El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, ha anunciado que la formación ha emprendido una contundente respuesta judicial contra las críticas y denuncias públicas vertidas por antiguos cargos del partido hacia la dirección nacional. Hasta el momento, el partido ha interpuesto más de 36 querellas por difamación y ha remitido una treintena de solicitudes de rectificación a diversos medios de comunicación para defender su reputación.

Durante una entrevista en RNE, Garriga ha defendido la integridad de su organización, asegurando que Vox es la única formación política en España que presenta "cero casos de corrupción". El dirigente ha subrayado que no existen investigaciones judiciales abiertas ni contra sus líderes ni sobre sus estados financieros, posicionando al partido como un referente de transparencia frente al resto de fuerzas parlamentarias.

En su intervención, el secretario general no ha ahorrado críticas hacia el Partido Popular y el PSOE, a quienes ha calificado como "dos caras de la misma moneda". Según Garriga, ambos partidos tradicionales están intentando "embarrar" el debate político actual debido al nerviosismo que les provocan sus propios frentes judiciales pendientes.

Desde la dirección de Vox se apunta específicamente a los procesos judiciales que afectan al exministro socialista José Luis Ábalos y a la cúpula del Ministerio del Interior durante el Gobierno de Mariano Rajoy. Para Garriga, el interés de populares y socialistas radica en meter a Vox "en el mismo saco" para desviar la atención de sus respectivos escándalos de corrupción.

Finalmente, el líder catalán ha proclamado que Vox es un "partido limpio" que aspira a ser la única alternativa política real en el país. Ha advertido de que no lograrán doblegar a la formación con ataques externos, reafirmando su intención de mantener la batalla legal contra cualquier declaración que consideren difamatoria hacia sus siglas o dirigentes.