Macron se ha despertado este martes viendo cómo Trump desvelaba el último mensaje que le ha dirigido. No ha sido el único. En su caso no hay nada de qué avergonzarse. El presidente francés se dirige en tono cordial a Trump: le recuerda lo mucho que pueden hacer juntos sus países y lo que queda pendiente: Irán. Y añade: "No entiendo lo que estás haciendo con Groenlandia". Macron se ofrece a preparar un encuentro del G7 en Davos para abordar el asunto. El lema del Foro Económico Mundial de Davos es "un espíritu de diálogo". En su intervención, Macron ha acusado a EEUU de querer "subordinar a Europa" y ha amenazado con recurrir al bazuca comercial si es necesario. "Hemos de usar nuestras herramientas si no nos respetan".

"Estamos en un mundo de inestabilidad y desequilibrios: políticos y económicos... Impera la ley del más fuerte. Lo vemos en la guerra de agresión rusa en Ucrania. El multilateralismo está debilitado. Es un momento muy preocupante", ha dicho Macron. El presidente de EEUU lleva desde hace días gafas de sol por un derrame ocular.

Según Macron, Estados Unidos está exigiendo "concesiones máximas y pretende abiertamente debilitar y subordinar a Europa". Ha criticado cómo pretende "acumular nuevos territorios", en alusión a Groenlandia. También se ha referido al "enorme exceso de capacidad" y las "prácticas distorsionadoras" de China.

Para hacer frente a estas amenazas Macron ha recordado que Europa tiene sus herramientas, como el bazuca comercial o Mecanismo Anticoerción, y que ha de recurrir a ellas. "Hemos de usar nuestras herramientas si no nos respetan. Europa es la única que no protege a sus propias empresas y sus propios mercados cuando otros países no respetan la igualdad de condiciones", ha señalado.

No al "vasallaje y el bloqueo"

Macron ha dicho que ahora se trata de elegir entre "aceptar pasivamente la ley del más fuerte», lo que conduciría a una política de "vasallaje y bloqueo" y a un "nuevo enfoque colonial", o defender un "multilateralismo eficaz". La soberanía nacional y la independencia son dos elementos clave. En ese sentido se entiende el reciente despliegue militar francés en Groenlandia: "sin amenazar a nadie, sino apoyando a un aliado y a otro país europeo".

"La respuesta para solucionar este problema es una mayor cooperación y la creación de nuevos enfoques, y está claro que se trata de construir una mayor soberanía económica y una economía estratégica, especialmente para los europeos, lo que, en mi opinión, es la respuesta fundamental", ha dicho.

Francia también aboga por revivir el G7 como foro de "diálogo franco" para evitar guerras comerciales, la escalada proteccionista y otros intentos de perturbar el orden mundial. "Nuestro objetivo a través del G7 es demostrar que las principales potencias mundiales siguen siendo capaces de llegar a un diagnóstico compartido de la economía global", ha puntualizado

La estrategia de Europa ha de basarse en la protección y en la simplificación. Macron ha destacado que el foco en Europa debería estar en ayudar a Ucrania, buscar cómo equilibrar el comercio con China y fomentar la competitividad y el crecimiento.

"En Europa preferimos el respeto a la ley a los acosadores. Europa es un lugar predecible, leal y donde respetamos las normas. Es un buen lugar. Hoy y mañana". Así ha terminado Macron. El miércoles se espera a Donald Trump. Dará un discurso y los líderes europeos tratarán de explicarle todo lo que va a saltar por los aires si se apropia de Groenlandia. Desde Moscú, Putin sonríe y su fiel escudero, Serguei Lavrov, clama: "Groenlandia no es un territorio natural de Dinamarca".