La Unión Europea se adentra en un proceso que se puede considerar como uno de los más significativos para el ámbito de la movilidad en las últimas décadas. La capital belga ya trabaja en un carnet de conducir comunitario que reglamente normas, formatos y efectos jurídicos a todos los Estados miembros de la UE. Es una manera de poner fin a la diferencia de las normativas que se aplican en los estados miembros y, en consecuencia, ofrecer a millones de conductores europeos un sistema más explícito, contemporáneo y más coherente.

Un carnet de conducir europeo

Dentro del ámbito de la reforma, surge la posibilidad de establecer un modelo único de permiso para la entrada en la Unión Europea. Con base en ello se concede una licencia común para todos los países miembros, ya que el nuevo carnet de conducir mantendrá el mismo diseño y la misma validez jurídica en todos los países miembros, lo que elimina con ello confusiones y diferencias administrativas. Este avance proporcionará la posibilidad de que un conductor pueda verificarse y acreditar su permiso frente a cualquier territorio, independientemente del país de expedición.

La Comisión Europea considera que esta homogeneización es fundamental para que la movilidad sea más fluida y para reforzar la igualdad de todos los ciudadanos europeos en la conducción.

El carnet digital

Una de las transformaciones más notables será la llegada del carnet de conducir digital. Este formato posibilitará llevar el permiso en el móvil con total validez legal. La decisión intenta simplificar los controles, hacer más liviano los trámites e implantar el sistema en los usos digitales actuales. El carnet físico seguirá existiendo, pero el formato digital pasará a ser una alternativa oficial y segura para los automovilistas que decidan tenerlo.

Cambios clave en el carnet de conducir

La nueva normativa europea pone el acento en las infracciones muy graves. Con la reforma, las retiradas y suspensiones del permiso de conducción tendrán efecto en todos los Estados Miembros. Un conductor sancionado en un país no podrá seguir conduciendo en otro sin consecuencias. Esta modificación trata un elemento de las debilidades del sistema actual y potencializa los efectos de las medidas de seguridad vial en la UE.

Igualdad para todos los conductores

La norma busca que las sanciones que se impongan tengan la misma entidad con independencia del lugar en el que se cometan. Así se forma el principio de igualdad, al mismo tiempo que se evitan situaciones legales provocadas por las fronteras nacionales. De otra parte, la medida produce igual seguridad para los conductores como para los que las administran.

Renovación del carnet de conducir

La nueva reforma regula la modificación del permiso, así como los controles de aptitud y la condición de conducir. Bruselas propone unos criterios comunes para la evaluación de la capacidad física y cognitiva de los conductores, en particular a partir de cierta edad. Si bien no se prevén plazos estrictos es su intención la de reducir las distinciones existentes entre países e instar a que haya niveles parejos en la Unión Europea.

Control para los noveles

La nueva legislación establece modificaciones en los permisos de conducción para quienes sacan el carnet por primera vez. La nueva ley prevé reforzar los periodos iniciales de aprendizaje con reglas más severas y una mayor supervisión en los años de conducción del usuario. Esta modificación tiene por finalidad reducir la accidentalidad en uno de los colectivos más peligrosos en carretera y, por otro lado, fomentar unos hábitos de conducción más segura desde el mismo inicio.

Para que todos los estados miembros de la UE implementen el nuevo permiso de conducir europeo, se establece el año 2028 como año límite. A cambio de ello, cada país deberá implementar antes, lo previsto en la directiva en su legislación nacional. Algunas de estas medidas podrían irse ejerciendo de forma progresiva desde 2026, lo que supondría un nuevo momento para una movilidad en Europa.