Marco Rubio ha dejado claro qué Europa es la que apoya Donald Trump con su visita a Bratislava el domingo y Budapest el lunes. En Eslovaquia y Hungría gobiernan los líderes más ultranacionalistas y más críticos con Ucrania de toda la Unión Europea. En la capital húngara, el secretario de Estado ha hecho campaña a favor de la reelección de Viktor Orbán como primer ministro en las elecciones del próximo 12 de abril. Sería la quinta vez. Son clave para el devenir de Europa. ¿Podrá salir derrotado el líder populista a pesar de su dominio de casi todo el panorama mediático y del debilitamiento de las instituciones?
Tras su discurso paternalista pero conciliador en la Conferencia de Múnich, Marco Rubio ha indicado en Budapest cuál es el camino que deberían seguir los europeos para congraciarse con la Administración Trump. Es la vía que ha seguido Viktor Orbán, quien ha llevado a tensar la democracia en Hungría hasta límites insospechados. Por primera vez la oposición, liderada por Peter Magyar, tiene opciones de ganar en las urnas. ¿Lo reconocería Orbán?
Por eso la maquinaria de la Administración Trump se ha puesto ya a trabajar para echar una mano a su aliado en Europa Central. Rubio ha evocado lo cerca que se siente Trump de Orbán desde su primer mandato. Y ha reconocido, sin importarle que le tilden de injerencista, que "el presidente Trump está profundamente comprometido con su éxito. Porque su éxito es nuestro éxito. Porque esta relación que tenemos aquí en Europa Central a través de usted es tan esencial y vital para nuestros intereses nacionales en los años venideros".
Ayuda financiera mientras siga Orbán
Y ha añadido: "Si se enfrenta a dificultades financieras, si se enfrenta a obstáculos para el crecimiento, si se enfrenta a amenazas para la estabilidad de su país, sé que el presidente Trump estaría muy interesado debido a su relación con él y a la importancia que este país tiene para nosotros". El mensaje es diáfano para la población húngara. No os preocupéis porque América está con vosotros. El declive económico de Hungría es tal que ya les adelanta Rumanía en renta per cápita con paridad del poder adquisitivo y la inflación es la mayor de la Unión Europea. Por eso, Orbán se dirige a los ciudadanos en su factura del gas para recordarles que les subvenciona parte del servicio.
Rubio ha recordado que Estados Unidos concedió a Hungría una exención de un año de las sanciones estadounidenses por utilizar petróleo y gas rusos el año pasado debido a la sólida relación entre Trump y Orbán. "Fue por esa relación personal, porque queremos que esta economía prospere, queremos que este país vaya bien. Es por nuestro interés nacional, especialmente mientras usted sea el primer ministro y el líder de este país".
Hungría ha mantenido su dependencia de la energía rusa desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en 2022, lo que ha suscitado críticas por parte de varios aliados de la UE y la OTAN.
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