La televisión pública española no es como la BBC, la cual financian tan sólo los británicos que dispongan de un televisor en su hogar (licence fee). RTVE se sufraga con los impuestos de todos los ciudadanos españoles, que son obligatorios y de los que se destinan cientos de millones de euros anuales para garantizar que este servicio cuente con 1.200 millones de euros de presupuesto. Pese a todo, la calidad de sus contenidos ha sido puesta en tela de juicio, así como la imparcialidad de algunos de sus programas.

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El Consejo de Informativos de TVE ha dedicado varios meses a elaborar un informe que recopila diferentes casos de manipulación, mentiras, insultos y desprecio a la oposición por parte de diferentes presentadores de la corporación, como Javier Ruiz y Jesús Cintora.

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El análisis es minucioso, pero dentro de la corporación ha enfrentado diferentes reacciones. El director de Desarrollo Corporativo y Servicio Público de la corporación, Roberto Lakidain, ha señalado en sus redes sociales a sus autores. "Demoler, lo que pretende hacer el Consejo de Informativos (de) TVE con los pilares que sustentan la relevancia que caracteriza a las emisiones. Ahí no están solos, la prensa del fango (en referencia a este periódico y a El Mundo) no les falla. Gracias, Javier y gracias, Jesús, por lo mucho que apoyáis".

La directora de Magacines de la corporación, Esther González, también respondió a la defensiva a la solicitud del Consejo, al que recordó que no tiene competencias para evaluar los contenidos que se difunden a través de los programas de info-entretenimiento, como Mañaneros 360, Directo al grano y Malas lenguas. "En este sentido, no tiene explicación alguna la quiebra del principio de confianza legítima por el cual y de manera reiterada anteriores consejos de informativos de TVE han venido reconociendo que las emisiones de los programas de actualidad quedan fuera de sus responsabilidades", expresó.

Las evidencias del informe

El documento hace referencia a diferentes casos en los que presentadores como Ruiz y Cintora han permitido la emisión de contenidos contrarios --según el Consejo-- al Estatuto de la Información de TVE y a los principios que deberían dirigir este servicio público.

Cita, por ejemplo, el 'caso de la bomba lapa', es decir, la forma en la que distintos programas de RTVE difundieron a finales de mayo de 2025 una información falsa que hacía referencia al deseo de un capitán de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil de atentar contra el presidente del Gobierno, el cual fue reproducido por ministros como Óscar López.

"Los redactores con los que conectaron estos programas decían tener acceso a los wasaps" de los que se extrajo esa información, pertenecientes a una investigación policial de la que "es imposible deducir la noticia emitida", explica el Consejo.

Y añade: "Esta información no se dio en los telediarios porque los Servicios Informativos de TVE confirmaron (...) que no era cierta".

Partido Feminista ultraderechista

El órgano emisor del informe lamenta otros episodios que se han producido durante estos meses, como el que se produjo el pasado 31 de julio, cuando el programa de Jesús Cintora difundió un grafismo en el que se citaba al Partido Feminista --crítico con las posturas de Podemos-- como una organización ultraderechista.

El 8 de septiembre de 2025, en plena efervescencia de las movilizaciones contra la guerra de Oriente Medio, con el Gobierno tramitando un Real Decreto de embargo comercial a Israel, en materia de Defensa, Javier Ruiz informó sobre un atentado terrorista sucedido en Jerusalén, "donde entre las víctimas había un español".

"Acababa de suceder y no se conocía la autoría", pero el programa mostró un rótulo que afirmaba: "Ataque en Israel". La hipótesis no era cierta, dado que fue un ataque terrorista. Sin embargo, al igual que en anteriores ocasiones --como con el bulo de la UCO--, el programa no rectificó.

Hay que ser muy idiota

Otro caso sonado fue el que se produjo el 26 de agosto de 2025, cuando la colaboradora Sarah Santaolalla, expresó: "Hay que ser muy idiota o tener muy poca información para seguir creyéndote al Partido Popular y a Vox". Posteriormente, tildó a los dirigentes de esos partidos de "inútiles mentales".

RTVE no se disculpó por estas palabras. Al contrario, tan sólo actuó en defensa de esta contertulia tras comprobar que había sufrido una campaña en redes sociales, que incluía insultos y zafiedades. La corporación la respaldó a través de un comunicado rubricado por su Consejo de Administración.

El informe señala otros casos de mala praxis como, por ejemplo, el relacionado con el enfrentamiento en directo entre Javier Ruiz y el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, después de que el político le recriminara que la entrevista había sido corta tras haber esperado la conexión durante una hora.

El Consejo también cuestiona que Ruiz, pese a ser presentador de la televisión pública, se prestara a participar en unas jornadas organizadas por las Juventudes Socialistas del PSOE, en Valencia, en julio de 2025.

"Mofeta", "cortitos", "cagao"

El análisis va más allá y detalla algunos insultos y expresiones malsonantes que se han escuchado en los programas de TVE durante este tiempo. Cintora llamó "caradura" en directo a un político (11/07/2025) y en varios de sus programas se han escuchado términos soeces, como "mofeta", "cortitos" o "cagao".

Llama la atención que este órgano haga un especial énfasis en el uso parcial del humor político por parte del programa, dado que sólo se dirige a una parte del espectro político.

"Debemos hacernos eco de algo que viene alertando desde hace tiempo la Unión Europea, lo que se denomina “jajaganda”. Se trata de una especie de desinformación que usa el humor para, por ejemplo, trivializar hechos graves a los que se quiere quitar importancia", expone.

Expone, como ejemplo, una de las entregas de la sección de humor del cómico Miguel Charisteas, en la que tan sólo se criticó al PP, "ridiculizando a Feijóo, a Ayuso, a Mazón y a Moreno Bonilla"; pero sin ninguna referencia a los políticos de izquierdas.