El Gobierno de Irán ha endurecido este sábado la represión de las protestas que sacuden el país desde finales de diciembre, combinando un apagón de comunicaciones, advertencias penales y un despliegue de seguridad, mientras ha trasladado el conflicto al terreno diplomático con una carta a Naciones Unidas en la que acusa a Estados Unidos de “incentivar la inestabilidad y la violencia” en coordinación con Israel. La presión interna coincide con denuncias de organizaciones de derechos humanos sobre decenas de muertos y miles de arrestos, y con relatos sanitarios citados por la BBC que describen hospitales desbordados por la entrada masiva de heridos.
En su carta remitida al secretario general de la ONU, António Guterres, y al presidente del Consejo de Seguridad, Abukar Dahir Osman, la Misión Permanente de Irán condenó lo que definió como “persistente, ilegal e irresponsable conducta” de Estados Unidos, al que acusa de “interferir en los asuntos internos de Irán mediante amenazas, incitaciones y la deliberada incentivación a la inestabilidad y la violencia”. La misiva, firmada por el embajador Amir Saeid Iravani, sostiene que la coordinación entre Washington e Israel es “evidente”, y menciona como indicio el respaldo del presidente Donald Trump al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al que califica de “criminal”.
Según el texto, con “declaraciones incendiarias, señales políticas y amenazas públicas”, Estados Unidos e Israel han “incentivado la violencia”, “apoyado grupos terroristas” e “incitado la desestabilización social”, buscando transformar protestas pacíficas en un escenario de desorden. Irán añade que “la transformación de protestas pacíficas en actos violentos y subversivos, y vandalismo extendido constituyen una consecuencia directa y predecible” de dichas políticas, y concluye que “la completa responsabilidad” corresponde “de forma inequívoca” a Estados Unidos, al que acusa además de violar la Carta de Naciones Unidas por interferencia.
Mano dura contra la ira popular
El mensaje diplomático coincide con una fase de mayor mano dura interna. Las autoridades recurrieron a cortes masivos de internet y telecomunicaciones como herramienta para dificultar la coordinación de manifestantes y limitar la circulación de imágenes, en un entorno en el que la cobertura independiente es extremadamente difícil. Además, se ha registrado un refuerzo de la represión con detenciones masivas y advertencias de castigos severos, incluidas menciones a la pena capital para quienes participen o colaboren con lo que las autoridades describen como “terrorismo” o sabotaje. Según algunas organizaciones de derechos humanos, desde el 29 de diciembre se han producido al menos 65 muertos y más de 2.300 arrestados, aunque las cifras siguen variando según fuentes y su verificación es compleja en el actual apagón informativo.
De acuerdo con la reconstrucción del New York Times basada en entrevistas telefónicas con manifestantes y vídeos verificados por su redacción, el estallido actual se aceleró el 28 de diciembre, cuando el rial iraní cayó a un mínimo histórico frente al dólar y profundizó el malestar por el aumento de precios, inflación persistente y pérdida de poder adquisitivo. En cuestión de horas, comerciantes y tenderos en el bazar de Teherán, corazón histórico de la economía iraní, impulsaron paros y salieron a la calle. El rotativo estadounidense describe que la protesta ha ido ampliándose desde mercados y universidades en grandes ciudades hacia localidades empobrecidas del interior, incorporando a sectores sociales diversos y dando lugar a consignas cada vez más radicales contra el líder supremo, Ali Jameneí.
En paralelo, la BBC informó en las últimas horas de testimonios atribuidos a personal sanitario que describen un escenario crítico en hospitales, con saturación de servicios de urgencias y llegada masiva de heridos. Un médico señaló que el Hospital Farabi de Teherán, centro especializado en oftalmología, habría activado un “modo crisis”, mientras que desde Shiraz un sanitario alertó de falta de cirujanos suficientes para atender la avalancha de pacientes, describiendo lesiones graves compatibles con impactos de bala en cabeza y ojos, según su testimonio. La cadena subrayó que la verificación independiente es extremadamente limitada por el apagón y las restricciones a la prensa internacional.
La escalada se produce además en un clima de tensión creciente con Washington. Reuters informó de un mensaje del secretario de Estado Marco Rubio expresando apoyo a los manifestantes, mientras Trump advirtió el viernes de posibles consecuencias si las autoridades iraníes intensifican el uso de la fuerza, con una frase interpretada como amenaza directa: “Será mejor que no empiecen a disparar, porque nosotros empezaremos a disparar también”.
En Teherán, el Ejército iraní aseguró este sábado que se enfrentará “seriamente” a cualquier “complot” auspiciado por Estados Unidos para perturbar la seguridad del país.
Apoyo de Von der Leyen a los manifestantes
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo este sábado que Europa "apoya plenamente" a "las mujeres y hombres iraníes que reclaman la libertad", tras dos semanas de movilizaciones en Irán que han sido fuertemente reprimidas por autoridades locales y han dejado al menos 51 muertos.
"Las calles de Teherán y las ciudades de todo el mundo resuenan con los pasos de las mujeres y los hombres iraníes que reclaman libertad. Libertad para expresarse, reunirse, viajar y, sobre todo, vivir libremente. Europa les apoya plenamente", dijo la mandataria europea a través de un mensaje en redes sociales.
Von der Leyen también condenó "de manera inequívoca la represión violenta de estas manifestaciones legítimas" y aseguró que "los responsables serán recordados en el lado equivocado de la historia".
Por otro lado, la política alemana pidió que se libere de inmediato a los manifestantes encarcelados y que se restablezca el acceso completo a Internet, así como el respeto a los derechos fundamentales.
A las 8:00 hora local (4:30 GMT) de este sábado, las métricas mostraban cómo internet llevaba ya 36 horas sin funcionar en el país persa, según denunció en X la plataforma NetBlocks, que supervisa el tráfico y la censura en internet.
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