Europa está recuperando su peso diplomático en las negociaciones sobre Ucrania en un formato inesperado. Son Finlandia y Noruega los países que están asumiendo ahora el protagonismo. La semana pasada, en Oslo se vieron el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, y el enviado de EEUU, Steve Witkoff. Al encuentro asistieron el primer ministro noruego y el presidente finlandés. Este martes el líder ruso, Vladimir Putin, ha hablado 90 minutos por teléfono con el finlandés Alexander Stubb, y con el noruego Jonas Gahr Støre.

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Es la primera vez en un año que Putin se comunica con algún aliado europeo, desde su conversación telefónica con el presidente francés, Emmanuel Macron. Witkoff se vio con Putin en San Petersburgo después de su viaje a Oslo. Expuso entonces al líder ruso la posición de Ucrania, avalada por los europeos. Según revelaciones posteriores, Zelenski transmitió que estaría dispuesto a congelar las líneas de frente. El Kremlin reconoce con esta conversación el papel de Noruega y Finlandia en las conversaciones de paz.

En una declaración conjunta, Stubb y Støre afirmaron que querían "transmitir mensajes directamente sobre las futuras negociaciones para ayudar a poner fin a la guerra", previstas para noviembre en Abu Dabi. Desde el verano, los líderes europeos debaten quién puede ejercer como representante para negociar directamente con Moscú el fin de la guerra en Ucrania. El finlandés Stubb siempre figura en todas las quinielas. Finlandia comparte más de mil kilómetros de frontera con Rusia. Stubb, convencido defensor de la causa ucraniana, tiene buena química con Donald Trump.

Stubb y Støre han dicho que "atendieron la llamada en calidad de líderes de sus respectivos países y no hablaron en nombre de Europa en su conjunto", según la declaración conjunta. El ministro ucraniano de Asuntos Exteriores, Andrii Sybiha, ha confirmado que la llamada fue coordinada con Kiev.

"El debate fue franco y sustantivo. Somos países vecinos de Rusia. El resultado de esta guerra tendrá un impacto directo en nuestra seguridad y en la de Europa en general. Para poner fin a la guerra se necesitan conversaciones directas", ha dicho Stubb.

Críticas de Frederiksen y Meloni

Según el Financial Times, la iniciativa de Noruega y Finlandia de dialogar con Putin ha suscitado críticas por parte de otros países de la región, que argumentaron que Europa debería actuar de forma unida en cualquier negociación con Rusia.

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha dicho a la cadena pública DR: "Me muestro muy escéptica ante esta iniciativa independiente de Noruega y Finlandia. No se ha coordinado con ninguno del resto de nosotros. No veo indicios de que Rusia desee la paz con Europa, ni en la guerra híbrida que se libra cada día, ni en Ucrania, donde lanzan ataques feroces y agresivos a diario. Creo que debemos mantener a Europa unida, en lugar de actuar por nuestra cuenta".

La oficina de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha declarado que sentía "un gran respeto" por Stubb y Støre, pero ha añadido: "Por encima de todo, esta llamada telefónica deja una cosa clara: Europa aún no ha llegado a un acuerdo sobre quién debe representar sus intereses en el proceso de paz".