Irán ha rechazado el plan de 15 puntos que Estados Unidos a través de Pakistán, Egipto y Turquía ha trasladado a sus aliados como hoja de ruta para poner fin a la guerra y ha respondido con un paquete de condiciones propias que, en la práctica, redefine el marco de cualquier negociación. Lejos de un gesto táctico, la propuesta iraní consolida una posición de fuerza en medio de la escalada militar y deja en suspenso las opciones diplomáticas que Washington intenta reactivar.

Según fuentes regionales y el contenido difundido por canales próximos al régimen, Teherán condiciona cualquier alto el fuego a cinco exigencias que apuntan directamente al núcleo del conflicto. La primera es “un cese total de la agresión y de los asesinatos” por parte del enemigo, en referencia a la campaña militar liderada por Estados Unidos e Israel y, especialmente, a la eliminación selectiva de altos mandos iraníes en las últimas semanas.

La segunda condición introduce un elemento estructural: Irán exige “garantías concretas de que la guerra no volverá a ser impuesta” en el futuro. No se trata solo de detener las hostilidades actuales, sino de blindar un marco de seguridad que limite la capacidad de Washington o Tel Aviv de reanudar operaciones militares, una demanda difícilmente asumible para ambas capitales.

El tercer punto eleva aún más la apuesta: Teherán reclama “reparaciones de guerra garantizadas y claramente definidas”. Es una exigencia inusual en conflictos abiertos de esta naturaleza y que, de prosperar, implicaría el reconocimiento implícito de responsabilidades por parte de Estados Unidos e Israel, algo políticamente inviable en el actual contexto.

La cuarta condición amplía el perímetro del conflicto más allá de Irán. El régimen exige “el fin de la guerra en todos los frentes, incluidos todos los grupos de la resistencia en la región”, en alusión a actores como Hizbulá en Líbano o los hutíes en Yemen. Este punto conecta con la estrategia iraní de guerra en red y convierte cualquier acuerdo en un proceso multilateral de enorme complejidad.

La quinta y más sensible de las exigencias introduce el factor geoestratégico clave del conflicto: Irán pide el “reconocimiento internacional y garantías de su autoridad soberana sobre el estrecho de Ormuz”. La demanda apunta directamente a uno de los cuellos de botella energéticos más críticos del planeta, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, y choca frontalmente con la doctrina de libertad de navegación defendida por Estados Unidos y sus aliados.

El rechazo iraní al plan estadounidense llega en un momento en que la Casa Blanca trata de explorar una salida negociada, apoyándose en mediadores regionales y en contactos indirectos con Teherán. Sin embargo, las condiciones planteadas por la República Islámica no solo elevan el coste político de cualquier acuerdo, sino que evidencian la distancia entre los objetivos de las partes.

Mientras Washington busca una desescalada que preserve su capacidad de disuasión y limite el alcance del conflicto, Israel mantiene como horizonte estratégico la degradación profunda del aparato militar iraní e incluso un cambio de régimen. Irán, por su parte, formula sus exigencias desde una lógica de supervivencia y reafirmación de su papel regional.

Algunos de los puntos del plan de Trump

1) Programa nuclear

Desmantelamiento de instalaciones clave (Natanz, Fordow, Isfahán)
Fin total del enriquecimiento de uranio en suelo iraní
Transferencia del material enriquecido a la OIEA
Compromiso de no desarrollar armas nucleares

2) Misiles y capacidades militares
Limitación o suspensión del programa de misiles balísticos
Restricción del desarrollo de sistemas de largo alcance

3) Red regional de aliados
Cese del apoyo, financiación y armamento a grupos como Hezbolá, hutíes o milicias chiíes
Desmantelamiento progresivo de esa red de influencia regional

4) Seguridad marítima y energía
Reapertura total del estrecho de Ormuz
Garantías de libre navegación internacional

5) Supervisión internacional
Refuerzo de las inspecciones de la OIEA
Mecanismos de verificación más estrictos

6) Incentivos para Irán
Levantamiento de sanciones nucleares
Asistencia estadounidense al programa nuclear civil iraní
Eliminación del mecanismo automático de reimposición de sanciones (“snapback”)

7) Marco de implementación
Propuesta de alto el fuego temporal (alrededor de un mes) para negociar los detalles
Canalización del proceso a través de mediadores (especialmente Pakistán)