La delegación de Oriente Medio de Agencia EFE, con sede en El Cairo y responsable de la cobertura de 14 países de la región –excepto Israel y Palestina–, ha anunciado un paro informativo indefinido a partir del 18 de febrero. La decisión ha sido comunicada este 12 de febrero en una carta firmada por los integrantes del Servicio Internacional.

“Tras 10 meses sin soluciones y con sueldos que no llegan a 1.000€, los trabajadores de la sección internacional de la oficina de Oriente Medio de @EFEnoticias nos hemos visto obligados a anunciar un parón informativo indefinido a partir del 18 de febrero. Ya no podemos más”, han comunicado este jueves los miembros de la delegación a través de sus cuentas en X. El comunicado incluido en sus tuits, firmado por Carles Grau Sivera, Aya Ragheb, Isaac J. Martín, Rosa Soto, Khadija Bousmaha, Samar Ezzat y Shady Roshdy, concluye con una advertencia explícita: “Hasta que no tengamos la garantía de que recuperaremos un salario digno, no habrá información desde El Cairo”. Es la primera vez, según la plantilla, que esta oficina adopta una medida de estas características.

La cobertura afecta a una región que describen como “volátil” y que, recuerdan, ha exigido en los últimos años la presencia constante de redactores que han informado sobre guerras, crisis humanitarias y cambios políticos para más de 1.500 clientes de la agencia.

Diez meses de conflicto

Los trabajadores denuncian que desde abril de 2025 han sufrido una reducción salarial de entre un 25% y un 27,5% tras empezar a asumir retenciones fiscales que, aseguran, la empresa no aplicó durante más de una década. “Nuestros sueldos, en la gran mayoría de los casos, no alcanzan los 1.000 euros netos mensuales”, afirman. Antes de las retenciones, añaden, el salario de un redactor en El Cairo no superaba los 1.250 euros.

En su escrito, los miembros de la delegación sostienen que la agencia se amparó durante años en una resolución del Servicio de Información del Estado egipcio de 1996 que supuestamente eximía a la empresa de tributar. Sin embargo, apuntan que informes internos y externos cuestionaban la solidez jurídica de esa exención. Cuando las autoridades egipcias implementaron sistemas de liquidación telemática que, según la plantilla, “revelaron la realidad sobre esas exenciones”, la empresa regularizó la situación, pero trasladó “todo el impacto económico a los trabajadores sin consulta ni compensación alguna”.

La carta añade que no ha habido actualización salarial en más de una década, que los empleados no cotizan en España ni perciben pagas extra y que asumen gastos operativos como permisos de residencia. “No somos trabajadores de segunda. Nos sentimos abandonados por una empresa por la que hemos cubierto, con rigor, compromiso y disponibilidad completa, crisis humanitarias, guerras y todo tipo de acontecimientos en Oriente Medio”, escriben. También critican la “inexplicable falta de comunicación directa con la dirección de EFE en Madrid” y reclaman “la restitución inmediata de nuestro poder adquisitivo y el respeto a nuestra dignidad profesional”.

Un conflicto que trasciende El Cairo

El anuncio del paro en El Cairo se produce menos de una semana después de que la plantilla de EFE en Estados Unidos haya pedido la intervención de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, para denunciar lo que califican de prácticas de intimidación y vulneraciones laborales.

El sindicato News Media Guild, que representa a los trabajadores de la agencia en ese país, trasladó a Díaz una carta firmada por toda la plantilla en la que solicita que el nuevo convenio colectivo se someta a votación manteniendo el sistema de promoción interna vigente durante más de una década. La ministra aseguró que “estaba al tanto de las denuncias laborales respecto a la Agencia EFE en general” y que “ella defendería personalmente a los y las empleadas” si la empresa tomaba represalias.

Los trabajadores en Estados Unidos han denunciado salarios por debajo de los de otras agencias internacionales, ausencia de actualizaciones ligadas al coste de la vida y limitaciones en permisos como la baja por maternidad y paternidad. También han recordado que en 2025 el Gobierno estadounidense acusó formalmente a la agencia de vulnerar la legislación laboral tras el despido de un empleado, en un procedimiento que concluyó con un acuerdo ante la autoridad laboral correspondiente, aunque permanece abierta otra investigación.