Las fuerzas y cuerpos de seguridad adoptarán un enfoque flexible y durante un periodo razonable no sancionarán a los conductores que todavía no dispongan de la baliza luminosa V-16 en sus vehículos, un dispositivo que desde el 1 de enero es obligatorio y que el Ministerio del Interior considera crucial para reducir los atropellos mortales.

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Así lo explicó el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, al presentar las estadísticas de víctimas de tráfico correspondientes a 2025, año en el que fallecieron 103 peatones, cerca del 10 % de las 1.119 personas que perdieron la vida en carretera.

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La prioridad es "salvar vidas"

Según informa la agencia EFE, Grande-Marlaska destacó que una parte significativa de estos atropellos ocurrió cuando los peatones bajaban de su vehículo por distintas causas, siendo habitual que lo hicieran para colocar los triángulos de señalización. Cada año se estima que unos 25 conductores mueren atropellados mientras señalizan averías o accidentes.

"Todos los que hemos tenido que colocar un triángulo sabemos lo peligroso que resulta", subrayó el titular de Interior. Defendió la necesidad de implementar medidas que reduzcan estas muertes. En este contexto, recalcó que la V-16 representa un paso decisivo. Evita los riesgos de descender del coche. Cuenta con iluminación visible a un kilómetro. Se integra con sistemas de vehículos conectados, permitiendo que la información de la incidencia llegue a navegadores y a los paneles de información en carretera.

¿Me multarán ya si no la tengo?

El ministro destacó que la baliza V-16 es obligatoria desde el 1 de enero. La Guardia Civil y las policías de tráfico priorizarán informar antes que sancionar durante los primeros meses de implantación. “El objetivo no es multar, sino salvar vidas”, subrayó. No se ha precisado el tiempo exacto en el que no se aplicarán multas. Se espera que sea limitado y circunscrito a los primeros meses de 2026. Esto permitirá a los conductores adaptarse de forma segura a la nueva normativa.

España se convierte así en pionera en la adopción de esta medida, mientras que otros países europeos observan sus resultados. De hecho, Reino Unido y Luxemburgo han dejado de usar los triángulos en autopistas por considerarlos peligrosos.

Sobre las críticas relacionadas con la privacidad o la supuesta creación de mapas con las balizas activadas, Marlaska aclaró que no se trata de datos geolocalizados y que no entrará a debatir cuestiones ajenas a la seguridad vial.