El empresario y ex socio de Francisco Granados, David Marjaliza, que actualmente está en libertad bajo fianza tras su imputación en la trama Púnica, se ha negado este viernes a responder a las preguntas de los miembros de la comisión de investigación de la corrupción de la Asamblea de Madrid.

Marjaliza ha comparecido ante la comisión, ya que la comparecencia tiene carácter obligatorio, pero ha rehusado contestar a las preguntas de los grupos parlamentarios, porque ha explicado que su asistencia jurídica le ha recomendado no declarar para «no meterse en un lío», puesto que los temas sobre los que va a ser interrogado están bajo secreto de sumario.

El portavoz de Ciudadanos en la comisión, César Zafra, ha iniciado el turno de preguntas y ha planteado a Marjaliza si tenía intención de contestarlas. «Mi idea era comparecer y declarar», ha comenzado Marjaliza, que, acto seguido, ha explicado que sus abogados le dicen que «esto está bajo secreto de sumario en una pieza separada de la Audiencia Nacional» y no puede revelar ningún secreto que se esté investigando.

«Sintiéndolo mucho, porque yo estoy colaborando con la Justicia desde hace ya muchos meses, no voy a poder declarar en estos momentos», ha añadido.

Una vez que se levante el secreto de sumario, Marjaliza ha invitado a los miembros de la comisión de corrupción del Parlamento madrileño a que le vuelvan a citar. Tras indicar que él no es «jurídico», ha reconocido que se encuentra «entre la espada y la pared», porque unos le dicen que puede declarar y otros que no.

No obstante, ha dicho que a él la lógica le dice que «si hoy la Guardia Civil está investigando a una persona o a una empresa» y él lo hace público, «lógicamente esa persona podrá destruir pruebas, podrá salir del país y podrá llevárselo». «Ateniéndome a mi dirección jurídica, por desgracia, me tengo que acoger a mi derecho de no declarar en estos momentos por no meterme en un lío», ha concluido.