El Black Friday vuelve a acercarse y, con él, la avalancha de ofertas, anuncios de rebajas y campañas promocionales. Este año se celebra el 27 de noviembre, y se ha convertido en uno de los principales picos de consumo del año. Sin embargo, es también un periodo especialmente sensible ante prácticas comerciales poco transparentes. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha advertido de que no todos los descuentos son reales y de que algunas tiendas pueden elevar precios antes de la campaña para presentar después una supuesta rebaja.

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Solo un tercio baja de precio

El análisis de la OCU realizado el año pasado sobre más de 14.000 precios de electrónica y electrodomésticos en 60 tiendas online arroja un resultado poco favorable para la imagen del Black Friday. Solo el 35% de los productos analizados bajó de precio durante la campaña, tomando como referencia el precio mínimo registrado en septiembre y octubre.

Por el contrario, el 37% de los artículos estaba más caro durante el Black Friday que en los meses previos. El resto mantuvo un precio similar. Además, el ahorro medio de los productos que sí se rebajaron fue del 8%, mientras que el sobrecoste medio de los que subieron alcanzó el 12%.

Estos datos desmontan la idea de que todas las ofertas del Black Friday suponen un ahorro real. La OCU subraya que, en muchos casos, el descuento anunciado puede responder a un precio de referencia inflado o a un precio recomendado por el fabricante que nunca se ha aplicado realmente en la tienda.

Falsas rebajas denunciadas

La organización denunció el año pasado ante Consumo a 11 plataformas de venta online por presuntas falsas rebajas. El motivo fue que los descuentos anunciados no se calculaban sobre el precio más bajo de los últimos 30 días, como exige la Ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista.

En siete de las plataformas señaladas (Devoraprecios, Electrotres, Etendencias, Nuevoelectro, Electrónica Vicente, Mielectro y ClickElectrodomésticos), el 90% o más de los descuentos no se calculó sobre ese precio mínimo de referencia. La OCU sostiene que, en algunos casos, se utilizaron precios arbitrarios. Entre ellos, el precio recomendado por el fabricante, que ni siquiera había estado vigente en la práctica.

Ante esta situación, la OCU vuelve a pedir al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 que refuerce los controles. Además, pide sancionar de forma ejemplar a los comercios que incumplan la normativa. La organización considera necesaria una mayor vigilancia para evitar que las falsas rebajas se conviertan en una práctica recurrente durante las grandes campañas comerciales.

La percepción del consumidor

Según los datos recogidos por la OCU, el 70% de los consumidores considera que hay tiendas que suben los precios semanas antes del Black Friday para simular descuentos posteriores.

Además, el 44% cree que la mayoría de los precios durante la campaña son iguales o incluso más altos que en otros momentos del año. Aun así, el 76% mantiene que merece la pena comprar durante el Black Friday, siempre que la operación se realice con precaución y con información suficiente.

Cómo evitar las trampas

La OCU recomienda empezar a registrar los precios de los productos que se tengan previsto comprar antes de que comience el Black Friday. Tomar nota del precio en octubre, hacer capturas de pantalla o utilizar herramientas de seguimiento puede ayudar a comprobar si la rebaja anunciada es real.

También aconseja comparar la oferta en varias tiendas, revisar el precio final con gastos de envío incluidos y desconfiar de descuentos excesivamente altos. Una rebaja del 70% o del 80% sobre un precio de referencia poco claro merece especial atención.

La organización pone a disposición de los consumidores su Asesor de Precios, que ofrece una valoración actualizada del precio de miles de productos de electrónica y electrodomésticos en las principales tiendas online. Esta herramienta permite comprobar si el producto se encuentra realmente por debajo de su precio habitual antes de formalizar la compra.