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'Escándalo', una serie para hacerse preguntas

La nueva ficción de Telecinco ha despertado todo tipo de críticas entre quienes creen que "banaliza la pederastia"

Fotograma de 'Escándalo', la nueva serie de Telecinco

Fotograma de 'Escándalo', la nueva serie de Telecinco Mediaset

Una de las novedades de la temporada de Mediaset no ha dejado de despertar reflexiones y críticas desde que se anunció el pasado 7 de enero. Se trata de Escándalo, retrato de una obsesión. Según adelantó el grupo mediático, la ficción narrará la historia de Inés (Alexandra Jiménez), una mujer de 42 años que en un momento complicado se sumerge en el mar con el objetivo de acabar con su vida.

En su salvación acude Hugo (Fernando Líndez), un adolescente de 15 del que se enamora. En su empeño por evitar que nadie se entrometa en esa relación —y consciente de que está cometiendo un delito, pues dice «me arriesgo a ir a la cárcel solo por estar contigo» en el avance—, Inés se dejará llevar por sus impulsos y no dudará en tomar decisiones que afectarán a todo su entorno.

Para ver la serie, habrá que esperar a este miércoles 11 de enero a las 22:50 horas, pues es cuando verá la luz en Telecinco. Sin embargo, su tráiler fue suficiente para despertar opiniones de todo tipo. Para algunos, y haciendo honor a su título, es un escándalo que se muestre una relación con tal diferencia de edad en televisión, pues podría blanquear e incluso ensalzar una forma desigual de relacionarse en el plano sexoafectivo.

Además de usuarios particulares, entre los que hay ya quienes piden la cárcel para los autores de la serie; la Fundación Española de Abogados Cristianos lanzó una petición a Cani Fernández, Presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). En ella, denuncian el papel que creen que tendrá la serie al normalizar «que los menores de edad pueden disfrutar de estas relaciones en las que se anula su voluntad y se abusa de su posición vulnerable«.

La fundación cita también un apartado del control de contenidos de la CNMC para pedir que se retire la serie de la parrilla, pues la consideran un ejemplo de lo que afean: «Está prohibida la emisión de contenidos audiovisuales que puedan perjudicar seriamente el desarrollo físico, mental o moral de los menores, y en particular, programas que incluyan escenas de pornografía o violencia gratuita».

Por el contrario, están quienes se preguntan cuál es el problema al mostrar una realidad que no busca ser ejemplarizante, sino simplemente entretener o incluso llamar a la reflexión. En esa línea, la propia Aurora Guerra, creadora de Escándalo y de otras series como El secreto de Puente Viejo (2011–2019) y Fuerza de paz (2022), ha declarado que la serie «obliga a mirar donde preferimos no hacerlo».

¿Una cuestión de género?

Además, hace alusión a otro factor a tener en cuenta a la hora de juzgar esta historia: el género. Por ello, Guerra invita a darle la vuelta al argumento y repensar si esta sería percibida con la misma dureza si la persona adulta fuese un hombre y la menor una mujer.

«Propongo el juego a los espectadores de cambiar el género de los protagonistas. Sería, así, la historia de un hombre de 40 años, despreciado por su mujer e hija, roto por la pérdida reciente de un hijo, sin esperanza… hasta que conoce a una adolescente que le salva la vida. […] El hombre acaba enamorado de la joven. Nos suena, ¿no? Hemos podido verlo en infinidad de películas de autores reputados, desde Woody Allen a Sam Mendes o Stanley Kubrick«, ejemplifica, haciendo referencia a Manhattan (1979), American Beauty (1999) y Lolita (1991), respectivamente.

«Escándalo, relato de una obsesión nos hace tomar partido y juzgar. Dirimir si lo que estamos viendo puede o no ser llamado amor. Y nos mueve a reflexionar acerca de si ese concepto tan hermoso puede, a veces, ser el desencadenante de las mayores tragedias», concluye Guerra.

Otro de los guionistas de la serie y también escritor de novelas, Santiago Díaz Cortés, mostró en las redes su estupefacción al leer cómo algunos pensaban que la ficción «normaliza la pederastia». Señala también al nombre de la misma: «¿De verdad su título os lleva a pensar eso? ‘Escándalo’ y ‘obsesión’ no suena muy romántico».

¿Deben las series ser ejemplarizantes?

Más abajo, apunta que, si el problema es que se muestre un delito, tampoco se podrían emitir series de asesinatos, de robos y secuestros, formatos que desde hace unos años se encuentran en su agosto gracias al auge del true crime, como es el caso de Dahmer (2022), No te metas con los gatos: Un asesino en internet (2019) o El Caso Alcàsser (2019), las tres basadas en hechos reales.

Pero, volviendo a la temática de Escándalo, cabe recordar que en 2020 se estrenó la serie El desorden que dejas, que muestra también una relación con una gran diferencia de edad, al igual que lo hicieron en su momento Los Serrano (2003) o Física o Química (2008), aunque no surgió tanto revuelo en ninguno de estos casos.

Sea como sea, la serie ha sido producida por Mediaset España junto a Alea Media y contará con ocho capítulos. A la espera de verlos y conocer cómo se trata en ellos cada una de las realidades que reflejan, queda fehaciente que, si se aplicase a todo el panorama cultural la censura que muchos piden para la serie y se vetaran los contenidos que mostrasen delitos o comportamientos poco edificantes, se perdería un porcentaje muy alto de las ficciones más vistas en la actualidad, como podrían ser también Sky rojo (2021), La casa de papel (2017) o la recién salida del horno Autodefensa (2022).

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