La situación en un Irán completamente a oscuras, con apagón total de internet y la comunicación con el exterior, se agrava. Las protestas que se han extendido en las últimas semanas por todo el país dejan un reguero de muertos, heridos y arrestados bajo una represión de las autoridades que califica de "terroristas que incendian mezquitas" y "alborotadores" a los manifestantes. Donald Trump estudiará el martes las opciones sobre la mesa para atacar la República Islámica.
Organizaciones de derechos humanos denuncian una represión letal: el Center for Human Rights in Iran (CHRI) asegura haber recibido informes creíbles de que “cientos” de manifestantes han sido asesinados durante el apagón informativo. Basada en información proporcionada por activistas dentro y fuera de Irán, la organización de derechos humanos HRANA -Human Rights Activists News Agency, por sus siglas en inglés, y con sede en Estados Unidos- afirma haber verificado la muerte de 490 manifestantes y 48 miembros de las fuerzas de seguridad, además de la detención de más de 10.600 personas.
Por su parte, la ONG Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, había elevado el balance verificado por encima de los 200 muertos en el marco de las protestas. El personal de varios hospitales declaró a la BBC que se han visto desbordados por el número de heridos y fallecidos. La BBC persa ha verificado que el viernes por la noche se trasladaron 70 cadáveres a un hospital de la ciudad de Rasht, y un trabajador sanitario informó de que alrededor de 38 personas fallecieron en un hospital de Teherán.
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha asegurado este domingo que el Gobierno iraní "escucha" a los manifestantes y ha hecho "todo lo posible" para resolver los problemas económicos que desencadenaron las protestas el pasado 28 de diciembre, al tiempo que diferenció a esos manifestantes de los "alborotadores y terroristas" que están protagonizando "disturbios".
"El enemigo ha traído terroristas entrenados al país", dijo Pezeshkian en una entrevista concedida este domingo a una televisión de Irán, según recoge la web en farsi de la agencia iraní Tasnim, vinculada al régimen islámico y una de las pocas que actualizan su contenido en mitad de un bloqueo de internet -y de las llamadas internacionales- a nivel nacional que se acerca ya a las 72 horas. Se entiende que por "enemigos" Pezeshkian se refiere a Estados Unidos e Israel, puesto que las autoridades iraníes vienen señalándolos como culpables de que las protestas, que empezaron siendo por motivos económicos y acabaron señalando al régimen islámico del ayatolá Ali Jameneí, se hayan se hayan vuelto más agresivas. "Por lo tanto, pedimos a las familias que no permitan que sus jóvenes se involucren en los disturbios de terroristas y alborotadores", ha reclamado el presidente iraní.
Nuevo objetivo de Trump
Una semana después del asalto a Caracas, EEUU pone ahora su objetivo en Teherán, en mitad de las protestas más multitudinarias de los últimos años y de la "mano dura" de la República Islámica. El presidente Donald Trump ha sido informado en los últimos días sobre nuevas opciones militares para atacar Irán, en el marco de su respuesta a la represión ejercida por el régimen iraní contra manifestaciones masivas surgidas por el creciente descontento económico, según varios funcionarios estadounidenses familiarizados con el asunto citados por New York Times.
De acuerdo con estas fuentes, Trump no ha tomado aún una decisión definitiva, pero valora seriamente autorizar un ataque como represalia por el uso de la violencia estatal contra los manifestantes. Entre las alternativas presentadas figuran posibles acciones contra objetivos en Teherán, incluidas instalaciones no militares, indicaron los funcionarios, que hablaron bajo condición de anonimato debido a la sensibilidad de las discusiones.
La Casa Blanca, consultada sobre la planificación de un eventual ataque, se remitió a declaraciones y publicaciones recientes del mandatario. El sábado, Trump escribió en redes sociales: “Irán está contemplando la LIBERTAD, quizás como nunca antes. ¡Estados Unidos está dispuesto a ayudar!”.
Las protestas se iniciaron a finales de diciembre tras el agravamiento de una crisis monetaria, y con el paso de las semanas han ido creciendo y extendiéndose, con demandas ciudadanas que en algunos casos reclaman cambios profundos en el sistema político. En paralelo, organizaciones de derechos humanos han denunciado decenas de muertes durante la represión.
El líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, aseguró el viernes que el Gobierno “no cederá” frente a las protestas.
Trump endurece el tono y advierte a Teherán
En los últimos días, Trump ha reiterado públicamente que podría intervenir si las autoridades iraníes intensifican la violencia. El viernes, tras una reunión con ejecutivos petroleros, declaró que si el régimen comenzaba a “matar gente” intervendrían, advirtiendo de un golpe “muy duro” sin implicar necesariamente el envío de tropas.
Según funcionarios estadounidenses citados por el New York Times, el debate interno se centra en cómo castigar a Teherán sin provocar efectos contraproducentes, como reforzar el apoyo interno al régimen o desencadenar represalias que pongan en riesgo a personal militar y diplomático estadounidense en la región.
Un alto cargo militar estadounidense indicó que, antes de cualquier acción, los comandantes regionales buscarían más tiempo para preparar posiciones y defensas frente a una eventual respuesta iraní.
Israel eleva la alerta ante un posible escenario de escalada regional
En paralelo, Israel ha activado un estado de máxima alerta ante la posibilidad de una intervención estadounidense en Irán, según tres fuentes israelíes citadas por Reuters. Las fuentes no detallaron qué medidas concretas implica esa disposición, pero señalaron que el asunto se abordó durante consultas de seguridad realizadas durante el fin de semana.
En una llamada telefónica mantenida el sábado, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio conversaron sobre la situación, incluida la posibilidad de una intervención de Estados Unidos, según una fuente israelí. Un funcionario estadounidense confirmó la conversación, sin revelar su contenido.
Rubio también publicó el sábado un mensaje de respaldo a los manifestantes, señalando que Estados Unidos “apoya al valiente pueblo de Irán”.
Israel e Irán protagonizaron en junio una guerra de 12 días, durante la cual Estados Unidos se sumó a Israel en ataques aéreos. Desde entonces, el nivel de tensión regional se ha mantenido elevado, especialmente por la preocupación israelí ante los programas nucleares y de misiles balísticos iraníes.
En una entrevista publicada por The Economist el viernes, Netanyahu afirmó que Irán afrontaría “terribles consecuencias” si atacaba a Israel y, en referencia a las protestas, subrayó: “Creo que deberíamos ver qué está pasando dentro de Irán”.
Este domingo, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, advirtió que cualquier acción militar estadounidense provocaría represalias y que tanto Israel como las bases estadounidenses en la región serían “objetivos legítimos”.
Te puede interesar