El tenista español Carlos Alcaraz vuelve a competir en el próximo US Open, que empieza el 30 de agosto. Llevaba desde abril sin aparecer por los torneos de la ATP. Está recuperándose de una lesión en la muñeca derecha que sufrió en el Conde de Godó. En este tiempo se dejó ver con unas trencitas muy tropicales. Alcaraz es un buen amante del sol y de los deportes estivales y por ello ha decidido adquirir un catamarán de lujo a la empresa Sunreef Yachts, con base en la ciudad polaca de Gdańsk. En los astilleros de Gdańsk nació Solidaridad en 1980, el primer sindicato independiente en la Europa comunista, liderado por Lech Wałęsa.
Carlos Alcaraz ha seguido la estela de otras estrellas como el automovilista español Fernando Alonso y el delantero polaco Robert Lewandowski, muy vinculado a España tras haber sido titular en el Barcelona cuatro temporadas. Los dos son clientes de Sunreef. De hecho, en la página web de la compañía se ve a Fernando Alonso, una figura reconocida internacionalmente.
En febrero pasado, Carlos Alcaraz realizó una visita tan fugaz como discreta a Gdańsk para ultimar la adquisición. Sunreef Yachts abrió sus puertas en 2002 en el corazón de los antiguos astilleros, donde el sindicato Solidaridad libró un pulso que resultó mortal para el régimen comunista. Marcó la senda para el resto de los países sometidos al yugo de la Unión Soviética.
El Sunreef Ultima 88, el modelo elegido
El modelo encargado por Alcaraz en el Sunreef Ultima 88. Va a presentarse en el Festival Náutico de Cannes en septiembre. No hay datos oficiales sobre el precio de la embarcación, pero rondaría los 10 millones de euros. A sus 23 años, Alcaraz, actual número tres del ranking de la ATP, ha ganado más de 56 millones de euros. Ha ganado dos veces Roland Garros, dos Wimbledon, dos el Open de EEUU, y una el de Australia.
El Ultima 88 es una embarcación que combina la velocidad y la maniobrabilidad de los yates monocasco con la estabilidad y la amplitud de los catamaranes. Se construye en el astillero más nuevo de Sunreef Yachts en Ras Al Khaimah, Emiratos Árabes Unidos.
Su elemento más característico, según la empresa constructora, es la zona Ocean Lounge: con laterales abiertos y un garaje en la popa, se transforma en un espacio abierto junto al agua, conectando el interior del yate con el entorno.
Este catamarán elegido por Alcaraz puede alcanzar velocidades de hasta 26 nudos. En el exterior llaman la atención las terrazas extensibles. En el interior cuenta con cuatro camarotes para invitados y una suite para el propietario. En todo caso, la embarcación incluirá detalles personalizados a gusto del tenista.
En declaraciones que reproduce la página web de Sunreef, Alcaraz señala que eligió el Ultima 88 porque le parece "el yate perfecto para relajarme y recargar las pilas". La información de la empresa se aporta en inglés, francés, alemán, polaco, ruso y español. Está claro que con el vínculo con Carlos Alcaraz y Fernando Alonso confían en atraer más público en nuestro país.
Un empresario francés vinculado a Polonia
El astillero Sunreef Yachts se creó en 2002 en Gdańsk. Francis Lapp, un empresario francés apasionado de los rallyes, encontró en la ciudad que había sido sede de los astilleros Lenin el lugar ideal. Tenía una larga tradición como constructores navales, y había personal cualificado.
Lapp ya llevaba desde los 90 en Polonia. Era el momento en que el país daba sus primeros pasos en el capitalismo. Habría grandes facilidades para la inversión extranjera. Acertó a ver el potencial de un país que hoy está en la vanguardia del crecimiento en la Unión Europea.
En Polonia, Lapp comenzó a interesarse por la navegación. Primero abrió una agencia de viajes especializada en recorridos por el Índico. Ahí se dio cuenta de que había una demanda de catamaranes que no estaban en el mercado y se lanzó a construirlos. Así lanzó su primer catamarán de lujo oceánico de 74 pies con flybridge en 2003.
Qué fue de los astilleros de Wałęsa
Los astilleros parecía que se iban a convertir en una reliquia histórica. De hecho, allí, en la Brama número 2 (muelle) se ubica el Centro Europeo de Solidaridad (ESC), que fue inaugurado en 2014. Allí, la estructura más antigua junto al museo, en letras mayúsculas, se lee Stocznia Gdańska (astillero de Gdańsk). Llevaban el nombre de Lenin y allí fue donde el líder de Solidaridad, Lech Wałęsa, se convirtió en un referente nacional. Movilizó a diez millones de polacos, y forzó el reconocimiento del sindicato. No había pasado algo así antes en la órbita soviética.
Los astilleros entraron en crisis con el inicio del capitalismo. Hace algo más de una década experimentaron una renovación extraordinaria. Entraron inversores como Lapp que construyeron empresas innovadoras. Y parte quedaron en manos de la empresa Remontowa, uno de los mayores constructores navales de Europa fundada en 1945. Cuenta a clientes como Scottish Fisheries, Brittany Ferries y BP.
Gran parte del recinto de Lenin está ahora en manos de los Astilleros de Gdansk, cuya participación mayoritaria pertenece a una empresa ucraniana.
De este modo, aquellos astilleros históricos se han dividido en varias empresas, y también se ha erigido el museo que recuerda cómo empezó allí la caída del comunismo.
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