Pablo González o Pavel Rubtsov, acusado en Polonia de espionaje tras vivir años como periodista, está en paradero desconocido para el tribunal de Varsovia. La corte ha intentado hacerle llegar si éxito la comparecencia para el proceso por espiar para el GRU (Inteligencia militar rusa). Presume que está en Moscú. Desde allí, Pablo González contestaba el pasado mes de noviembre, a través de sus redes sociales, cuando se retrasó la comparecencia hasta el 25 de febrero. Lamentaba no haberse enterado, con sorna. De nuevo ha faltado a la cita. El juez Paweł du Château habrá de decidir en los próximos días si procede cursar una orden de arresto europea.

A la audiencia de este miércoles 25 de febrero, que se ha celebrado a puerta cerrada, han asistido el fiscal y el abogado polaco, que no han hecho declaraciones. Según la Fiscalía, Rubtsov/González, "desde abril de 2016 hasta febrero de 2022, en Przemyśl, Varsovia y otros lugares, participó en inteligencia extranjera (inteligencia militar rusa) y le proporcionó información que, de haber sido compartida, podría haber perjudicado a la República de Polonia, incluso como Estado miembro de la OTAN". De acuerdo con la Fiscalía, González/Rubtsov "obtuvo y transmitió información, difundió desinformación y realizó reconocimiento operativo".

Ausencia del acusado

Ha sido la juez portavoz Anna Ptaszek quien ha explicado cómo queda el caso al término de la audiencia. "El acusado no compareció a la audiencia. Como se le acusa de cometer un delito grave, es decir, un delito castigado con una pena de prisión de tres años o más, en este caso, cinco, tendría que estar presente. Al menos la primera vez, cuando se lee la acusación", señala la juez portavoz. Es fundamental que el tribunal sepa que el acusado no quiere participar en el juicio. Y no es el caso.

"No hemos recibido ninguna citación en las direcciones que constan en el expediente. A petición del fiscal, el tribunal solicitó al Tribunal de Apelación de Varsovia que considerara la posibilidad de aplicar la prisión preventiva al acusado. Dependiendo de la decisión del Tribunal de Apelación, el tribunal podrá tomar medidas adicionales. Si se ordena esta detención, se podría considerar procesarlo con una orden de arresto e iniciar una búsqueda internacional", ha señalado la juez portavoz.

"En el caso de que se dicte una orden de arresto europea, si fuera arrestado en la UE, permanecerá en la jurisdicción donde fue arrestado, con el consentimiento del tribunal. Luego, con el consentimiento del tribunal, podrá ser extraditado a las autoridades polacas. También podríamos solicitar que se le incluya en una notificación roja de Interpol, y entonces la policía simplemente lo buscará fuera de la Unión Europea", añade la juez.

En todo caso, "si el acusado se encuentra en Rusia, la probabilidad de su extradición es probablemente baja. Sin embargo, tampoco sabemos qué sucederá en el futuro. Por ahora, el proceso está suspendido, lo que significa que no habrá audiencias hasta que se aclare la situación del acusado".

En la cárcel dos años y cinco meses

Pablo González fue arrestado el 28 de febrero de 2022 y encarcelado primero en la cárcel de Rzeswów, acusado de espionaje por el artículo 130.1 del Código Penal polaco. González se encontraba cerca de la frontera con Ucrania para realizar una cobertura informativa, ya que colaboraba en diversos medios de comunicación españoles.

Estaba acompañado de una ciudadana polaca, Magda Ch., una periodista con quien tenía una relación sentimental. La Justicia polaca tiene aún abierta una causa contra ella por supuesta complicidad, si bien las autoridades han permitido que viva fuera del país.

Después de pasar dos años y cinco meses en prisión preventiva, Pablo González fue liberado al ser incluido en un intercambio de arrestados entre varios países occidentales y Rusia, promovido por la Administración de Joe Biden. Así recuperaron la libertad el último día de julio de 2024 los activistas rusos Ilia Yashin y Vladimir Kará-Murzá.

 A su llegada a Moscú fueron recibidos por el propio Putin que elogió su labor. Doce días más tarde llegaba al tribunal de Lublin la solicitud del fiscal para que siguiera su curso el caso contra Pablo González. Como la mayoría de los intervinientes estaban en Varsovia el proceso se trasladó a la capital polaca.

Giro de guion judicial tras el intercambio

El Tribunal de Distrito de Varsovia anunció en marzo de 2025 la decisión de suspender el proceso penal, pero en julio hubo un giro de guion y se reanudó. Hubo una audiencia el 25 de noviembre y entonces se determinó una nueva fecha, este 25 de febrero, para dar tiempo a que el acusado fuera informado del proceso.

El caso sobre Pablo González o Pavel Rubtsov está envuelto en el misterio, dado que se trata de informaciones relativas a servicios secretos de modo que la documentación no se da a conocer públicamente. El fiscal ha presentado 62 carpetas de 400 páginas cada una sobre el caso.

El acuerdo político sobre su liberación no impide de este modo que Pablo González sea procesado. La incógnita es por qué su juicio no se realizó antes, cuando estaba encarcelado en Polonia. Es posible que ya se supiera que iba a ser objeto de un canje en el que estaba muy interesada la Administración Biden.

Ahora se da la circunstancia de que Pablo González podría salir de Rusia sin que le detuvieran. Pero esta circunstancia puede cambiar en un par de meses.