Con el nuevo día llegan novedades sobre el alto el fuego alcanzado in extremis entre Estados Unidos e Irán que permitirá la reapertura, bajo supervisión de Teherán, del estrecho de Ormuz. Donald Trump ha saludado la jornada con un mensaje en Truth Social en el que asegura que en Irán se ha dado "un cambio de régimen muy productivo". En realidad, Mojtaba Jameneí ha sucedido a su padre, muerto en los bombardeos el primer día de la operación militar. Trump, y también lo ha comentado el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en rueda de prensa, asegura que "no habrá enriquecimiento de uranio". Mientras tanto, Israel mantiene sus ataques en el Líbano.
En su mensaje, el presidente de EEUU añade que "Estados Unidos, en colaboración con Irán, desenterrará y eliminará todos los restos nucleares enterrados a gran profundidad (de bombarderos B-2). Estos restos se encuentran, y han estado, bajo una estricta vigilancia satelital (Fuerza Espacial)".
En rueda de prensa, el secretario de Defensa, a quien le gusta presentarse como secretario de Guerra, Pete Hegseth, ha confirmado que Irán entregará su uranio enriquecido a Estados Unidos o, de lo contrario, Estados Unidos lo retirará. Ha reconocido Hegseth que Irán conserva 440 kg de uranio enriquecido que ha enterrado profundamente. Irán no alude a esta concesión en los diez puntos que habría aprobado como base de la tregua.
Hegseth ha indicado que el estrecho de Ormuz está abierto y el comercio fluirá con normalidad. Lo que no dice es que será controlado por Irán, que incluso pretende que el paso sea una fuente de ingresos extra. De todo ello hablará en las negociaciones que tendrán lugar en Islamabad a partir del viernes.
Aún queda mucha lana por tejer para que el mundo respire tranquilo. La cuestión del uranio enriquecido va a ser motivo de discrepancias probablemente. A no ser que a cambio Irán obtenga el levantamiento de sanciones y compensaciones. Como dice Ali Vaez, director del proyecto sobre Irán del International Crisis Group: "Este alto el fuego podría ser el principio del fin de la fase actual del conflicto, pero sería prematuro considerarlo un resultado definitivo. Aún quedan muchas incógnitas, sobre todo, qué se le prometió realmente a Irán, y, hasta que el alto el fuego no se implemente por completo, existe más en el papel que en la práctica".
Triunfalismo en el Pentágono
Junto a Hegseth, ha comparecido el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, al mando de Furia Épica. Ha confirmado que los objetivos militares de Trump se han alcanzado, sin especificar cuáles eran. Los que repite son anular la carrera nuclear de Irán, y el cambio de régimen. Pero los ayatolás siguen al mando y sobre el enriquecimiento de uranio está por ver qué aceptan los iraníes.
Según el general Caine, las fuerzas armadas estadounidenses han atacado más de 13.000 objetivos desde el inicio de la guerra el 28 de febrero. Estima que alrededor del 90% de la flota naval iraní ha sido destruida, así como el 95% de sus minas navales. Tanto Caine como Hegseth han asegurado que EEUU se ha apuntado "una victoria contundente" sobre Irán.
Pete Hegseth ha dicho que EEUU mantendrá su presencia militar en Oriente Medio para asegurarse de que Irán cumpla con el cese el fuego. "Nos mantendremos en la zona. No nos iremos a ninguna parte. Nos aseguraremos de que Irán cumpla con este alto el fuego y, en última instancia, se siente a la mesa de negociaciones para alcanzar un acuerdo", ha indicado Hegseth en el Pentágono, según informa la agencia Efe. Ha advertido que "sería sumamente imprudente" que haya disparos de misiles por parte de Irán en estos momentos.
Israel sigue golpeando el Líbano
Mientras tanto, el Ejército israelí se ha atribuido también "grandes logros" en los 40 días de operación militar sobre Irán. Sin embargo, ha señalado que los bombardeos sobre el Líbano se mantendrán. "Allí la amenaza persiste", ha dicho el portavoz militar, Nadav Shoshai.
El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, ha confirmado en un comunicado en hebreo que Israel continuará atacando a la milicia chií Hizbulá "sin descanso" hasta "agotar todas las oportunidades para hacerlo". Justo este miércoles ha atacado más de un centenar de objetivos en todo el Líbano en solo diez minutos. Es la mayor oleada de ataques desde el 2 de marzo.
El primer ministro del Líbano, Nawaf Salam, ha acusado a Israel de mata a numerosos civiles desarmados al atacar zonas densamente pobladas, sobre todo en Beirut. La guerra allí continúa. Y el fin no se vislumbra.
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