Pablo Crespo (Pontevedra, 1960) pasó de una oficina de banca a dirigir el Partido Popular en Villagarcía de Arosa, antes de convertirse en el número tres del partido en Galicia cuando decir Galicia y decir PP era prácticamente decir lo mismo. Desde la secretaría de organización regional que ocupó en 1995 por orden de José Cuiña siempre ha reconocido que repartió sobresueldos en mano, aunque “con más control” que en el “desmadre” de la etapa anterior. Manejó dinero irregular. Tanto, que admite que sólo en Galicia la caja B del partido era muy superior a la que ha estimado el juez Ruz para el PP a nivel nacional, 7,5 millones de euros.

De Galicia salió por orden de Fraga y encontró amparo bajo el paraguas empresarial de Francisco Correa. Número dos de la Gürtel, la primera sentencia de esta trama de corrupción dictada en febrero por el caso Fitur impone a Crespo una condena mayor incluso que la del presunto cabecilla. Sin embargo, la cárcel, que ya conoce, ni le da “miedo” ni le incita a tirar de una manta que cifra en “más de 400 documentos manuscritos” que incriminarían a políticos del Partido Popular en el cobro de sobresueldos. Desde prisión, tras ingresar en Valdemoro y pedir el traslado a Soto del Real, Crespo responde por carta a las preguntas de El Independiente mientras espera a que el Supremo rebaje una condena “infumable” y continúan avanzando el resto de causas de Gürtel, por las que se le reclaman en total más de 85 años de cárcel.

Pregunta.- Por asociación ilícita: 2 años y 6 meses. Por tráfico de influencias: 1 año. Por malversación de caudales públicos: 6 años. Por falsedad documental: 1 año y 9 meses. Por cohecho activo: 2 años. Su condena total por el caso Fitur, 13 años y 3 meses, es incluso superior a la de Francisco Correa. ¿Sigue reconociendo sólo el delito fiscal?
Respuesta.- La sentencia recaída en el llamado caso Fitur es infumable. La sensación que tenemos los que hemos estado en las 65 sesiones celebradas es la de que tal parece que esas 65 sesiones no hubieran tenido lugar. No solamente se mostraron en ellas pruebas que contradecían de plano las tesis acusatorias, sino que los testimonios de los testigos que allí declararon fueron determinantes para poner de manifiesto que las tesis acusatorias no eran más que el fruto de la imaginación desbordante – y maliciosa – del policía Manuel Morocho Tapia. Bien, nada de eso se ha tenido en cuenta a la hora de dictar sentencia. Para este viaje no hacían falta alforjas. Y no he reconocido delito fiscal alguno. Sí he dicho, y lo reitero, que no hemos sido ortodoxos en el plano tributario.

Hacía falta la fotografía del furgón trasladándonos a prisión. No hay razón de peso que lo justifique”

P.- ¿Por qué cree que está en la cárcel?
R.- Porque hacía falta la fotografía del furgón trasladándonos a prisión. No porque hubiera razón alguna de peso que justificara la medida, tal y como se puede corroborar fácilmente a la vista de resoluciones judiciales adoptadas en otros casos. Ninguna circunstancia había variado entre el día que se notificó la sentencia y el día que se celebró la vista y se decretó nuestro ingreso en prisión, entre el 10 de febrero y el 14 de ese mismo mes.

P.- ¿Está influyendo la dimensión mediática del caso Gürtel en la actuación de los jueces?
R.- Yo creo que, al igual que en cualquier otro colectivo de personas, hay jueces con personalidades distintas y con conceptos distintos de la aplicación de la ley, así como con mayor o menor capacitación profesional. Un juez, o un tribunal, habla a través de las sentencias que dicta. Si quiere usted tener una imagen fiel de cómo son – a nivel profesional – la sra. Oliva, el sr. Climent y el sr. Ferrer, vea y oiga las cintas de las 65 sesiones del juicio, lea las 538 páginas de la sentencia y podrá encuadrarlos perfectamente. Es lo que esperamos que haga el Tribunal Supremo. No tengo ninguna duda de la influencia de los medios de comunicación, el primer poder realmente, en la actuación de algunos jueces.

Por otra parte, me considero muy afortunado de contar con un letrado de la categoría de Miguel Durán. No sólo por su acreditada solvencia profesional, que es mucha, sino por su inestimable visión (y no es una paradoja) estratégica, tanto en lo jurídico como en lo mediático. Además, a estas alturas, es ya más uno de mis amigos que mi abogado. Me siento muy seguro en sus manos, sólo como podría hacerlo en manos de mi familia más cercana.

P.- ¿Se siente abandonado por sus compañeros de partido? ¿Recibió algún mensaje desde que se conoció la sentencia hasta que el juez ordenó su ingreso en prisión?
R.- Para nada. He sido afiliado de Alianza Popular desde 1987 y pedí mi baja en el Partido Popular en 2003. Aún conservo la carta certificada que les envié. Quienes eran mis amigos entonces, muchos de los cuales siguen siendo afiliados, los conservo como tales. Pero es que yo, amigos de verdad, nunca he tenido más de 8 o 10. Y sí, tanto yo como mi familia hemos recibido decenas de mensajes tanto de esos amigos como de otras muchas personas que, sin tener ese carácter, entienden como una enorme injusticia todo este disparate político-judicial.

Son más de 400 documentos, muchos de ellos manuscritos. No creo que nadie tenga miedo a que haga público ninguno”

P.- En 2013, en una entrevista con Jordi Évole, dijo que posee documentos para “sacar los colores” a algunos políticos del PP que defenestraron en público a Luis Bárcenas por su trabajo en la tesorería del partido. ¿Cree que siguen teniendo miedo a lo que ustedes puedan contar?
R.- Es cierto, son más de 400 documentos, muchos de ellos manuscritos. Siempre he sido muy puntilloso cuando se me ha confiado el manejo de dinero ajeno. No creo que nadie tenga miedo a que yo haga público ninguno de ellos. Si en su día me confiaron una tarea tan delicada por, entre otras cosas, ser una persona honesta y discreta, no voy a cambiar mi proceder porque hayan variado mis circunstancias.

P.- ¿Alguno de esos políticos a los que se refiere forma parte actualmente del Gobierno? En las imágenes que le mostraba Évole, entre otras, aparecía María Dolores de Cospedal.
R.- No. No forman parte del Consejo de Ministros.

P.- Nunca ha enseñado esos documentos. Tampoco ha señalado a nadie. ¿Se lo plantea ahora que está condenado y en prisión?
R.- En primer lugar, mi condena no es firme y, dada la calidad de la sentencia dictada, espero que el Tribunal Supremo ponga las cosas en su lugar. En segundo lugar, como usted bien sabe, he pasado ya antes tres años en prisión mal llamada ‘preventiva’. A mí no me da miedo la cárcel, me da miedo la injusticia. Pero, además, aún cuando esa sentencia fuera firme, me remito a lo dicho antes. Porque mis circunstancias hayan cambiado, no me voy a transformar ahora en una persona indiscreta o traicionera. No va conmigo.

Solamente en Galicia la cantidad recaudada de manera ilegal por el PP fue muy superior” a la que estima el juez Ruz a nivel nacional

P.- El juez Ruz estimó que el Partido Popular percibió 7,5 millones en donaciones irregulares entre 1990 y 2008. Usted dijo que mientras era secretario de organización del PP gallego, el 65% del dinero llegaba al partido de forma irregular. ¿Le da credibilidad a la estimación del juzgado?
R.- No. Solamente en Galicia esa cifra, en ese período, fue muy superior. Pero es que sobre la instrucción del magistrado Ruz habría mucho que hablar. No obstante, no está de más recordar que todos los partidos, todos, se financiaban exactamente igual.

P.- ¿Cree que Arenas conocía los manejos de Luis Bárcenas?
R.- Yo no lo sé. Lo que sí sé es que el secretario general conoce perfectamente todo lo que manejan sus colaboradores en los ámbitos sobre los que tiene plenas atribuciones. El económico-financiero es uno de ellos, y el de tesorería, también. Dudo mucho que el sr. Arenas hiciera dejación de facultades. Lo mismo es predicable para el resto de secretarios generales.

P.- ¿Por qué rompieron Bárcenas y Correa?
R.- Me remito a lo ya declarado por el sr. Correa. Sabía por él que habían tenido desavenencias personales.

P.- ¿A usted le consta que la contabilidad B en el Partido Popular cesara en 2008?
R.- No dispongo de datos para poder contestar.

P.- ¿Continuó con Ana Mato como Vicesecretaria de Organización, entre 2008 y 2012?
R.-
 No creo que la Sra. Mato haya tenido acceso a información relativa a la financiación del partido, eso se maneja en un círculo mucho más restringido. Lo que sí le puedo decir es que como Vicesecretaria de Organización era muy exigente.

P.- ¿Había alguien en el PP que no conociera la dinámica con la que funcionaba el partido?
R.- Que los equipos directivos – de vicesecretarios para abajo – pudieran intuir o sospechar cómo se financiaba el partido no quiere decir que tuvieran datos de cómo, quién, dónde y cuándo. Pero repito, igual, igual que el resto de partidos políticos. Y subrayo, todos.

P.- ¿La conocía Mariano Rajoy?
R.- No lo sé.

Se repartían sobresueldos no sólo a miembros del partido, también a periodistas. Aún existen los recibos firmados”

P.- Usted, durante su etapa como secretario de organización del PP gallego, ha admitido que repartía sobresueldos en mano. ¿Se hacía esto antes de que usted ocupara ese cargo en 1995?
R.- Sí. Y no sólo a miembros del partido, también a periodistas. Repito, aún existen los recibos, firmados. Se siguió haciendo en mi etapa, ya con más control porque antes era un auténtico desmadre. Cuando me hice cargo de mis responsabilidades como Secretario de Organización y de Acción Electoral había una deuda en bancos cercana a los 200 millones de pesetas, de los cuales alrededor de 50 estaban vencidos y en fase de ejecución. Nos costó muchísimo sanear las cuentas.

P.- ¿Le consta si se siguió haciendo después?
R.- No lo sé.

P.- ¿Alguien le dio alguna vez algún toque de atención?
R.- Sí. Para felicitarme por mi labor. Tanto de Manuel Fraga -presidente del PP gallego-, como de José Cuiña -secretario general del partido- así como de Álvaro Lapuerta, tesorero nacional.

P.- ¿Seguía órdenes? En ese caso, ¿de quién?
R.- Claro. Mis superiores eran Manuel Fraga y José Cuiña y sólo a ellos reportaba.