El final de Stranger Things cierra el círculo que la serie abrió en 2016. La batalla definitiva contra Vecna y el Mundo del Revés se resuelve en una quinta temporada funciona como despedida y como epílogo de una década de historia televisiva, espectáculo, nostalgia y un cierre emocional para Once, Will y el resto del grupo de Hawkins.
De qué va Stranger Things
Stranger Things es una serie de ciencia ficción y terror ambientada en los años 80 en el pueblo ficticio de Hawkins, donde un experimento gubernamental abre una grieta hacia una dimensión oscura conocida como el Upside Down o Mundo del Revés. La historia sigue a un grupo de adolescentes (Mike, Once, Will, Dustin, Lucas, Max…) que, junto a algunos adultos como Hopper y Joyce, intentan frenar la amenaza sobrenatural que se filtra a su realidad.
A lo largo de sus cinco temporadas, la serie ha mezclado guiños al cine ochentero, criaturas lovecraftianas y dramas adolescentes, convirtiéndose en una de las producciones más vistas y comentadas de Netflix a nivel global. Cada nueva entrega ha llegado como "evento" seriéfilo, con estrenos divididos en volúmenes, campañas virales y una comunidad de fans que analiza cada detalle, desde las canciones del soundtrack hasta las teorías sobre el Mind Flayer.
Un éxito histórico en Netflix
Con su quinta temporada, Stranger Things se consolida como una de las series más importantes de la historia de Netflix, capaz de arrastrar a millones de espectadores a maratones cada vez que se estrena un nuevo volumen. La recta final se ha acompañado de un despliegue promocional enorme y de una sensación de "despedida generacional", similar a la que vivieron otras franquicias como Juego de tronos o Harry Potter.
El tramo final ha llegado dividido en varias partes hasta desembocar en el último episodio, concebido como un capítulo largo, casi de película, que remata todos los arcos que se venían construyendo desde la primera temporada. La conexión de Once con el laboratorio, el trauma de Will, el papel real del Mind Flayer y el destino del propio Vecna. Esta estructura por bloques ha permitido que cada final parcial dejara cliffhangers potentes y preparara el terreno para un desenlace a gran escala.
¡Atención, spoilers! Este es el final explicado de la serie
El último episodio arranca con Hawkins y el Mundo del Revés más conectados que nunca, después de que Vecna haya usado la materia exótica y las grietas para aproximar ambas realidades y poner en marcha su plan definitivo. El grupo diseña la "Operación habichuela mágica", una estrategia que consiste en dejar que Vecna acerque los mundos hasta que una torre de radio atraviese una grieta, lo que permite a Once entrar en su mente mientras el resto intenta rescatar a los niños secuestrados y colocar explosivos para destruir el núcleo del Mundo del Revés.
Mientras tanto, el capítulo también cierra tramas personales clave. Nancy y Jonathan se enfrentan a la posibilidad de morir atrapados en una sala que se inunda con una sustancia gris, lo que desemboca en una confesión honesta sobre su relación y en una ruptura definitiva presentada como un "no-compromiso". Esta resolución sentimental libera a ambos personajes para seguir caminos distintos y simboliza cómo el final de la serie también implica el final de ciertas versiones de ellos mismos.
En paralelo, Will tiene su momento más importante desde la primera temporada. Frente a su familia y amigos, se arma de valor y sale del armario, confesando que es gay y cómo Vecna explotó su temor a quedarse solo. Este gesto le permite entrar en la batalla final con una seguridad que nunca había tenido, después de estar años definido por su condición de víctima del Mundo del Revés.
Final, sacrificio y destino de Once
El verdadero enemigo siempre ha sido el Mind Flayer, una entidad que eligió a Henry/Vecna como aliado y vehículo, no como simple marioneta. El enfrentamiento se traslada al Abismo, una zona profunda del Mundo del Revés donde el Mind Flayer aparece en su forma definitiva y donde Vecna intenta completar su ritual usando la energía de los niños.
Con Vecna debilitado y el plan en marcha, Hopper recibe la señal para detonar los explosivos que deben destruir el Upside Down, pero el capítulo se guarda su golpe más duro. Todos salen del Upside Down con los explosivos en marcha, sin embargo, son capturados por el ejército. En su lugar, Once se queda en las puertas del Upside Down porque sabe que el ejército no la va a dejar vivir una vida normal y corriente y que siempre será perseguida, por ello, decide sacrificarse. Ella entra en la mente de Mike para despedirse, consciente de que mientras su poder exista, la posibilidad de que el mal regrese nunca desaparecerá del todo. Entre recuerdos compartidos, besos y lágrimas, Once le explica que su elección no es huir, sino asegurar que esa amenaza no pueda volver a canalizarse a través de ella.
La explosión del laboratorio y del núcleo del Mundo del Revés sugiere que la misión ha tenido éxito, pero el desenlace mantiene una pequeña ambigüedad. Se intuye que Once muere, aunque la serie deja abierta la lectura de que parte de su conciencia podría seguir viva en algún rincón entre dimensiones. Esa decisión encaja con la lógica de la serie, que siempre ha jugado con la idea de los "espacios intermedios" y las conexiones mentales como formas de existencia más allá del cuerpo.
Sentido y legado del final de Stranger Things
El final de Stranger Things funciona en varios niveles.
- A nivel emocional, el sacrificio de Once cierra su arco. Pasa de ser un experimento usado como arma a decidir por sí misma cómo usar su poder, asumiendo las consecuencias y dejando que sus amigos vivan una vida normal.
- A nivel temático, la serie insiste en que el verdadero horror siempre ha tenido que ver con el trauma, el aislamiento y el abuso de poder, más que con los monstruos físicos del Mundo del Revés.
Will, al aceptar su identidad, rompe el ciclo de miedo que lo ató a Vecna, lo que explica por qué su confesión llega justo antes del enfrentamiento final. Nancy y Jonathan, al separarse, simbolizan que no todo cierre tiene que ser un "felices para siempre"; algunos finales consisten en asumir que las personas cambian y que crecer también implica despedirse.
El último plano (el del grupo afrontando un Hawkins en proceso de reconstrucción, todavía marcado por cicatrices pero sin la sombra constante del Mundo del Revés) deja claro el mensaje. El mal puede ser contenido, pero las huellas que deja forman parte de quiénes somos. La serie se despide así como empezó, con un grupo de chavales enfrentándose a algo más grande que ellos, solo que ahora han dejado de ser niños y, gracias al sacrificio de Once, por fin pueden imaginar un futuro que no esté gobernado por el miedo.
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