El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este miércoles que desconocía los planes de Israel para atacar el campo de gas natural Pars Sur, en el golfo Pérsico, una de las principales infraestructuras energéticas de Irán. En un mensaje público, el mandatario ha tratado de desvincular a su país de la operación, que ha agravado la tensión en Oriente Medio.

“Israel, enfurecido por lo ocurrido en Oriente Medio, atacó una importante instalación en Irán conocida como el campo de gas Pars Sur. Solo una pequeña parte resultó dañada”, ha señalado Trump, quien ha insistido en que Washington no tenía “conocimiento previo del ataque”.

El presidente estadounidense también ha acusado a Irán de responder “sin conocer los hechos” con ataques contra instalaciones energéticas en Catar. En esa línea, ha advertido de que Estados Unidos autorizará la destrucción del campo de Pars Sur si Teherán vuelve a atacar infraestructuras cataríes.

Horas antes, medios de la región habían vinculado la ofensiva israelí con Estados Unidos en el marco de una operación conjunta. El ataque ha tenido como objetivo el mayor yacimiento de gas natural del mundo, del que depende en torno al 70% del consumo doméstico iraní.

Respuesta iraní

Tras la ofensiva, Irán ha respondido con ataques en Catar y Emiratos Árabes Unidos. Entre los objetivos alcanzados figura la refinería de Ras Laffan, principal instalación de gas natural licuado de Catar, donde se ha declarado un incendio que ha provocado “graves daños”, según el Gobierno catarí.

También se han registrado impactos en un depósito de combustible para aviones en Riad y en una refinería en Baréin, en una escalada que ha ampliado el radio del conflicto en la región.

La inestabilidad derivada de estos ataques ha tenido ya efectos en los mercados energéticos. En este contexto, Trump ha anunciado la suspensión durante 60 días de una ley que obliga a transportar petróleo entre puertos estadounidenses en buques nacionales, con el objetivo de contener el alza del precio de la gasolina.

Intensificación de los combates en Líbano

En paralelo, el Ejército israelí ha informado este jueves de que ha matado en las últimas 24 horas a una veintena de supuestos miembros de Hizbulá en el sur de Líbano, donde mantiene una operación terrestre y bombardeos diarios.

Según un comunicado militar, cinco de ellos han fallecido cuando intentaban disparar un misil antitanque contra tropas israelíes, mientras que otros dos han muerto en un ataque aéreo. El Ejército ha indicado además que ha destruido decenas de estructuras vinculadas al grupo chií y ha confiscado armamento, incluidos lanzagranadas, cohetes antitanque y munición.

Desde el inicio del actual conflicto entre Israel y Hizbulá el pasado 2 de marzo, cerca de un millar de personas han muerto en Líbano por los ataques israelíes, entre ellas 116 menores, de acuerdo con el Ministerio de Salud Pública libanés.