Menos de 24 horas después de que Ignacio Garriga y Cuca Gamarra, respectivamente desde las sedes de Vox, primero, y del PP, después, trasladasen el reinicio de las negociaciones de Extremadura y el inicio formal en Aragón para tejer dos gobiernos, Santiago Abascal ha abierto la primera brecha con los populares. Fue después de que a última hora de la tarde el PP de Alberto Núñez Feijóo presentase un documento marco básico del que partir para el acuerdo.

Abascal manifestó su malestar por estas condiciones publicadas por el PP antes de sentarse a negociar si quiera. Después de que Garriga expresase el lunes en su comparecencia que ambos partidos tendrían que "ceder", este movimiento les suscita que el PP plantea un escenario "como si tratasen con salvajes y pretendan domar a Vox" en lugar de sentarse para preguntar directamente qué exigencias demandan y qué medidas se quieren implementar a cambio de prestarles sus votos para una investidura y la constitución de un gobierno. Abascal fue consultado sobre este asunto durante una entrevista en Antena 3.

Afirmó que este decálogo supone "empezar con mal pie" y que sería obvio si la negociación fuese a alcanzar acuerdos con Junts o el PSOE. Considera que más que dirigirse a Vox, ese documento busca sellar posturas dentro del propio PP, para "entenderse entre ellos".

A diferencia de enero, Vox ahora "aparca" la posibilidad de entrar en los ejecutivos. Quiere negociar en dos fases, primero programa y luego comprobar cómo y quiénes pueden garantizar su cumplimiento de la mejor forma. Esta primera fase que empieza por volver a sentarse, se da después de que Feijóo y Abascal conversaran el pasado domingo por teléfono de forma "larga y fructífera". Pese a este posicionamiento del dirigente de Vox, fuentes de la dirección nacional del PP explicaron que hubo "muchas coincidencias" y que Feijóo insistió en la necesidad de "entenderse" para dar respuesta a la demanda de los extremeños y aragoneses, cuya suma entre el PP y Vox rebasa la mitad de los votos.

Solo "un punto de partida"

Minutos antes de la intervención de Abascal, el secretario general del PP, Miguel Tellado, se pronunciaba durante otra entrevista en Telecinco en la que definía ese documento marco únicamente como un "punto de partida" y no algo dogmático. Incluida esa exigencia de pactar una mesa de seguimiento del pacto y que haya presupuestos cada año de la legislatura -aunque lo ve fundamental- a cambio de adherir algunas propuestas sobre ayudas sociales y educación de Vox. "Exigir no es un verbo que conjugue bien en un proceso de negociación. No se trata de ponerlas encima de la mesa. Son muchas más las cosas que nos unen que las que nos separan", añadió el popular.

Sobre la incógnita de qué componente de la dirección nacional de Génova se involucrará en las conversaciones con Vox -hasta ahora delegaban en sus barones y equipos únicamente-, Tellado guardó silencio. Aunque todo apunta a que podría involucrarse directamente él. La presencia de Génova y Bambú, advirtió, debe servir para "catalizar" el entendimiento. En todo caso, garantiza que María Guardiola en Extremadura y Jorge Azcón van a liderar esos procesos.