La crisis migratoria desatada en la ciudad autónoma de Ceuta ha puesto en jaque la permanencia de España en el espacio Schengen, generando una ola de reacciones en el seno de la Unión Europea. La ministra de Interior de Finlandia, Mari Rantanen, ha apoyado este viernes la propuesta de excluir a España de la zona de libre circulación, sumándose así a la iniciativa que ya está estudiando Italia bajo el mandato de su primera ministra, Giorgia Meloni.
Rantanen ha sido tajante al calificar la situación en Ceuta como un "fracaso absoluto" de la política migratoria española y ha tildado de "invasión migratoria" las entradas masivas ocurridas a través del espigón del Tarajal. Según la ministra finlandesa, los países que no cumplen con su obligación de proteger la frontera exterior no pueden formar parte de Schengen, y ha instado al Gobierno español a actuar del mismo modo que Finlandia, que mantiene cerrada su frontera con Rusia desde 2023.
La posible expulsión de España del Tratado de Schengen supondría la suspensión de la libre circulación de personas con el resto de países de la UE y asociados, obligando al restablecimiento de los controles fronterizos nacionales. Toda esta presión política internacional llega tras una semana trágica en la que al menos 19 personas han fallecido intentando llegar a nado al territorio europeo.
Francia blinda sus fronteras
Ante la escalada de la crisis, el cierre de fronteras y la seguridad interior se han convertido en una prioridad para el país vecino, Francia. El ministro francés de Interior, Laurent Nuñez, ha anunciado este viernes que, debido a la situación observada en el enclave de Ceuta, ha dado instrucciones para reforzar sin demora los controles en la frontera con España.
Para llevar a cabo estos controles exhaustivos y prevenir cualquier impacto derivado de la crisis en Marruecos, Nuñez ha activado de inmediato la Fuerza Fronteriza de Intervención Rápida. El ministro galo ha mantenido contacto directo con su homólogo en el Gobierno español desde el jueves, con la intención de seguir conversando sobre la evolución de las llegadas masivas de migrantes.
A pesar del endurecimiento de las medidas de seguridad, el Ejecutivo francés ha mostrado una postura más moderada respecto a la petición de Italia de cerrar el espacio Schengen. Nuñez recordó que los controles fronterizos ya existen de manera permanente, aunque dejó claro que, si se producen desplazamientos de personas hacia territorio francés, se tomarán las medidas necesarias y se reforzará aún más el control.
La reclamación de Países Bajos
Por su parte, la reclamación de Países Bajos se ha centrado en exigir responsabilidad y cumplimiento de los acuerdos europeos. El ministro neerlandés de Exteriores, Tom Berendsen, expresó su confianza en que España hará "lo necesario" para proteger la frontera exterior de la UE y urgió a Marruecos a adoptar "las medidas oportunas" para frenar el flujo migratorio. Berendsen, que ya ha dialogado con sus homólogos español y marroquí, celebró el apoyo que la Comisión Europea ha ofrecido a España para afrontar la situación.
Mientras la diplomacia europea debate las consecuencias, la tensión sobre el terreno sigue desbordada con violentos enfrentamientos en las zonas limítrofes, como la localidad marroquí de Castillejos y el punto fronterizo de Beni Nsar en Nador, donde cientos de jóvenes se han enfrentado con piedras a las fuerzas de seguridad. En medio de este clima de máxima alerta, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, viaja hoy a Ceuta y Melilla para seguir de cerca el desarrollo de los acontecimientos.
Te puede interesar