Con la llegada de The Boroughs a Netflix, la plataforma de streaming fija su estrategia al apostar, una vez más, por las producciones de ciencia ficción que mezclan drama, terror y acción. En esta ocasión, la serie que se añade a su amplio repertorio cuenta, por el momento, con una única temporada de 8 episodios, todos ya disponibles en Netflix. The Boroughs es una idea original de Jeffrey Addiss y Will Mathews y producida por los hermanos Duffer, creadores de la popular franquicia de Stranger Things.
De hecho, Addiss y Mathews explicaron, en conversación con Tudum, que The Boroughs tiene tintes heredados de la historia creada por los Duffer y protagonizada por Millie Bobby Brown. Aunque en esta ocasión la historia deja atrás la ciudad de Hawkings para trasladarse a un barrio residencial de Nuevo México; y sus protagonistas no son adolescentes en plena juventud, sino personas de la tercera edad que lidian con problemas derivados de la vejez como la soledad, a la vez que intentan resolver el misterio que acecha la urbanización.
Teniendo en cuenta esta premisa, aquí van 4 razones por las que, si te gustan las historias de ciencia ficción y disfrutaste de las aventuras de Once y compañía en Stranger Things, deberías darle una oportunidad aThe Boroughs.
1. Lleva el sello de los hermanos Duffer
Aunque la historia pertenece a Jeffrey Addiss y Will Matthews, la producción ejecutiva corre a cargo de Matt y Ross Duffer, algo que se respira en cada escena. The Boroughs rescata la narrativa característica de los creadores de Stranger Things: un ritmo ascendente que no da tregua, misterios, pasadizos ocultos y monstruos de otro mundo con un diseño aterrador.
La atmósfera maneja a la perfección la tensión y el suspense de la ciencia ficción clásica, pero adaptada a la vida actual. Por eso The Boroughs es la serie perfecta para quienes echan de menos las conspiraciones y los fenómenos inexplicables que tienen lugar en Hawkings.
2. La tercera edad al frente de la acción
Como norma general, las series de misterio y aventuras suelen estar encabezadas por niños en bicicleta o adolescentes con problemas de instituto. En este sentido, The Boroughs llega como un soplo de aire fresco que cambia por completo este cliché al poner el peso dramático en manos de un elenco de actores veteranos como Alfred Molina (Spiderman), Bill Pullman (Spy Game), Ed Begley Jr. (Cazafantasmas) o Mary McDonnell (La caída de la casa Usher).
Sus personajes aportan una madurez, una ironía y una vulnerabilidad natural que difícilmente se encuentra en actores más jóvenes, demostrando que ser héroe no tiene un límite de edad.
3. Terror psicológico bajo el sol de Nuevo México
Otro de los aciertos de esta serie reside en cómo juega con el contraste de escenarios al romper por completo la idea de lugar seguro. The Boroughs se ambienta en una comunidad de jubilados idílica y soleada en Nuevo México, todo un oasis visual con calles impecables, campos de césped perfecto, cielos radiantes y vecinos amables que se saludan al verse por la calle. Definitivamente, se presenta como el lugar seguro y tranquilo perfecto para disfrutar los últimos años de vida.
Sin embargo, es precisamente esta fachada perfecta lo que los creadores usan para moldear una historia de terror que nadie se espera. El grupo de jubilados protagonista pierde toda rastro de paz en el momento en el que se sienten fuera de peligro. Al caer la noche, este entorno ideal se transforma en el territorio de caza de unas extrañas criaturas que se mueven por túneles bajo tierra para extraer el líquido cefalorraquídeo de los vecinos mientras duermen.
Ese choque entre la tranquilidad del día con el horror más aterrador de la noche crea un ambiente de tensión psicológica adictiva, demostrando que detrás de la comunidad más perfecta se puede esconder la peor de las pesadillas.
4. Una banda sonora legendaria
Las series de los Duffer nunca usan la música como un elemento de mera decoración y con The Boroughs no iba a suceder lo contrario. Canciones inolvidables de Bruce Springsteen como Thunder Road o Born to Run, además de otros clásicos como Lovely Day de Bill Withers son una parte imprescindible de la trama.
Las melodías no apelan solo a la nostalgia del espectador, también sirven como una herramienta fundamental para que los protagonistas conecten entre sí, recuperen sus recuerdos fragmentados y encuentren la fuerza necesaria para convertirse en los héroes de su propia comunidad.
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