Benidorm volvió a brillar este jueves en una noche llena de emoción, sorpresas y actuaciones memorables. La segunda semifinal del Benidorm Fest 2026 dejó definidos a los últimos seis finalistas del certamen. Ellos, sumados a los del martes, competirán este sábado por alzarse con la nueva Sirenita de Oro en el Palau d’Esports l’Illa.

Un escenario inspirado en el alma de Benidorm

Con un diseño basado en el emblemático mirador pentagonal que corona la bahía, el escenario acogió una puesta en escena moderna, dinámica y llena de color. La conducción corrió a cargo de un trío inédito, el formado por Inés Hernand, Javier Ambrossi (que debutaba como presentador), y Jesús Vázquez, en su primer gran proyecto con Televisión Española.

La apertura corrió a cargo de Abraham Mateo, que demostró su talento sobre el escenario de Benidorm con un público completamente entregado a su música, coreografía y puesta en escena. Sin duda, uno de los grandes aciertos de la noche del jueves.

Los doce clasificados, directos a la Gran Final

Así fue la primera semifinal

Los clasificados de la primera semifinal fueron Tony Grox y LucyCalys, Izan Llunas, Kitai, María León y Julia Medina, Mikel Herzog Jr. y Kenneth.

El grupo Kitai fue el primero en actuar el martes con El amor te da miedo, un tema de pura energía rock, dedicado a "los obreros del rock" y a las salas de conciertos que sostienen viva la música en directo. Su propuesta, potente y comprometida, obtuvo el reconocimiento unánime del público y el jurado, otorgándole el pase a la final.

En un registro completamente diferente, María León y Julia Medina conquistaron con Dos damas y un vagabundo, una canción pop que celebra la sororidad y la complicidad femenina frente al desengaño. La mexicana y la gaditana desplegaron una química natural que hizo vibrar al público.

Izan Llunas, nieto de Dyango, trajo el toque nostálgico con su ¿Qué vas a hacer?, un corte de aire ochentero con influencias R&B. Su capacidad vocal y un baile preciso demostraron que lleva el arte en la sangre. Esto acabó de conquistar a una audiencia que lo vio crecer desde que triunfó en Luis Miguel, la serie.

El dúo formado por Tony Grox y LucyCalys firmó una de las actuaciones más aclamadas con T Amaré, una fusión de sonidos electrónicos y folclóricos con clara inspiración andaluza. "¡Que viva Andalucía!", gritaron al cerrar su puesta en escena.

Por su parte, Mikel Herzog Jr., hijo del mítico intérprete vasco, apostó todo al sentimiento con Mi mitad, la única balada de la noche. Su voz llena de emoción llevó al público a un viaje introspectivo, consolidando su nombre como una de las revelaciones del certamen.

El broche lo puso Kenneth, el artista venezolano criado en Galicia, que se presentó entre llamas metafóricas y ritmos afrobeat con Los ojos no mienten. El tema, que supera ya el millón de reproducciones en Spotify, se convirtió en un estallido de fuerza escénica y autenticidad. Su "quema, quema, quema" resonó como el estribillo más pegadizo de la noche y terminó de consagrarlo como uno de los favoritos.

Así fue la segunda semifinal

En esta segunda semifinal, los clasificados fueron Miranda! & bailamamá, Dani J, Álvaro Mayo, The Quinquis, Rosalinda Galán y Asha, que lograron este jueves su pase en una emocionante gala en la que, aunque el ganador no representará a España en el próximo Festival de Eurovisión tras la retirada de RTVE en protesta por la participación de Israel, los artistas ofrecieron un espectáculo de alto nivel.

En un vagón de tren amarillo, Asha dio inicio al tramo central del concurso con su cautivador tema Turista, lleno de matices mediterráneos, acompañado de una de las propuestas escenográficas más originales de la noche, que seguramente ha quedado grabada en la memoria de los votantes de esta segunda semifinal.

Con su tema Bailándote, era imposible que Dani J no pusiera el movimiento en el centro de su propuesta. La bachata se convirtió en su escenario para brillar y, con ella, ha logrado revitalizar los estilos caribeños que habían tenido poca fortuna en ediciones anteriores del festival.

Al grito de España es quinqui, irrumpieron The Quinquis, el grupo que cuenta con Sergio Sastre (Miss Caffeina) y que rinde homenaje al funk y al flamenco pop de barriada al estilo de Los Chunguitos y bandas similares. El trío cerró su irreverente y divertida actuación sobre una moto voladora, llevando su espectáculo a un nivel digno de cualquier actuación eurovisiva.

Las expectativas sobre Rosalinda Galán se cumplieron con creces gracias al número más sólido de toda la semifinal. Con un sofisticado juego de sombras en plano secuencia se potenció la fuerza sonora de su Mataora, un pasodoble electrónico que rinde homenaje a las heroínas trágicas, al estilo de la Carmen de Merimée.

Mayo, el extriunfito que desde hace tiempo defiende lo "queer", mantuvo su estilo característico en su actuación con Tócame, replicando la estética de su videoclip en una lavandería llena de texturas denim y acompañada de bailarines con aire aniñado.

El broche de oro lo pusieron Miranda! y bailamamá, los más esperados de la noche gracias a Despierto amándote, la canción más reproducida de esta edición. Su actuación combinó el gancho del canto tirolés con un despliegue colorista y un humor surrealista protagonizado por una tienda de camas voladoras.

Camino a la gran final

Los doce finalistas de esta quinta edición del Benidorm Fest 2026 se medirán el sábado. El ganador de esta edición, que no representará a España en Eurovisión, sí optará a un importante premio económico de 150.000 euros brutos. Además, tendrá oportunidades únicas como la grabación de un single en Miami con un productor latino o viajar a Estocolmo para colaborar con Spotify en sus estudios.