Lo más sustancioso del informe de la UCO aportado el pasado día 8 de julio al juez Santiago Pedraz está en la página 38. Ahí se da cuenta de la reunión mantenida el 26 de abril de 2024 en la sede del PSOE en Ferraz que puede considerarse como la cumbre fundacional de las cloacas. Asistieron Santos Cerdán, Juan Francisco Serrano y Fernando Antolín –los tres, miembros de la dirección del aparato del PSOE–; Javier Pérez Dolset –empresario unido a la causa por motivos personales–; Antonio Hernando –en representación de Moncloa–; Leire Díez –la llamada fontanera del PSOE–; y Juan Manuel Serrano, ex jefe de gabinete de Pedro Sánchez, ex presidente de Correos y, en ese momento, director general de la empresa pública que se encarga de la gestión de las autopistas de peaje.
El momento es importante. Dos días antes, el presidente del Gobierno había hecho pública su Carta a la Ciudadanía en la que dejaba en suspenso su cargo, abriendo un periodo de reflexión que duró cinco días.
El encuentro se produjo cuando, en teoría, nadie sabía si Pedro Sánchez iba a continuar en el cargo o a dimitir. Eso no cuadra con el hecho de que personas de distintos ámbitos cercanos al presidente (a excepción de Pérez Dolset) se reunieran para planificar operaciones encaminadas a desacreditar las investigaciones abiertas que afectaban al partido y, sobre todo, a su esposa y a su hermano, si no se sabía si iba a tirar la toalla.
En la mañana del 29 de abril, poco antes de que Sánchez hiciera su declaración institucional manifestando que había decidido seguir en el cargo, Leire le envió un mensaje (a partir del día 28 la cloaca comenzó a utilizar la aplicación Signal) a Serrano, que había sido su jefe en Correos durante tres años, diciéndole que estaba nerviosa. Serrano le contesta por el mismo canal: "La movida empezará después, decida lo que decida".
Serrano asistió a otra reunión posterior en Ferraz en el marco de las operaciones encaminadas a abortar las investigaciones que afectan al Gobierno y a la familia del presidente. Su participación en la cloaca no es episódica, sino que implica un rol al más alto nivel.
Juan Manuel Serrano participó en, al menos, dos reuniones en Ferraz para abortar los casos en los que están implicados el hermano y la esposa de Sánchez
El informe de la UCO demuestra que la llegada de Leire a Correos (asumiendo los cargos de directora de Filatelia y Relaciones Institucionales), dependiendo directamente del presidente de la entidad, no fue casual en absoluto. Fue el propio Serrano quien montó el mecanismo para darle el puesto. Durante unos años, Correos facilitó los negocios de Hirurok (el grupito en el que estaban Leire Díez, el ex presidente de la Sepi, Vicente Fernández, y el dueño, junto a Santos Cerdán, de Servinabar, Antxón Alonso) con plena consciencia.
Por un lado, Serrano puso a Correos al servicio de la trama y, cuando hubo que entrar en acción para desacreditar a la UCO, se volcó en la organización de la trama.
Lo lógico es que la Fiscalía Anticorrupción pida su imputación, a la luz de los datos aportados por la UCO.
Un dato importante es que la empresa pública para la que trabajaba Serrano cuando participó en las reuniones de la cloaca (la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre) depende del Ministerio de Transportes, en esa época ya comandado por Oscar Puente.
¿Nunca le informó Serrano a Puente de sus labores como miembro de la cloaca? ¿Tampoco le dijo Antonio Hernando a Puente que Serrano había participado en la reunión en la que se comenzaron a planificar las operaciones para abortar las investigaciones que afectaban a la familia del presidente?
El informe de la UCO pone de manifiesto la doble función de la cloaca: por un lado, la de hacer negocios de "carácter fraudulento"; por otro, organizar acciones para desacreditar a los investigadores que intervenían como Policía Judicial en esos sumarios (fundamentalmente el teniente coronel Balas).
De ahí la captación por este grupo del capitán de la Guardia Civil Juan Sánchez Yepes (ex miembro de la UCO), que aportó información sobre la Unidad a la cloaca con el objetivo de desacreditar a algunos de sus miembros y declarar nulos los procesos en los que estaban participando.
La responsabilidad institucional del PSOE en el sostén de la cloaca también queda acreditada en el informe de la UCO. Santos habría puesto a disposición de la "estructura criminal la propia estructura del partido", reza el informe. Desde sus inicios, "soportó el coste de la actividad investigada, permitió que esta se sirviese de su personal para el desarrollo de sus funciones administrativas, aportó sus dependencias para la celebración de reuniones, o soportó el coste de la logística (viajes, alquilar de vehículos...) de algunos de sus miembros".
Intentar desligar a la cloaca de la cúpula del partido encapsulando la responsabilidad en Leire Díez y Santos Cerdán, como pretenden los ministros socialistas del Gobierno y el PSOE, es una misión llamada al fracaso. La cloaca fue organizada desde la cúpula del poder y para favorecer al número uno. A la vez que hacía sus negocios sucios.
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