Irán ha asegurado este domingo que las negociaciones con Estados Unidos han registrado avances, aunque ha enfriado la posibilidad de un acuerdo inminente cuando faltan tres días para que expire el alto el fuego que marca la agenda del conflicto. Al mismo tiempo, Teherán ha elevado el tono frente a la Unión Europea por sus exigencias sobre el estrecho de Ormuz, un punto crítico de la crisis donde este sábado varios cruceros lograron cruzar por primera vez desde el inicio del conflicto.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, ha afirmado que en las conversaciones con Washington se ha alcanzado “un entendimiento en algunos temas”, pero ha advertido de que el acuerdo final “continúa lejos”. En una entrevista con la televisión estatal iraní, Qalibaf ha señalado que persisten desacuerdos en cuestiones clave, entre ellas el programa nuclear iraní y la situación del estrecho de Ormuz.
Qalibaf, que encabezó la delegación iraní en las conversaciones celebradas el pasado fin de semana en Islamabad, ha insistido en que Estados Unidos debe “ganarse la confianza” de Irán si quiere avanzar en la negociación. “Nuestra política es avanzar paso a paso. No puede ser que nosotros cumplamos nuestros compromisos y ellos no. Si hay un acuerdo, cada paso que demos nosotros debe ser correspondido por un paso de ellos”, ha sostenido.
Fin del bloqueo a sus puertos
El dirigente iraní ha vinculado además cualquier normalización en Ormuz al fin del bloqueo naval que, según Teherán, Estados Unidos mantiene sobre sus puertos. Ha advertido de que el tránsito por ese paso seguirá restringido por parte de Irán mientras continúe esa situación. “El estrecho de Ormuz es una vía que debe ser utilizada por todos los países y pueblos del mundo. Somos conscientes de ello. No somos como Estados Unidos, que pretende acapararlo todo”, ha dicho.
Sus declaraciones llegan después de semanas de bandazos sobre el control de este corredor estratégico, por el que transita en torno al 20% del petróleo mundial. Irán mantuvo prácticamente cerrado el paso desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, hasta el viernes, cuando anunció su reapertura. Sin embargo, menos de 24 horas después volvió a imponer un “control estricto” sobre el estrecho.
Desde Washington, Donald Trump endureció este sábado su mensaje. El presidente estadounidense aseguró que no acepta “chantajes” de Irán con el cierre de Ormuz y dejó abierta la puerta a no prorrogar el actual cese el fuego, que concluye el próximo miércoles, si no se alcanza antes un acuerdo de paz. También advirtió de que los bombardeos sobre objetivos iraníes podrían reanudarse.
Teherán denuncia la "hipocresía" de la UE
La tensión diplomática se ha extendido además a la Unión Europea. Irán acusó este domingo a Bruselas de hacer un uso “instrumental” e “hipócrita” del derecho internacional, después de que la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, reclamara a Teherán que mantenga abierto “sin condiciones” el estrecho de Ormuz.
En un mensaje en la red social X, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, sostuvo que “el incumplimiento crónico de Europa de las normas del derecho internacional ha convertido sus sermones sobre el ‘derecho internacional’ en una muestra evidente de hipocresía”. También preguntó: “¿De qué ‘derecho internacional’ están hablando? ¿Se refieren al mismo que permite a la Unión Europea aceptar la agresión militar de Estados Unidos e Israel contra Irán y hacer la vista gorda ante los crímenes cometidos contra los iraníes?”.
Bagaei defendió que Irán, como Estado ribereño, tiene derecho a adoptar las medidas que considere necesarias para impedir que el estrecho sea utilizado para lanzar “ataques ilegales” contra su territorio. A su juicio, el concepto de libre tránsito por Ormuz ha quedado desvirtuado tras el uso de bases militares estadounidenses en la zona para operaciones contra Irán, por lo que responsabilizó directamente a Washington de la actual crisis.
El choque verbal respondía a un mensaje previo de Kaja Kallas, que había recordado que, “bajo el derecho internacional, el tránsito por vías marítimas como el estrecho de Ormuz debe permanecer abierto y libre de cargos”. La jefa de la diplomacia europea alertó además de que “cualquier esquema de pago por paso establecerá un precedente peligroso para las rutas marítimas globales” y pidió a Irán que renuncie a cualquier plan en esa dirección.
Varios cruceros vacíos cruzaron el estrecho este sábado
Pese a ese contexto de máxima fragilidad, este sábado se produjo una señal limitada de reactivación del tráfico marítimo. Varios cruceros sin pasajeros que permanecían atrapados en el golfo Pérsico desde el comienzo de la guerra lograron atravesar Ormuz por primera vez.
MSC informó de que el MSC Euribia zarpó de Dubái, cruzó el estrecho “sin contratiempos” y se dirige ya al norte de Europa. La naviera añadió que la travesía se realizó “en estrecha coordinación con las autoridades competentes” y confirmó que el barco podrá retomar su programación prevista en mayo desde Kiel y Copenhague. El buque, con capacidad para más de 6.000 pasajeros, había permanecido refugiado en Dubái desde que comenzaron los bombardeos estadounidenses e israelíes contra Irán el 28 de febrero.
También cruzaron este sábado el Celestyal Journey, según datos de MarineTraffic, y el Mein Schiff 4, de Tui Cruises, que partió desde Abu Dabi. Su paso ha evidenciado una cierta apertura operativa del estrecho, aunque Ormuz sigue siendo el principal punto de fricción entre Teherán y Washington y uno de los factores más sensibles para la estabilidad energética mundial.
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