La edad media de las pacientes que buscan ser madres con la ayuda de técnicas de reproducción asistida no ha dejado de aumentar en las últimas dos décadas. En IVI, más de la mitad de las mujeres que inician un tratamiento supera ya los 40 años, una tendencia que el grupo ha visto crecer de forma sostenida desde su fundación.

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“La media de edad de nuestras pacientes no ha dejado de crecer. Hoy más del 50% de las mujeres superan los 40 años”, declaró el doctor Elkin Muñoz, director de IVI Vigo y A Coruña. La tasa de gestación en el grupo se sitúa por encima del 50% con óvulos propios y supera el 60% cuando se recurre a la donación de óvulos, en pacientes de 40 a 42 años. A partir de esta edad, el equipo médico identifica un punto de inflexión claro. “Nuestra tasa de gestación es más del 50% con óvulos propios y más de 60% con óvulos donados. A partir de los 42 años, la donación de ovocitos claramente ofrece una tasa mayor de éxito”, señala el Dr. Muñoz.

Para las pacientes con baja reserva ovárica a partir de los 40 años, IVI aplica un abordaje de estimulación que se ajusta al número de óvulos que se espera obtener en cada caso. “La estimulación ovárica se ajusta al número de ovocitos que se espera obtener, de tal forma que se busca estimular de forma muy personalizada. Normalmente se recurre a dos tipos distintos de gonadotropinas y se apoya con fármacos de acción central en la liberación de esas mismas hormonas”, detalla el director de IVI Vigo. Este enfoque, añade, es sustancialmente más personalizado que los protocolos estándar aplicados a pacientes más jóvenes.

El diagnóstico genético preimplantacional (PGT-A) tiene en la edad materna avanzada su indicación más clara, un umbral que tradicionalmente se ha fijado en los 40 años, pero que hoy se extiende también a mujeres a partir de los 38. Los expertos de IVI recomiendan esta técnica de forma sistemática no solo por edad, sino también en casos de pérdidas gestacionales recurrentes, factor masculino severo o fracasos repetidos de implantación con embriones de buena calidad.

Es habitual, además, que las pacientes mayores de 40 años lleguen a la consulta tras haber pasado ya por ciclos fallidos en otros centros. “Es frecuente que, con mayor edad, más complejo es conseguir el embarazo, inclusive con técnicas de reproducción asistida. Por lo tanto, algunas mujeres vienen a nosotros con historias de fracasos previos”, explica el Dr. Muñoz.

Según el doctor Muñoz, hay señales concretas que permiten a una paciente saber si está en el centro adecuado: experiencia y resultados transparentes; un abordaje personalizado e integral que considere factores metabólicos, endocrinos y reproductivos —incluyendo al varón—; atención a la salud psicológica; y acceso a la tecnología adecuada para resolver su caso concreto.

A quienes se preguntan si todavía tienen opciones reales con sus propios óvulos a los 42 años, el director de IVI Vigo ofrece un mensaje directo: “Cada mujer tiene un potencial reproductivo distinto. Si aún no ha acudido a un centro de contrastada experiencia, es recomendable explorar todas las opciones con sus propios óvulos. Sin embargo, si la evidencia clínica indica que no es viable, la donación de óvulos seguramente será la solución”, concluye.