Antena 3 emite este jueves 9 de julio, en torno a las cuatro de la tarde, el capítulo seiscientos (¡600!) de Sueños de libertad. Con motivo de tal efeméride, El Independiente habla con la coordinadora de guion de Sueños de libertad, Eulàlia Carrillo. El capítulo setecientos (¡700!) se emitirá en Antena 3 en torno a noviembre o diciembre de 2026. A los ochocientos (¡800!) llegarán en primavera de 2027. Hay Sueños de libertad para rato.

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"No depende estrictamente de nosotros. Es una decisión que toma mucha gente; sobre todo la cadena [Antena 3] y la productora [Diagonal TV]. Nosotros, al fin y al cabo, estamos al servicio", comenta la guionista en conversación telefónica con El Independiente. Además de hacer tándem con Roberto Goñi (Yo soy Bea, Bandolera, Amar es para siempre, Servir y proteger) en la coordinación de guion, Eulàlia Carrillo (Regreso a Las Sabinas, Mercado central, Com si fos ahir) también contribuye en la biblia de esta serie diaria que mantiene en vilo y acompaña a un millón y medio de personas.

Pregunta.- Sueños de libertad cumple 600 capítulos. Venimos de un tramo muy potente con la familia Salazar, que ha sido un añadido fantástico, y la trama de la eutanasia.

Respuesta.- El tema de la eutanasia salió con la creación de la familia Salazar, que está pensada como una familia más moderna que los de la Reina. Además es acorde con el momento histórico. Es obvio que nosotros no tratamos temas estrictamente políticos porque la serie no es histórica; sí es de época. Y al ser de época –estamos más o menos al principio de los años sesenta–, ciertas familias empezaban a ser un poco más modernas y aperturistas. Tenían ya una cierta sensibilidad para según qué tema.

Nosotros no pensamos en qué temas actuales vamos a meter; hay temas que nos interesan y que nos parece bien explorar. Cuando tenemos una familia más avanzada, de manera natural surgen temas que van a la par. Según qué personaje, nunca se plantearía la posibilidad de ayudar a alguien a morir. Pero una mujer como Nieves, que es de la época, –creyente, con una familia tradicional–, también es una mujer de su tiempo. Es algo [la eutanasia] que en realidad ha pasado toda la vida, pero que ha quedado tapado. A Luz [Carolina Lapausa], una mujer joven, le cuesta mucho aceptarlo; primero porque es su padre. En cambio, Nieves ya viene con la experiencia de haberlo practicado una vez.

Para nosotros era un tema emocionalmente muy importante. Creíamos que el espectador podía sentir un interés; se podía sentir representado. Teníamos los engranajes para poderlo explicar, y los personajes para poderlo hacer. Fue una trama muy difícil porque, a efectos de escritura, pensábamos que era delicadísima y que teníamos que tratarla con muchísimo cuidado porque despierta todo tipo de opiniones y toca la emoción del espectador. Hay que ser muy respetuoso con esto.

Nuestro público es mayor y puede ser muy sensible; por eso, para nosotros, era muy importante explicarlo desde todos los puntos de vista con mucho respeto. Es lo que intentamos siempre; que los personajes actúen con coherencia. Es coherente que Nieves, y no otro doctor que apareciera en la primera temporada, un señor mayor, pueda ayudar a morir a Alberto, el padre de Luz. Tenemos mucho público joven y de mediana edad, pero también tenemos una parte muy importante de público que tiene ya una cierta edad y que puede sentirse muy sensibilizado en temas así.

P.- Un compañero que ve Sueños de libertad me dice que últimamente todo son amoríos. Sin embargo, está la trama de la eutanasia, del diagnóstico de Miguel como autista, etc. También continúan las maquinaciones empresariales. ¿Cuánto podéis innovar como guionistas con los triángulos y cuartetos amorosos?

R.- Nosotros intentamos siempre que haya un equilibrio; que no sea todo amor. Intentamos meter thriller, comedia… pero el formato se basa básicamente en el melodrama. Y el melodrama suele basarse en historias de amor muy complicadas; obviamente también hay historias románticas en paralelo que no son tan complicadas o que lo son de otra manera. Puede ser que en un momento dado pesen mucho las historias de amor.

P.- Hace unos meses hablamos con Natalia Sánchez durante la presentación de la nueva temporada [de Sueños de libertad] y ella decía que los personajes de Begoña y Andrés [Dani Tatay] deberían acabar juntos en algún momento.

R.- Bueno, ya se verá.

P.- Mientras tanto hay que ir 'rellenando'. Para ir de la A a la Z hay que pasar por el resto de letras del abecedario. Es verdad que ahora mismo, Andrés no mantiene una relación sentimental con Valentina. Entiendo que a veces os tenéis que estrujar la cabeza para ir poniendo obstáculos entre Begoña y Andrés, aunque ellos son muy honestos. Esta semana van a tener una escena de confesión –otra vez– de amor: nunca han dejado de quererse.

R.- Es la estructura del amor imposible con todo tipo de obstáculos. Para nosotros, esta temporada [de Sueños de libertad] era importante girar las tornas. Andrés ya había sufrido porque Begoña estaba con otra persona, que era Gabriel. Porque Begoña se enamoró de Gabriel; obviamente no al nivel de Andrés. Pero sí tuvo sentimientos hacia Gabriel en la temporada anterior. Entonces Andrés sufría. Y ahora queríamos girar las tornas; que fuera Andrés el que tuviera otro interés romántico porque ya da por perdida a Begoña. Ella está casada, ha puesto a sus hijos por delante, y él tiene que respetar eso. Es ella ahora la que sufre y la que tiene que ser generosa. Es otra manera de enfocar el obstáculo. ¿Cuándo se va a resolver esa historia? ¿Quién sabe?

Dani Tatay y Natalia Sánchez son Andrés y Begoña en el capítulo 600 de Sueños de libertad este jueves 9 de julio | Silvia Escamilla

P.- Con el personaje de Valentina [Ana Carlota Fernández] volveís a abordar la violencia sexual.

R.- Nosotros, cuando creamos al personaje como interés romántico para Andrés, pensamos también qué tipo de mujer es; cómo es ella. Entonces, cuando uno crea personajes, suele escarbar en su pasado; generar un pasado. Nos pareció que las agresiones [sexuales] era un tema que valía la pena seguir. Es verdad que es un tema que ha salido más de una vez, pero nos interesaba enseñarlo porque no sólo era el pan de cada día en ese momento sino que, por desgracia, lo sigue siendo ahora; en ese momento, con el agravante de que la culpabilidad recae siempre en ella. Seguro que él salía de rositas. No existía la idea de la violación dentro del matrimonio.

Nosotros, cuando creamos la biblia, no buscamos temas, sino que es el personaje el que nos lleva eso. Si tratas temas [adrede] es cuando empiezas a hacer pedagogía, y esa no es la labor de una serie diaria. Nosotros no pensamos: Vamos a hablar de la eutanasia. Al revés: ¿qué podría pasarle a Nieves? ¿Qué cosas puede haber hecho Nieves antes de llegar a Toledo? ¿Qué le puede haber pasado a Valentina antes de llegar a Toledo y ser el interés romántico de Andrés? Sale a partir del personaje; nunca es al revés.

P.- Trabajáis con biblias de 3-4 meses. ¿Ahora, con el episodio 600, dónde nos ubicamos?

R.- Estamos más o menos llegando a la mitad del segundo cuatrimestre, que sería más o menos la mitad de la temporada; teniendo en cuenta que la temporada  acaba a finales de diciembre [de 2026] o principios de enero [de 2027].

P.- Tú ya estás viviendo en 2027.

R.- Totalmente.

P.- A tenor de las publicaciones del elenco en redes sociales, los intérpretes están de vacaciones. En vuestro caso, ¿cómo es el ritmo? ¿Estáis de vacaciones? ¿Aminora el trabajo? ¿Tenéis más tiempo para pensar las cosas?

R.- Nosotros hemos parado antes. De hecho, vamos a empezar a escribir la nueva temporada [de Sueños de libertad] el 13 de julio. En realidad, ya tenemos la biblia del primer cuatrimestre [enero - abril 2027]. Nosotros, mientras se acaba de escribir la temporada presente, ya empezamos a crear la biblia del primer cuatrimestre de la siguiente temporada. La escritura en sí empieza a mediados de julio [de 2026].

P.- Entiendo que tenéis que trabajar con la disponibilidad de los intérpretes a partir de enero de 2027.

R.- Por suerte se suele saber con tiempo. Yo, en Sueños de libertad, no me he llevado ningún sorpresón. Todo el mundo sabe que Alba Brunet [Fina] tuvo un hijo y que por eso estuvo fuera; ella lo puso en Instagram. El niño es una ricura, una monada; lo he visto en plató y te enamoras de él. Esas cosas se saben con tiempo y se pueden prever. Cuando trabajé en La Riera, de TV3; ahí tuvimos problemas más grandes, como que un actor se rompiera el tobillo un domingo y no pudiera ir a grabar un lunes. Eso es dramático porque hay que reescribir, reestructurar platós… Es un lío; una cosa muy loca. Aquí, no. Nosotros sabemos con tiempo las incidencias de cada actor; sea los contratiempos que sean y cuánto tiempo durarán. O que el actor quiere dejar la serie.

P.- Entonces a veces vas a plató.

R.- Sí. Cada semana, de hecho, porque el equipo de escaletas trabaja allí.

P.- Queda medio año, más o menos, de Sueños de libertad hasta finales de diciembre o principios de enero. ¿Hay algún hito que descolocará al público? ¿Un salto temporal? ¿Un terremoto en Toledo?

R.- Yo lo único que te puedo decir es que todo el equipo trabaja al 100% para mantener el interés. Mi sensación, y lo digo humildemente pero con convencimiento, es que vamos por buen camino. La serie va a tener el mismo ADN; será interesante, intensa; pasarán muchas cosas y habrá sorpresas.

P.- Habéis reintroducido al personaje de Gervasio Merino a través de flashbacks. ¿Eso ha sido algo muy puntual o hay una intencionalidad de iros a los años treinta?

R.- Es algo que hacemos cuando la historia lo requiere. No hay ahora ni mucho menos una idea de hacer saltos temporales de manera habitual. Además, una serie diaria tiene dificultades y no puede haber un gran despliegue, como cambios de atrezo y decorado. Es algo que quizás volvamos a ver en algún momento. Son hilos que se dejan por ahí. Narrativamente se podría; hemos construido un universo. Pero que se haga eso no depende estrictamente de guion.