Pedro Sánchez aprovechó su intervención en el Foro Internacional Spain Investors Day para anunciar la creación de un fondo soberano que pretende movilizar 120.000 millones de inversión.
El anuncio forma parte de la estrategia 2026 de Moncloa, que consiste en llevar la iniciativa del relato político con el lanzamiento de las ideas más diversas: desde las ventajas fiscales para los propietarios que no suban el alquiler a este fondo soberano. Como la estrategia de mantener durante meses la tensión con el 50º aniversario de la muerte de Franco no cuajó (no ha servido para movilizar al electorado de izquierdas, como se demostró en las elecciones en Extremadura), ahora se trata de bombardear con propuestas que lleguen a la gente y que pongan en valor la gestión del Gobierno. Esto es lo que tienen en mente los fontaneros de Moncloa y lo que nos espera en los próximos meses.
Así, a primera vista, el fondo soberano, al que se ha bautizado como España crece, no parece una buena idea, sino más bien una tontería.
Los fondos soberanos se crearon como un instrumento para aprovechar los beneficios extraordinarios procedentes de los recursos naturales como un colchón para cuando falten o disminuyan esos recursos. Es el caso de KIO en Kuwait –que aquí hizo de las suyas en la etapa de Javier de la Rosa–, o del fondo de Noruega Petroleum Fund, el mayor del mundo, con unos recursos de 1,7 billones de euros. Los impuestos que cobra Noruega por el petróleo se depositan en ese fondo que, a su vez, invierte en activos diversos en todo el mundo, creando así una gran hucha para que las futuras generaciones puedan mantener un nivel de vida similar al que ahora disfrutan los noruegos. Noruega, además tiene superávit fiscal, cosa que no ocurre en España.
Pero España no tiene petróleo. Es más, el Gobierno no tiene problemas de fondos, sino de ideas para utilizar esos fondos.
El Gobierno, que sólo ha utilizado el 27% de los fondos europeos en 2025, se planea ahora captar 120.000 millones para invertir a través de un fondo soberano
En principio, el España crece parece un truquillo para no perder 10.500 millones de los Fondos Next Generation que, en forma de créditos, no se han utilizado. Ese será el capital inicial, con el que se aspira a atraer otros 110.000 millones más de inversión privada para entrar en sectores tan diversos como las infraestructuras, la vivienda o la inteligencia artificial. Los grandes bancos españoles dudan de que el fondo logre apalancar 110.000 millones con un capital inicial de sólo 10.500. El fondo soberano estará gestionado por el ICO (Instituto de Crédito Oficial), cuya capacidad de financiación anual no supera los 15.000 millones. ¿Tiene entidad el ICO para gestionar ese volumen? Por otro lado, la inversión en sectores estratégicos viene siendo la labor fundamental de la SEPI, que, por ejemplo, se ha convertido con este Gobierno en el primer accionista de Telefónica. ¿Va a competir el fondo soberano con la SEPI? Quizás el próximo lunes lo aclare el presidente del Gobierno en una comparecencia que tiene prevista junto al ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
El problema de España en los últimos años no ha sido, en efecto, de falta de dinero, sino de falta de capacidad para gestionar el dinero que se adjudicó a nuestro país generosamente de los fondos Next Generation creados tras el Covid.
Veamos lo que ha sucedido en la práctica. Según los datos de la Intervención General de la Administración Pública (IGAE), de los 34.544 millones de fondos europeos que disponía España en 2025, sólo se ha utilizado el 27% (9.475 millones). Dieciséis ministerios han ejecutado el año pasado menos del 50% del dinero que tenían a su disposición.
Algunos casos son especialmente sangrantes. El Ministerio de Juventud e Infancia (al frente del cual está Sira Rego), sólo ha utilizado el 0,5%: 86.000 euros de un total de 16,9 millones. Es incluso más llamativo el caso del Ministerio de Inclusión (liderado por Elma Saiz, ahora también portavoz del Gobierno), que ha invertido sólo el 3,3%: 14 millones de un total de 430 millones. ¡Y eso que de su ministerio depende inmigración! Mientras que miles de menas se hacinaban en Canarias, el Ministerio de Inclusión tenía en un cajón más de 400 millones sin utilizar.
España ha tenido que renunciar a 60.000 millones en créditos europeos precisamente por falta de proyectos. Así que no se explica que ahora se busquen 120.000 millones cuando se ha renunciado a la mitad de esa cantidad sin dar explicaciones.
Tomemos este anuncio con cierta reserva. Con prudencia. Probablemente, el año que viene nadie se acordará del España crece.
No se explica que ahora Sánchez busque 120.000 millones cuando ha renunciado a la mitad de esa cantidad en fondos europeos sin dar explicaciones
Te puede interesar