La red de Jeffrey Epstein es mucho más tupida y amplia de lo imaginado, según revelan los últimos documentos publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. La agenda del millonario acusado de tráfico sexual, que apareció muerto en su celda en agosto de 2019, es una radiografía del establishment mundial. En Polonia el Gobierno va a investigar si trabajó para el Kremlin: recurría a mujeres rusas y tenía contacto con figuras muy bien situadas en el FSB (ex KGB) y el Gobierno, según ha publicado el Telegraph y Dossier Center.
Epstein, un financiero muy astuto con gran habilidad para las relaciones públicas, mantuvo contactos con Donald Trump, su esposa Melania cuando era una atractiva modelo, el ex presidente Bill Clinton, Elon Musk, Bill Gates, Richard Branson, Steve Bannon, miembros de la realeza europea como el ex príncipe Andrés y su ex esposa Sarah Ferguson, la princesa noruega Mette-Marit, ex ministros como el británico Peter Mandelson, directores y productores de cine como Brett Ratner (del documental sobre Melania), y en España la actriz Ana García Obregón fue su amiga, y al menos intentó verse con Juan Carlos I y escribió a Aznar.
Todos desmienten que estuvieran al tanto de sus obsesiones sexuales y de sus abusos. Los Clinton, tras resistirse, ahora han aceptado declarar en el Congreso sobre su relación con Epstein. Así evitan un proceso por desacato. Cuesta creerlo en el caso de quienes trataron con él después de 2008, cuando fue condenado por proxeneta, y la víctima era menor. Cumplió trece meses bajo custodia, la mayor parte en libertad provisional. Y siguió como si nada.
Conexión con la alta sociedad británica
Su compañera de juegos y de negocios fue la británica Ghislaine Maxwell, hija del empresario mediático Robert Maxwell. Se conocieron en 1991 y mantuvieron una relación de socios, amantes, amigos, cómplices, difícil de catalogar. Gracias a Ghislaine pudo acceder a lo más exquisito de la sociedad británica. Justo este martes se ha visto forzado a renunciar a la Cámara de los Lores el ex ministro Peter Mandelson por filtrar a Epstein información confidencial de decisiones financieras del gobierno a cambio de unas 75.000 libras. Así que Epstein utilizaba también sus conexiones para ganar dinero.
Ghislaine Maxwell le ayudaba también a captar jóvenes con escasos recursos para satisfacer su inagotable y depravado deseo sexual. Ghislaine Maxwell fue condenada a 20 años por complicidad en tráfico sexual. Los cumple en una prisión de mínima seguridad en Texas. Siempre ha exculpado a Trump de cualquier acto delictivo. "Es un caballero", dijo al testificar. Negó que hubiera una lista Epstein. Trump pudo haber conocido a Melania, cuando era una modelo ambiciosa, a través de Epstein.
La víctima más conocida es Virginia Giuffre, a quien captaron cuando trabajaba en Mar-a-Lago. Era menor de edad. Según relata en su libro, Nobody's Girl, la pareja le presentó al entonces príncipe Andrés. Sus revelaciones llevaron a que el hermano del rey de Inglaterra haya perdido todos sus títulos nobiliarios.
Amigo de Mette-Marit y de Sarah Ferguson
Los últimos documentos conocidos muestran cómo la que fuera esposa del príncipe Andrés, Sarah Ferguson, trataba con admiración a Epstein, de quien decía que era "el hermano que me había gustado tener".
Igual de cariñosa se muestra la princesa noruega Mette-Marit, que habría visitado el piso de Epstein en Nueva York. Por los correos que se han conocido Mette-Marit tenía una relación muy cercana con Epstein, con quien incluso coquetea. La princesa se ha disculpado públicamente pero esta amistad peligrosa y el juicio que afronta su hijo mayor han hecho que su popularidad esté bajo mínimos. Una mayoría de noruegos no quieren que sea reina.
Jóvenes rusas para hombres poderosos
En los tres millones de páginas que salieron a la luz el viernes pasado hay alusiones a sus tratos con mujeres rusas y queda claro su vínculo con el Kremlin. En 2010 escribe a Andrés Mountbatten-Windsor, entonces duque de York: "Tengo una amiga con la que creo que te gustaría cenar". Y le detalla que es "rusa, guapa y de confianza".
Epstein ofrecía así a jóvenes rusas a hombres influyentes. Y entre los archivos hay más de documentos que mencionan a Vladimir Putin y más de 9.000 que se refieren a Moscú. Hay sospechas de que Epstein trabajara para Moscú. Su asistente, Svetlana (Lana) Pozhidaeva, era rusa.
En alguna ocasión pidió ser recibido por Putin, aunque no hay pruebas de que cumplieran su deseo. Y se ofreció a Putin y Lavrov, jefe de la diplomacia rusa, por persona interpuesta, para explicarles cómo tratar a Trump ante su encuentro en Helsinki en 2018. Alude Epstein a cómo introdujo a Vitali Churkin, cuando era embajador ruso en la ONU, a Trump. "Un tipo estupendo Churkin", señala.
Conexión con un viceministro ruso ligado al FSB
La contratación de acompañantes rusas lleva a algunas fuentes a plantearse si Epstein no estaría relacionado con una operación de kompromat. En estas intervenciones, en las que el KGB y luego el FSB son maestros atractivas jóvenes seducen a hombres poderosos a quienes graban en situaciones comprometidas para luego chantajearles. Para obtener información o fidelidad.
En 2015 Epstein escribe a su contacto en el Kremlin, Serguei Beliakov, entonces viceministro de Desarrollo Económico de Rusia con formación en espionaje, sobre
"una chica rusa de Moscú… que está intentando chantajear a un grupo de poderosos hombres de negocios en Nueva York". Y añade: "Es malo para los negocios de todos los involucrados".
Sergei Beliakov fue posteriormente director de la Fundación del Foro Económico de San Petersburgo, que gestiona el Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF). Acompañantes femeninas de toda Rusia están presentes en el Foro. Epstein se ofreció a Beliakov para ayudarle a contactar con personalidades relevantes a pesar de las sanciones impuestas por la anexión de Crimea en 2014.
Los últimos correos electrónicos publicados por el Departamento de Justicia revelan hasta dónde llegaron Epstein y sus socios para reclutar a jóvenes rusas atractivas. Entre ellos se incluyen solicitudes por correo electrónico para reservar vuelos para modelos y acompañantes de Moscú a París y de Moscú a Nueva York, según revela el Telegraph. En un correo electrónico escrito en 2010 a una persona cuyo nombre ha sido censurado, Epstein señala: "Mañana voy a organizar una cena para unas chicas rusas nuevas… nos vemos a las 10". En 2012 recibió un correo electrónico de un remitente censurado que decía: "Tengo dos chicas rusas para que conozcas, una de 21 años y otra de 24. Una es delgada y la otra tiene curvas y es súper guapa".
Tanya Kozyreva, una periodista afincada en Kiev que se centra en la corrupción de alto nivel en todo el mundo, escribió: "Según se informa, Epstein tenía contacto con funcionarios rusos y con el propio Putin. Muchas de sus chicas eran rusas. Las élites occidentales más poderosas pasaban por su órbita. ¿Qué probabilidades hay de que esto no fuera una clásica operación kompromat rusa y de que el Departamento de Justicia simplemente esté ignorando lo que es evidente?".
Investigación en Polonia
Dadas estas revelaciones, el primer ministro polaco, Donald Tusk ha anunciado que va a crearse un equipo para investigar las posibles repercusiones en Polonia de los delitos de Epstein, en particular en relación con lo que, según él, podría ser la posible implicación de los servicios secretos rusos.
"Cada vez hay más pistas, más información y más comentarios en la prensa internacional que apuntan a la sospecha de que este escándalo de pedofilia sin precedentes fue coorganizado por los servicios de inteligencia rusos", ha dicho Tusk. "No hace falta que les diga lo grave que es para la seguridad del Estado polaco la posibilidad, cada vez más probable, de que los servicios de inteligencia rusos coorganizaran esta operación. Esto solo puede significar que también poseen material comprometedor contra muchos líderes que siguen en activo hoy en día".
Los escándalos van camino de convertirse en un serial, difícil de seguir por la gran variedad de personajes. El central, Jeffrey Epstein, continúa siendo un misterio. En una entrevista desvelada entre los documentos, le preguntan si no es el mismísimo diablo. Lo duda, pero parece satisfecho con la comparación cuando le dicen que por su inteligencia y habilidad lo parece. Tampoco parece que tenga muy claro lo que significa tener principios. "La ética es un tema complejo".
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