El periodista Vicente Vallés ha generado controversia tras calificar como un acto de "fanatismo religioso" una imagen de Donald Trump rezando en el Despacho Oval junto a un grupo de ciudadanos. Para Vallés, la escena no representa un acto de fe común, sino que muestra a un líder que se deja "adorar" como si fuera un ser omnipotente, algo que considera impropio de una democracia moderna y no confesional. Según el presentador, este tipo de comportamientos reflejan una deriva hacia el autoritarismo que desprecia los fundamentos de las democracias liberales.
La crítica de Vallés subió de tono al comparar la situación de Trump con la del ayatolá Jomeini, llegando a afirmar en programas de televisión que a la imagen solo le faltaba "un turbante" para ser idéntica a la del líder iraní. El periodista expresó su "bochorno" ante lo que interpretó como una peligrosa fusión entre religión y Estado, sugiriendo que el mandatario estadounidense busca instaurar un régimen de culto a su personalidad similar a las teocracias que Occidente suele criticar.
Sin embargo, el Retrovisor del Buitre recuerda cómo predecesores en la Casa Blanca como Barack Obama o Bill Clinton también participaron en rezos públicos similares sin recibir tales reproches. Vallés incurre en una imprecisión técnica al no distinguir entre "rezar por alguien" y "rezar a alguien", dejando ver que su apasionamiento anti-Trump puede estar convirtiéndolo en aquello que critica: un fanático que abandona la cautela periodística para combatir el radicalismo de forma radical.
Te puede interesar
-
Quiénes son los 'peones' caídos en la Administración Trump desde el inicio de la guerra contra Irán
-
Trump anuncia que el alto el fuego entre Israel y el Líbano se extenderá tres semanas
-
Meloni vuelve a contrariar a Trump: Italia descarta reemplazar a Irán en el Mundial de fútbol
-
Trump ordena a la marina atacar cualquier embarcación sospechosa de minar el estrecho de Ormuz
