Jesús Álvarez (67), rostro emblemático de los servicios informativos de Televisión Española, publicó a finales de 2025 sus memorias, Cerca de las estrellas. En ellas, el periodista y presentador de televisión da cuenta de su vida y obra, que son lo mismo en su caso. Álvarez, al que RTVE jubiló 'a la fuerza' hace ya 3 años, pertenece a esa escuela de periodistas, la mayoría varones y veteranos, que lo son veinticuatro horas al día, siete días a la semana. El Independiente habla largo y tendido, por teléfono, con Jesús Álvarez con motivo de la publicación de sus memorias, Cerca de las estrellas. Ni el título ni el titular engañan a nadie.

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P.- ¿Cómo surge la idea de escribir este libro sobre la historia de España, del deporte y de tu vida?

R.- (Jesús Álvarez) Es un poco todo. Es la biografía de un periodista mítico e icónico. Yo empecé a escribir cosas en 1996 a modo de diario; mi día a día en la tele, cosas que yo recordaba que habían pasado… Mi idea no era escribir un libro, o quizás sí, pero no la tenía todavía en la cabeza. Escribí hasta 2002. Mientras estuviera trabajando en televisión no iba a sacar el libro, pues todavía me iban a pasar muchas cosas. No me parecía lógico publicar una autobiografía cuando me quedaban todavía 15 años o más trabajando en televisión. Así que esperé a jubilarme. No es que tuviera la mitad del libro escrito, pero sí muchas cosas. Cuando me jubilé… Bueno, cuando me jubilaron, un amigo mío contactó con la editorial Anaya. Tardé 6 años en escribir la primera parte, y seis meses en escribir la segunda.

P.- Ha sido el otoño de las memorias. ¿Uno va a calzón quitado? ¿Cuenta todo o siempre hay algo que se guarda?

R.- (Jesús Álvarez) En un principio piensas escribir a calzón quitado. Luego piensas que muchas de las personas de las que tendría que hablar tampoco se lo merecen porque fueron cosas puntuales. Escribí con la idea de que fuera a calzón quitado, y después quité cosas y añadí otras.

P.- En la vida, ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan malos. En Cerca de las estrellas hay personas a las que directamente agradeces su labor, porque a lo mejor en su momento no lo hiciste, y hay otras que no quedan en muy buen lugar desde tu perspectiva.

R.- (Jesús Álvarez) Hay momentos en que tú esperas que respondan de una manera y no lo hacen; son pocas, eh. No tengo más que agradecimiento hacia la gente que ha estado a mi lado, me ha ayudado y con la que he trabajado; en televisión somos muchos y un día te toca trabajar con unos y otro día con otros. Por lo general me he llevado bien con todo el mundo y he tenido buenos compañeros de viaje.

P.- Jesús, la mayoría de los periodistas no se juegan la vida para salvar la de otros, para contar cosas, pero sí es una profesión absorbente. Uno, a veces, puede dejar de lado la familia, los amigos o la pareja, o incluso volverse un adicto al trabajo y la información. ¿Te pasó durante tus más de 40 años ejerciendo como periodista en TVE?

R.- (Jesús Álvarez) Uno es periodista 24 horas al día. No entiendo a esos periodistas que trabajan de 8 a 15 y, a partir de las tres de la tarde, no quieren saber hasta hasta las 8 de la mañana del día siguiente. Un periodista lo es 24 horas; lo mismo que un médico. O sea, los periodistas tenemos un horario de trabajo, pero seguimos siéndolo durante el resto del día. Y eso es lo que te lleva muchas veces, quizás, a desatender otro tipo de obligaciones o deseos que muchas veces se te escapan porque estás más centrado en el trabajo que en complementar esa otra vida que se supone tenemos al margen del trabajo.

P.- Tú estás casado y tienes hijos. Uno de ellos es deportista.

R.- (Jesús Álvarez) Los tres lo son. El mayor estudió Periodismo y Comunicación Audiovisual, y luego tengo dos, que son gemelos y han hecho Administración y Dirección de Empresas. Los tres han sido grandes deportistas, pero Rafa es el que más ha destacado como jugador de hockey hierba; fue portero de la selección española y estuvo en los Juegos Olímpicos de París. Si sigue así, seguro que estará también en los JJOO de Los Ángeles.

P- Reconduzco la entrevista. Hablas mucho, en tus memorias, de RTVE. Yo las he leído de atrás hacia adelante, en orden inverso, pues tengo un mayor conocimiento de las últimas presidencias de la Corporación. ¿Tienes la sensación de que uno da mucho por una empresa y, cuando cambian los jefes, no recibe lo que esperaba a cambio?

R.- (Jesús Álvarez) Cuando te jubilas dejas de ser persona y te conviertes en un número. Yo estuve 47 años en RTVE. Reflexionas si a veces merece la pena tanto esfuerzo y tanta dedicación para luego ser un número. Yo, en mi caso, lo entiendo a la perfección; RTVE es una casa muy complicada. La vida sigue. Uno se va, pero hay otra gente que sigue haciendo el trabajo. Nadie es imprescindible. Yo ya me di cuenta hace años que no hay nadie insustituible. Se suele decir que los cementerios están llenos de gente imprescindible.

Sí me gustaría seguir colaborando, pues tengo varias ideas. Pero si no tienes el respaldo de una productora externa no te hacen caso… No es que no les interese; es que ni te reciben. No sé si es porque ya no soy nadie en la empresa o que hay gente desagradecida. He estado 47 años; he sido imagen representativa de RTVE.

P.- Me ha sorprendido el pasaje en el que cuentas que se te dijo: 'Ya no hace falta que lleves el pañuelo en el telediario'.

R.- (Jesús Álvarez) Una persona que lleva chaqueta, corbata y pañuelo, y de repente hay una reforma en informativos y al único que quitan es a mí… Entiendo que será por algo. Sé que no era un puesto vitalicio y que en algún momento me quitarían, pero cuando vi que era el único al que quitaban… Tenía que pensar que me habían quitado por algún motivo extra-profesional. Yo llevo usando pañuelo desde hace 30 años, por lo menos. Fíjate si tuvieron tiempo de decirme que me lo quitara, pero debe ser que ahora la moda y el vestuario son otros.

P.- ¿Qué época en RTVE disfrutaste más? Aquella en la que te sentiste plenamente satisfecho. Ya sea presentando el bloque de deportes del Telediario 1 ó 2, aquel programa que hacías con Matías Prats entrevistando a hijos de famosos…

R.- (Jesús Álvarez) El programa con Matías fue en la radio. Ha habido etapas en que presentaba los telediarios, transmitía partidos de fútbol y cubría la Fórmula 1. Hubo un año que estuve en casa unos 130 días; viajaba continuamente. Teníamos los derechos de todo, pues aún no había televisión privada [Antena 3, Tele5]. Luego hubo otra fase de mi vida en que RTVE no tenía todos los derechos de todos los deportes, pero como servicio público cubríamos los acontecimientos, no con tantos medios. En ese sentido, sin duda, el que más satisfacción me produjo fue la consecución [en 2010] de la Copa del Mundo de Fútbol por España.

P.- Hablando de televisión privada… ¿Te dejaste querer en algún momento? Siempre has estado ligado a RTVE. 'Jesús, vente para Antena 3'. O Telecinco.

R.- (Jesús Álvarez) Hubo dos momentos. De hecho, me entrevisté con dos personas. Una con Antena 3 y otra con Telemadrid, para haber cambiado de tercio. Era el arranque de las televisiones privadas y autonómicas, y yo preguntaba por sus áreas de deporte. No tenían nada. En RTVE teníamos los derechos de todo: fútbol, baloncesto, juegos olímpicos, Fórmula 1… ¿Adónde iba yo? Sólo había buenos propósitos, pero nada inmediato.

P.- Jesús, ¿qué sensación tienes sobre la información deportiva y su demanda? ¿La gente sigue interesada por el deporte y lee sobre ello, o la tecnología nos ha dado un rapapolvo a todos? Todo el mundo tiene acceso a todo; ya no hace dalta un intermediario, un periodista, que cuente lo que ha pasado o dé su opinión.

R.- (Jesús Álvarez) Hay de todo. Cuando hay un gran triunfo de un deportista o un equipo español, al día siguiente se venden un montón de periódicos deportivos. La gente quiere saber. No solo lee los periódicos, sino que escucha la radio y ve la televisión. Es un efecto multiplicador. Yo siempre he dicho que el deporte es el valor añadido de la información; siempre transmitimos noticias buenas en el deporte. Es lamentable todo lo que sucede alrededor del mundo, pero llega el deporte y al menos arrancas una sonrisa al espectador, oyente o lector porque ha ganado su equipo. O ha perdido, pero mañana ganará. En el deporte siempre hay motivo para la satisfacción y eso es lo que yo valoro de la información deportiva.

P.- Tu padre fue uno de los pioneros en la presentación de los telediarios. Y tu madre se dedicaba a la radio. O sea, padres periodistas.

R.- (Jesús Álvarez) Mi padre [Jesús Álvarez García] presentó el primer telediario en este país. No sé si es un mérito, o no, pero fueron tres: mi padre, Eduardo Sancho y David Cubedo. Eduardo Sancho vive todavía; tiene 98 años y es un personaje al que yo trato con mucho cariño y afecto. Le he visto en varias ocasiones; vive en Burjasot [Valencia] y es un hombre que merece un homenaje nacional por ser pionero.

A mi padre le encargaron hacer el telediario de las tres de la tarde. Los informativos en Televisión Española arrancaron un 15 de septiembre de 1957 a las 15.00 horas, así que le tocó a él. No iban a empezar con el telediario de las 9 de la noche. Por eso siempre digo que mi padre fue el primer presentador de telediario en este país, no por mérito, circunstancia o enchufe, sino por estar en el lugar adecuado en el momento adecuado.

P.- Tampoco tenías muy claro que ibas a ser periodista.

R.- (Jesús Álvarez) Estaba destinado por genética, pero mi predisposición no era la de ser periodista. Yo siempre había hablado de ser ingeniero de telecomunicaciones, pero tras la muerte de mi padre y mi madre cuando yo tenía 12 y 16 años, me tenía que dedicar a algo con lo que ganar dinero desde el minuto cero. Tenía que pagarme los estudios y la vida. Yo lo llevaba en los genes: padre periodista, madre locutora de radio, mi hermana trabajando también en la radio… Al final me salió la vena periodística.

P.- ¿Fue el periodismo una suerte de refugio?

R.- (Jesús Álvarez) No fue un refugio obligado. Si mis padres hubieran vivido, a lo mejor yo no me hubiera dedicado al periodismo. Pero se dio esa circunstancia. Vi en el periodismo un refugio, una puerta, una escapada, una luz al final del túnel para ganarme la vida. Con 17 años ya estaba yo trabajando en la radio. Yo soy de la época que hizo la mili [en prensa de Capitanía General en Madrid]. Terminé los estudios [en 1980], hice la mili y encontré trabajo. Y luego vino todo lo demás: me enamoré de una mujer, tuve hijos… Ley de vida.

P.- ¿Qué noticia de los últimos 3 años te hubiera gustado dar o qué evento te hubiese gustado cubrir?

R.- (Jesús Álvarez) Si digo la verdad, yo estoy satisfecho con todo lo que he tenido porque mi carrera profesional ha sido extraordinaria. He estado en ocho juegos olímpicos, ocho campeonatos de club de fútbol… He podido contar muchísimas noticias buenas para el deporte español. Televisión Española me ha permitido estar en sitios donde la gente mataría por haber estado. Yo sigo viendo la tele, escuchando la radio, yendo a partidos de fútbol y leyendo periódicos. El periodista es, ante todo, curioso. Yo sigo teniendo curiosidad por la información.

P.- ¿Cómo viviste lo sucedido con Rubiales y Jennifer Hermoso en el mundial de fútbol, en 2023?

R.- (Jesús Álvarez) Me dio mucha rabia porque deslució el triunfo de la selección española de fútbol. Nos fijamos en un tema que sus propios protagonistas no dieron tanta importancia hasta que alguien decidió que sí era importante. Al final, aquel triunfo se quedó como el beso de Rubiales a Jenni Hermoso, y no como que España había ganado un mundial. Me pareció lamentable todo lo que sucedió alrededor de eso. Era tan importante lo que habían conseguido, y se diluyó como un azucarillo con todo este tema.

P.-  Tras décadas dedicándote a la información deportiva, ¿estás de acuerdo con aquellos que afirmaron que, con la importancia del fútbol en España, era normal que nuestro movimiento Me Too se diera en el mundo del deporte?

R.- (Jesús Álvarez) A mí me preocupa más la violencia en el fútbol, la xenofobia y todo esto que sucede en los terrenos de juego. Es lo realmente importante. Es un tema delicado y preocupante. No digo que no haya habido casos [de acoso sexual], evidentemente, pero es que sucede en cualquier aspecto de la vida; centrarlo en el deporte es injusto. La discriminación racial y la violencia me parecen más preocupantes.

P.- Hubo una época en que la policía tenía que ir a las afueras de los estadios de fútbol cuando acababan los partidos por los 'ultras'.

R.- (Jesús Álvarez) En este sentido ha mejorado mucho la situación. Los clubes, el propio deporte español, el Gobierno y el Consejo Superior de Deportes han tomado medidas muy severas y necesarias. Yo viví esa época de los 'ultras' en todos los equipos, y me parecía que los clubes no hacían lo suficiente. ¿Por qué? Porque les interesaba tener unos animadores, unos defensores del equipo, no del deporte, sino de su equipo y contra otros. Yo siempre he entendido que uno puede ser de un equipo, pero no ser anti-algo. Los directivos de los clubes tomaron conciencia. En ese asunto, afortunadamente, se ha mejorado mucho.

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