El secretario de Marina de Estados Unidos, John Phelan, ha sido destituido este miércoles de su cargo tras meses de tensiones internas en el Pentágono, en un movimiento que ha puesto en evidencia las disputas en la cúpula del Departamento de Defensa de la Administración de Donald Trump.
Según ha informado el portavoz del Departamento de Guerra, Sean Parnell, Phelan ha dejado el puesto con efecto inmediato y ha sido sustituido de forma interina por el subsecretario Hung Cao. En un breve mensaje, Parnell ha agradecido su servicio al frente de la Marina estadounidense.
La salida de Phelan se produce semanas después de la destitución a comienzos de abril del jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, el general Randy George, en el marco de la reestructuración de la cúpula militar impulsada por el secretario de Guerra, Pete Hegseth, y después de un periodo marcado por desacuerdos con Hegseth y el subsecretario de Defensa, Stephen Feinberg, centradas en la gestión de programas clave, especialmente en el ámbito de la construcción naval, así como en cuestiones de liderazgo y organización interna.
De acuerdo con The Washington Post, varios responsables del Gobierno han señalado que Phelan fue presionado para dimitir tras repetidos choques con la dirección del Pentágono sobre la evolución de los programas de buques y otros aspectos estratégicos. La Administración había mostrado creciente frustración por la falta de avances en la modernización de la industria naval, una de las prioridades del presidente Trump.
Desencuentros con la cúpula de Defensa
En la misma línea, The New York Times ha subrayado que los desacuerdos también afectaban a la orientación estratégica de la Marina. Phelan defendía iniciativas como el impulso a nuevos buques dentro de un programa de inversión denominado “Golden Fleet”, mientras que la cúpula del Departamento de Guerra apostaba por reforzar otras capacidades, como submarinos, sistemas no tripulados o guerra electrónica.
Los choques no se han limitado al ámbito industrial. Según ambas cabeceras, también han existido desencuentros en materia de personal y estructura interna, incluyendo la destitución de colaboradores cercanos a Phelan y diferencias con su propio número dos, Hung Cao, considerado más alineado con Hegseth.
El cese se enmarca en una dinámica más amplia de cambios en la Administración estadounidense. The Washington Post destaca que se trata de una de las salidas de alto nivel registradas en los últimos meses, en paralelo a una reconfiguración de los mandos militares impulsada por el secretario de Guerra.
Filántropo y coleccionista
Phelan, que ejercía como principal responsable civil de la Marina —encargado de la planificación, el presupuesto y el desarrollo de capacidades—, no tenía competencias directas sobre las operaciones militares. Según The New York Times, su destitución no tendrá un impacto inmediato en los despliegues navales, incluidos los relacionados con el conflicto con Irán, aunque podría afectar a medio plazo a la planificación de recursos y sistemas.
Su repentina salida ha sorprendido a parte del entorno político y militar. Horas antes del anuncio, el propio Phelan había mantenido reuniones en el Capitolio con senadores para abordar el presupuesto naval, lo que demuestra el carácter abrupto de su destitución.
Coleccionista de arte, empresario y gestor de fondos de inversión en Florida, Phelan mantenía una relación estrecha con Trump y había participado en la financiación de sus campañas políticas antes de incorporarse a la Administración. Su nombramiento al frente de la Marina formó parte de la apuesta del presidente por situar perfiles procedentes del sector privado en puestos clave de la política de defensa, pese a su limitada experiencia previa en el ámbito militar. Con mansiones en Palm Beach y Aspen, Phelan y su esposa Amy son conocidos por sus obras benéficas. Su nombre apareció en los papeles de Epstein como pasajero en dos ocasiones del avión privado del controvertido financiero.
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