountains.

La unión de todas las generaciones

En una era de profunda polarización, Dolly Parton logró el milagro de ser amada por todo el espectro social y político de Estados Unidos. Inclusiva y generosa, abogó abiertamente por los derechos de la comunidad LGTBIQ+ y apoyó activamente a jóvenes artistas, convirtiéndose en la madrina musical y personal de figuras como Miley Cyrus y en una referencia imprescindible para Taylor Swift o Kacey Musgraves. Su vertiente solidaria tuvo su mayor logro en la Dolly Parton's Imagination Library, su proyecto filantrópico fundado en 1995 que ha distribuido gratuitamente más de 200 millones de libros a niños de todo el mundo.

Su testamento musical no decayó en la vejez: a los 77 años lanzó Rockstar (2023), un ambicioso proyecto en el que colaboró con leyendas como Paul McCartney, Elton John o Stevie Nicks. Dolly Parton deja un vacío irremplazable en la cultura popular, pero permanece intacto el legado de una mujer que enseñó al mundo que se podía ser del pueblo, brillar con luz propia y no pedir perdón por ello.